JOSÉ SACRISTÁN

    Actor y director de cine español nacido en Chinchón, Madrid el 27 de septiembre de 1937. Su nombre completo es José Sacristán Turiégano Estudió en la Institución Sindical de Formación Profesional Virgen de la Paloma, pero siendo un adolescente abandonó el centro para trabajar en un taller mecánico. Es entonces cuando empieza a participar en diferentes grupos de teatro independiente. En 1960 efectua el meritoriaje teatral en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. Formando parte del Teatro Popular Español lleva a cabo una larga gira por Latinoamérica y al volver a España ingresa en la Compañía Lope de Vega.
    >En 1965 debuta en el cine con «La familia y… uno más», interviniendo a continuación en un par de comedias dirigidas por Pedro Lazaga, cineasta de cuya filmografía se convertirá inmediatamente en presencia habitual. La popularidad le llega durante la segunda mitad de los años 60 y se posiciona como uno de los actores más taquilleros del cine español junto a Alfredo Landa y José Luis López Váquez y participa en comedias tan populares como: «Pierna creciente, falda menguante” (1970), «Manolo la Nuit” (1973), «Cateto a babor” (1970)”, «¡Cómo está el servicio!” (1968) o «Vente a Alemania, Pepe” (1971). Sobre esta época, José Sacristán realizaría una reflexión más adelante donde aseguraba:
    «Yo asumo todas mis películas con todas sus consecuencias. Y es que tengo un alma de portera que no me la merezco. El cine lo ha sido todo para mí desde los primeros años de mi vida, porque era un mundo lleno de posibilidades y una manera de delegar, de no-vivir. Yo vivía en estado de cine permanente, y eso no era bueno. Pero la realidad tampoco era buena. Cuando me ofrecieron un contrato para rodar cuatro películas, me pareció que se me abría una puerta, ni grande ni pequeña para poder entrar en el cine. Fueron los Masó, Sáenz de Heredia, Lazaga, Forqué, Ozores, unos tíos cojonudos que confiaron en mí como actor. Y aquellas películas eran como eran, ¡ojo!, pero, ¿cómo era la vida pública, los periódicos, la calle? Yo no reniego de ninguna, ni me avergüenzo de ninguna. »
    Sin embargo con el rodaje de «Vida conyugal sana” (1975) empieza a trabajar en papeles más dramáticos y comprometidos con los que cambia de imagen, abandonando las y el famoso cine del destape. Su trabajo en la opera prima de Jose Luis Garci en «Asignatura pendiente” (1977) y la posterior «Solos en la madrugada” (1978), consolidó este giro en su carrera.
    Pero, según iba trabajando, me iba construyendo un criterio (…) A partir de 1975, de «Vida conyugal sana» y «Asignatura pendiente», cambió todo para mí y para todo el país. Entonces se dió la necesidad y la posibilidad de plantearse otro tipo de películas. Y ahí empecé yo también a hacer un cine que posibilitaba hacer frente a una sociedad desde un punto de vista crítico, que no descuidaba el aspecto comercial. Y yo tuve la suerte de ser una especie de correa de transmisión»
    Su interpretación de Lluís Serracant en «Un hombre llamado Flor de Otoño” (1978) de Pedro Olea supuso una pequeña conmoción en la España de la transición, ya que fue la primera película en abordar el tema de la homosexualidad y en realizar un retrato del ambiente gay de la época. Con esta película José Sacristán obtuvo el premio a la mejor interpretación en el Festival de San Sebastián de 1978 y el premio Sant Jordi al mejor actor nacional en 1979.
    Sus siguientes trabajos en «La Comena” (1982), «La noche más hermosa” (1984), «Viaje a ninguna parte” (1986) o «Un lugar en el mundo” (1992) no hacen más que demostrar que estamos ante uno de los mejores actores del cine español.
    Sin embargo su compromiso con el cine le llevan a ir más allá de ser solo actor y se convierte en cofundador de la Academia del Cine en 1986. También debuta como director en 1983 con «Soldados de plomo”, una adaptación de la novela de Eduardo Mendoza. Posteriormente ha dirigido «Cara de acelga” (1986) y «Yo me bajo en la próxima… ¿y usted?” (1992).
    José Sacristán no se ha desvinculado del teatro y ha aprovechado cualquier ocasión para subirse al escenario, protagonizando grandes éxitos en diferentes temporadas. Entre 1980 y 1982 protagoniza junto a Concha Velasco «Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?”, del gran Adolfo Marsillach. Aunque la gran sorpresa la dio con los 60 años cumplidos en el campo del musical. En este género ha obtenido un gran éxito junto con Paloma San Basilio con «El hombre de La Mancha” y «My Fair Lady”.
    Sus trabajos en el cine en los últimos años son más escasos, especialmente por su trabajo en teatro, pero en 2012 vuelve a saltar a la palestra gracias a «El muerto y ser feliz”, con la que es premiado con su segunda Concha de Plata en el Festival de San Sebastián. Finalmente con este trabajo la Academia de Cine Español le ha otorgado el Goya al mejor actor. Al subir al escenario, las primeras palabras de José Sacristan fueron «Se ha hecho de rogar don Francisco, pero ha valido la pena esperar», y es que 75 años para un Goya es mucho de rogar.