JORGE SANZ

    Tal vez no sea el mejor actor de la historia del cine español ni sea premiado con los galardones más importantes del mundo, pero Jorge Sanz representa como pocos una época dorada del cine patrio.

    El pequeño Jorge Sanz Miranda nació en Madrid el 26 de agosto de 1969, en el seno de una familia de padre militar y madre empresaria. Lo suyo con la interpretación fue pura casualidad, ya que fue su madre la que le llevó a su primer casting por ser muy fotogénico. Debuta profesionalmente con apenas 10 años de la mano de Pedro Masó con la película «La miel” (1979), protagonizada por Jane Birkin y José Luis López Vázquez. Su fotogenia y naturalidad ante la cámara le llevan directamente a uno de los hechos más sorprendentes de su carrera: es fichado en Hollywood para participar en «Conan el Bárbaro”, donde interpretaba al Conan niño que al convertirse en adulto lo interpretaría Arnold Schwarzenegger. La película fue rodada en su mayor parte en España.

    Tras su aparición en Conan, Antonio Betancor ficha a Sanz para «Valentina”. Allí coincidiría con Paloma Gómez, la protagonista infantil de la película que se convirtió en todo un éxito. En 1982 obtuvo su primer galardón cinematográfico, fue el premio Revelación de San Sebastián por Valentina. Entre los premios obtenidos podemos destacar el Águila de Oro al mejor actor concedido por el Festival de Manila en 1982 por la película Valentina. Siendo todavía un adolescente trabajó en películas en películas como Mambrú se fue a la guerra (1986) de Fernando Fernán Gómez , El año de las luces (1986) de Fernando Trueba, donde coincide por primera vez con Maribel Verdú, una de sus parejas artísticas más frecuentes.

    Vicente Aranda convirtió a Jorge Sanz en su actor fetiche y junto a él rueda sus películas más relevantes. Su primera colaboración fue la segunda parte de «El Lute”, a la que le siguieron «Si te dicen que caí”, «Amantes” y «Libertarias”. Todas ellas tenían a la Guerra Civil como telón de fondo y en todas ellas comparte protagonismo con Victoria Abril o Maribel Verdú, las musas de Aranda. Juntos realizan para la televisión en 1991 «Los jinetes del alba”. Como resultado a la colaboración con Aranda, gane el Premio Goya en 1989 por su papel en Si te dicen que caí y Fotogramas de Plata.

    Su trabajo en «Belle Epoque” (1992) le confirma como intérprete de proyección internacional. La película de Fernando Trueba consigue ser un gran éxito internacional con premio Oscar a la mejor película de habla no inglesa no incluido.

    Este es el periodo de más popularidad para Jorge Sanz. Su participación en comedias como «Los peores años de nuestra vida” (1993), de Emilio Martínez Lázaro, «¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?” (1992) de Manuel Gómez Pereira, «Orquesta Club Virgina” de Joaquín Oristrell o «Cha-cha-chá” (1998), de Antonio del Real, grandes éxitos de público convierten a Jorge Sanz en un rostro habitual en los estrenos de cine.

    Curiosamente, al contrario de lo que pasa con la mayor parte de actores que cuando viven un gran momento cinematográfico se concentran en la gran pantalla, Jorge Sanz combina en esta época el cine con la televisión, formando parte de series de televisión como «Colegio Mayor” (1994-1996) o «A las once en casa” (1999).

    En 2003 le llega a Jorge Sanz la oportunidad de trabajar en teatro. Su primer trabajo teatral fue de la mano de Gonzalo Suárez y la adaptación teatral de la película de Frank Capra «Arsénico por favor”. Posteriormente trabaja en «Crímenes conyugales” (2005) junto a Amparo Larrañaga, «Descalzos en el parque” (2007) de Pep Antón, «Amigos hasta la muerte” (2009) de Javier Veiga o «Crimen perfecto” (2011) de Víctor Conde.

    Aunque en los primeros 5 años del 2000 Jorge Sanz participa en más de veinte producciones entre películas y tv movies, la sensación para el gran público es que Jorge Sanz ha desaparecido. Tanto es así que en 2010 David Trueba estrena para Canal+ la serie «¿Qué fue de Jorge Sanz?”. Se trata de una valiente ficción en clave de comedia basada parcialmente en hechos reales, en la que el actor se interpreta a sí mismo en un momento de declive profesional, mala situación económica y desorientación personal.

    Una de las pocas veces que Jorge Sanz ha saltado a los titulares de las noticias por algo que no fuera un estreno fue por su sonado desencuentro con Pedro Almodóvar. En un principio había sido contratado para participar en «Carne Trémula”, pero la poca sintonía entre actor y director supuso que fuera fulminantemente despedido y sustituido por Liberto Rabal.