JOHN WAYNE

    Marion Michael Morrison, conocido posteriormente como John Wayne, nació el 26 de mayo de 1907 en Winterset, Iowa. Sus padres, descendientes de irlandeses, decidieron mudarse en 1911 a un rancho en Glendale, California, en donde el joven Marion aprendió a dominar con gran habilidad el arte ecuestre. Fueron sus vecinos los que, acostumbrados como estaban a ver a Marion junto a su inseparable perro Little Duke, acabaron por apodarle Big Duke, apelativo con el Wayne sería conocido el resto de su vida.
    Su fortaleza física y elevada estatura, que hicieron de él un buen jugador de fútbol americano durante su etapa universitaria, facilitaron que Tom Mix le propusiera actuar como especialista en una de sus películas para la Fox, estudio en el que conocería a John Ford, por aquel entonces un joven director promesa, con el que entabló una duradera amistad personal y profesional.
    Ford le consiguió sus primeros papeles de figurante en varias producciones, debutando como extra en la película muda «La estudiante» (1926), dirigida por Jack Conway, y en la que Wayne aparecía como jugador de football.
    Tras sus primeras apariciones en el cine bajo los nombres de Marion Morrison o Duke Morrison, adoptó finalmente el nombre artístico de John Wayne por recomendación de John Ford, que fue el que empleó a lo largo de su carrera y por el que sería conocido.
    El primer papel protagonista para el Duque llegó de nuevo de la mano de John Ford, quien le recomendó a Raoul Walsh para intervenir en «La gran jornada» (1930), el primer western épico con sonido en el cual Wayne pudo mostrar sus habilidades en escena, aunque el propio film resultase un fracaso comercial. Tras esta intervención, Wayne fue protagonista de innumerables westerns de bajo presupuesto en los que fue labrando su marchamo interpretativo hasta convertirse en un auténtico ídolo de masas tras su intervención en la película de John Ford, «La diligencia» (1939).
    Algunas de sus películas más importantes en las que trabajó durante los años 40 y 50 fueron «Mando siniestro» (1940), de Raoul Walsh, «Hombres intrépidos» (1940), de John Ford, «Siete pecadores» (1940), de Tay Garnett, «Piratas del Mar Caribe» (1942), de Cecil B. De Mille, «La patrulla del coronel Jackson» (1945), de Edward Dmytryk, «Nosotros fuimos los sacrificados» (1945), de John Ford, «Sucedió en el tren» (1946), de Mervyn LeRoy, «Tres padrinos» (1948) y «Fort Apache» (1948), ambas de Ford, «Río rojo» (1948) de Howard Hawks, «Arenas sangrientas» (1949), de Allan Dwan, «La legión invencible» (1949) y «Río grande» (1950), ambas nuevamente dirigidas por John Ford, » El torero y la dama » (1951), de Budd Boetticher, «Infierno en las nubes» (1951), de Nicholas Ray, «El hombre tranquilo» (1952), de John Ford, » Escrito en el Cielo» (1954) de William Wellman, «Centauros del desierto» (1956), de John Ford, «Misión de audaces» (1959), de Ford y «Río Bravo» (1959), de Howard Hawks.
    Wayne llevó también a cabo tareas de producción con su compañía Wayne-Felowes, en la que intervenían sus hijos, y a partir de los 60 también dirigió y protagonizó las películas «El Álamo» (1960) y «Boinas Verdes» (1968).
    Durante los años 60 y 70, John Wayne intervino con éxito en «Alaska, tierra de oro» (1960), de Henry Hathaway, «Los Comancheros» (1961), de Michael Curtiz, «¡Hatari!» (1962), de Howard Hawks, «La conquista del Oeste» (1962), en el episodio «La guerra civil», de John Ford, «El día más largo» (1962), de Ken Annakin, «El hombre que mató a Liberty Valance» (1962) y «La taberna del irlandés» (1963), ambas de John Ford, «Los cuatro hijos de Katie Elder» (1965), de Hathaway, «El Dorado» (1967) de Hawks, «Ataque al carro blindado» (1967), de Burt Kennedy, «Valor de ley» (1969) de Hathaway, película en la que Wayne ganó el oscar al mejor actor, «Río Lobo» (1970) de Hawks y su último trabajo cinematográfico, «El último pistolero» (1976), de Don Siegel.
    Wayne contrajo matrimonio en tres ocasiones, la primera con Josephine Saenz, hija del cónsul de Panamá, en un enlace que duraría desde 1933 hasta 1945, y con la que tuvo cuatro hijos, Michael, Toni, Patrick y Melinda Wayne. Su segunda mujer fue Esperanza Bauer, con quien se casó en el año 1946 para divorciarse en 1954. Su tercera y última mujer fue Pilar Palette, con quien estuvo casado desde 1954 hasta su muerte, y con la que tuvo tres hijos, Aissa Wayne, autora de una memoria de su vida como hija de John Wayne, Ethan y Marisa. También tuvo varios romances, siendo el más sonado el llevado a cabo con Marlene Dietrich.
    El Partido Republicano le propuso presentarse como candidato a presidente en 1968. Wayne rechazó la propuesta porque no creía que el público pudiera tomar en serio a un actor en la Casa Blanca. Sin embargo, Wayne apoyó la candidatura de su amigo Ronald Reagan como gobernador de California en 1966 y en 1970.
    El fallecimiento de John Wayne, símbolo por antonomasia del western y uno de los personajes más queridos por el público cinéfilo estadounidense, se produjo a causa de cáncer el 11 de junio de 1979. El Duque tenía 72 años.