JUNE ALLYSON

    De nombre real Eleanor Geisman, June Allyson fue una de de las actrices más populares entre los años 40 y 50. Allyson no era el prototipo de mujer fuerte de los años 30 como la Garbo, Bette Davis o Marlene. Ni la mujer fatal de los 40, como Rita Hayworth, Lana Turner o Ava Gardner. Su belleza era más simple y su capacidad de seducción menos evidente. Pero nada de eso la impidió ser una de las actrices más activas de la época dorada de Hollywood, perfecta encarnación de la amante esposa, de la fiel amiga de la protagonista, de la aplicada doncella.
    Nacida en el popular barrio del Bronx neoyorquino el 7 de octubre de 1917, de ascendencia holandesa, June no pasó una infancia fácil. Hija de un hombre alcohólico y huido y de una mujer que se pluriempleaba de telefonista y cajera para sacar adelante la familia, la carrera de June Allyson empezó, literalmente, por un terrible accidente cuando tenía 8 años. Una rama de un árbol se desprendió justo cuando ella pasaba por debajo con su bicicleta. Los médicos pensaron que no volvería a andar, pero el gran esfuerzo a base de natación primero y danza después obraron el milagro y la pequeña Elleanor Geisman, su auténtico nombre, se recuperó por completo.

    Esas clases de baile la llevaron a buscarse un trabajo en Broadway. Su primer productor la cambió el nombre por el de June (por el mes) Allyson (tradicional en su familia). Dos obras en el coro, una tercera de sustituta y en el cuarto espectáculo se dio una de esas casualidades que atiborran la historia del sueño americano: Betty Hutton, la protagonista, contrajo las paperas y la dulce June se vio al frente de una gran función de Broadway. Para 1941 ya tenía cierto nombre en el teatro.
    La MGM, siempre atenta a los nuevos talentos para nutrir su plantel de actores, le ofreció un contrato. Sin embargo, una vez en Hollywood sólo apareció en películas menores. Con 20 años apareció en la película «Best Foot Forward» en 1943, protagonizado por Lucille Ball, tras haber sido seleccionada dos años antes en la obra teatral en que se basó el filme. Mientras llegaba su gran oportunidad se enamoró de un compañero de trabajo: el galán Dick Powell, a quien conoció rodando la película «Meet The People» (1944) de Charles F. Riesner, y con quien volvió a aparecer en «The Reformer and the redhead» (1950) y «Right Cross» (1950), con el que se casó el 19 de agosto de 1945 y con el que vivió hasta la muerte de este, en 1963.
    De papelito en papelito siguió hasta 1949, que se convirtió en su año de la suerte: primero interpretó a Constanza, la enamorada de D’Artagnan (Gene Kelly) en «Los tres mosqueteros», y luego a la dulce Jo, la mayor de las cuatro hermanas de «Mujercitas». Después llegaron «La torre de los ambiciosos», «Música y lágrimas», junto a James Stewart (1954) o «El mundo es de las mujeres» (1954) de Jean Negulesco. June Allyson se caracterizó a partir de los años 50 el papel de chica sensible y bondadosa.

    En 1951 ganó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia por su papel en la película «Demasiado joven para besar», donde interpretaba a la niña prodigio de 13 años Molly Potter y a su hermana mayor, la pianista Cynthia Pott.
    Al convertirse en una mujer madura, la televisión se convirtió en su nueva casa. Participó en varias series, algunas muy populares en EE UU (como «The Dupont Show with June Allyson») y otras en el mundo entero como «Vacaciones en el mar» o «Se ha escrito un crimen», junto a su antigua compañera de fatigas en la MGM Angela Lansbury.

    Este tiempo fue, cuando menos, tormentoso. La muerte de Powell en 1963 supuso un duro golpe que acompañó de alcohol, depresión y un segundo matrimonio con Alfred Glenn Maxwell, del cual se separaría al cabo de 10 meses. Hasta que, en 1976, se cruzó en su camino David Ashrow, un ex dentista reciclado en experto en nutrición que le devolvió las ganas de vivir.
    Ashrow estaba a su lado ayer cuando la bronquitis que arrastraba desde hacía tiempo terminó por ahogarla. Este vez no fue la sonrisa quien escondió los ojos vivarachos de June Allyson. La actriz fallecio el 8 de julio de 2006 en su casa de Ojai, Los Angeles, debido a un fallo respiratorio. Dejó dos hijos con Dick Powell, uno biológico llamado Richard (nacido en 1950) y una adoptada, Pamela (1948). En una ocasión había dicho: «Tengo los dientes grandes. Ceceo. Mis ojos desaparecen cuando sonrío. Mi voz es rara. No canto como Judy Garland. No bailo como Cyd Charise. Pero las mujeres se identifican conmigo. Y mientras los hombres desean a Cyd Charise me llevan a mi a casa para presentarme a su madre».