JESÚS FRANCO

    Jesús Franco nació en Madrid en 1930. Ha desarrollado su actividad profesional como director, guionista, productor, actor, montador y músico. Unos 180 títulos sustentan su filmografía. Ha rodado en toda Europa y ningún género le es ajeno, con predilección personal por el erótico y el fantástico, y ha hecho acopio de un caudaloso listado de seudónimos: Jess Franco, Clifford Brown, James P. Johnson, Jess Frank. Su figura ha sido reivindicada por estudiosos de Europa y EE UU.
    De familia liberal, entroncada con la estirpe Marías (es tío del escritor Javier Marías), aunque en un principio iba a estudiar Derecho, acabó estudiando cine en el Real Conservatorio y el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas en Madrid, antes de ir a la Universidad francesa de la Sorbonne, aunque su gran pasión es la música, sobre todo el jazz, como alertan las columnas sonoras de su filmes, firmadas en solitario o con Daniel J. White. Entre 1954 y 1958, desarrolla fundamentalmente tareas de ayudante de dirección, guionista, músico, actor y jefe de producción.
    DIRECTOR Y ACTOR
    En 1959 dirige su primer film, «Tenemos 18 años”. Desde entonces filmará sin cesar, llegando a realizar diez filmes en un año (1973). Su obra es variopinta y su cine, hinchado de citas y referencias, vuelve una y otra vez sobre idénticos temas y personajes.
    Sus apariciones como actor, casi siempre en títulos propios, merecen un comentario. Cultiva con gusto una singular galería de personajes entre lo siniestro y lo cómico, como el lascivo asesino de «El sádico de Notre Dame” (1974) y el Venancio de «El extraño viaje” (1964), de Fernando Fernán-Gómez.
    Sus filmes más estimables están marcados por el desparpajo narrativo, la libertad y la osadía. Si con «Gritos en la noche” (1961) da fecha de nacimiento al fantástico español, «Diario íntimo de una ninfómana” (1972) es un sobresaliente cruce entre el thriller y el melodrama a la sombra de su admirado Orson Welles. En 1972, «Con un silencio de tumba” da luz verde a su propia productora, Manacoa Films, que en el periodo 1983-1985 vive su mayor actividad.
    CINE PORNO
    Durante los 70, el terror fué dejando paso a un mayor erotismo; hasta llegar al cine porno en los 80, con varias películas protagonizadas por Lina Romay.
    Franco es uno de los directores comerciales que apostó por el cine erótico (y el clasificado X) en una época en que la censura franquista impedia cualquier acceso a este tipo de películas. Así rueda en diferentes países de Europa «Los sueños eróticos de Christina” (1973), «La comtesse perverse” y «Plaisir à trois” (1974) o «Aberraciones sexuales de una rubia caliente” (1976). Una vez desaparecida la censura, proseguirá ya en españa, haciendo este tipo de cine de marcado carácter pornográfico alternandolo con películas de carácter comercial, sobre todo de terror y comedias.
    A primeros de los noventa ralentiza su frenesí laboral y en 1992 afronta el montaje de las imágenes del inacabado «Don Quijote”, de Orson Welles, con quien colaboró en «Campanadas a medianoche” y que supone una influencia recurrente en toda su obra. En 1996 dirige «Killer Barbys” y een 2003 su secuela, «Killer Barbys contra Drácula”.
    Sus últimos trabajos han sido como actor en dos películas dirigidas por un antiguo ayudante de dirección suyo, Pedro Temboury, «Kárate a muerte en Torremolinos” y «Ellos robaron la picha de Hitler”. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas le ha entregado su Goya de Honor 2008.