INGRID BERGMAN

    Considerada como uno de los Mitos del Séptimo Arte es, según la lista realizada por el American Film Institute, la cuarta estrella más importante en la historia del cine. Nació en Estocolmo el 29 de agosto de 1915. Con sólo dos años queda huérfana de madre, alemana de nacimiento, muriendo su padre (un pintor que había retratado varias veces a Greta Garbo) diez años después. Con 12 años es criada al principio por una tía soltera, que también fallece a los pocos meses, y después por un anciano tío. Gracias a la herencia de sus fallecidos parientes puede recibir una esmerada educación en el Liceo Femenino de Estocolmo. Decide hacerse actriz para combatir su extrema timidez y da sus primeros pasos en el teatro. A los dieciocho años es elegida entre cientos de aspirantes para estudiar en la Real Escuela de Teatro Dramático de Estocolmo, donde años antes también había estudiado Greta Garbo.

    Su debut cinematográfico tiene lugar en 1934 en un pequeño personaje de una joven gordita en «Munkbrogreven», pero en su segunda película, «»Bränningar» ya tenía un papel preponderante como la hija de un pescador que es violada por un pastor luterano. En 1935 es proclamada como la mejor promesa del cine sueco, ganándose a los espectadores por su franqueza y naturalidad. Se consideró el suyo como el triunfo de la feminidad sin pretensiones, lena de los papeles de mujer víctima o de femme fatale.
    En 1935 el director Gustav Molander la coge bajo su tutela y la convierte en protagonista de siete películas al lado de los principales galanes del cine sueco del momento, entre ellos Victor Sjöstrom, que también sería director. Dos de las películas que rueda a las órdenes de Molander se convierten en el trampolín para el estrellato, «Intermezzo» y «Un rostro de mujer».

    En 1937 se casa con el dentista Petter Lindström, relación de la que nace su hija Pia Lindström. En 1939, y después de protagonizar una docena de películas en Suecia, se traslada a los Estados Unidos llamada por el productor David O. Selznick que la quiere como protagonista de un remake en inglés de «Intermezzo» al lado de Leslie Howard, que acababa de intervenir en «Lo que el viento se llevó». Aún volvería Ingrid Bergman a Suecia para hacer otra película, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial hace que la actriz se asiente definitivamente en Hollywood.
    Debuta en Broadway y trabaja en «Los cuatro hijos de Adam», «Alma en la sombra» y «El extraño caso del doctor Jekyll». En 1942 se convierte en una de las mayores estrellas del Hollywood clásico al protagonizar junto a Humphrey Bogart la mítica película de Michael Curtiz «Casablanca». En 1943 recibe su primera nominación a los Óscar por su papel en la película «Por quién doblan las campanas». Al año siguiente una nueva nominación se convierte en premio, pues gana el Óscar a la mejor actriz, esta vez por su papel en «Luz que agoniza», un remake de la película británica «Luz de gas». En 1945 recibe su tercera candidatura consecutiva a los Óscar, esta vez por la película «Las campanas de Santa María». La actriz recibiría su cuarta candidatura a los Óscar en la categoría de mejor actriz en 1948, por su papel en «Juana de Arco». Alfred Hitchock la convierte en su musa en «Recuerda» (1945), en «Encadenados» (1946) y en «Atormentada» (1949).

    Tras ver «Roma ciudad abierta», la película que inauguraba el neorrealismo italiano, la actriz escribe una apasionada carta a su director, Roberto Rossellini, pidiéndole trabajar con él: «Si alguna vez necesita una actriz sueca qwue hable bien inglés, que ha olvidado su alemán, que se entiende mal en francés y que en italiano solo comoce «ti amo», acuerdese de mi». En 1949 se traslada a Italia para rodar a las órdenes de Roberto Rossellini la película «Stromboli». Durante el rodaje comienza una relación con el director italiano. que salia de una tempestuosa relación con Anna Magnani, y que casado mantenía diferentes romances con otras actrices y coristas del momento. Fruto de esta relación, Bergman queda embarazada de su hijo Roberto, (nacido el 7 de febrero de 1950), lo que provoca un gran escándalo en los Estados Unidos. El escándalo fue tal que incluso provocó que la actriz fuera declarada persona non grata en territorio americano, lo que hizo que se exiliara en Italia, dejando a su marido y a su hija en los Estados Unidos. Después de separarse de Lindström y tras el nacimiento de su hijo, la actriz y el director se casan el 24 de mayo de 1950. Con Roberto Rossellini italiano tiene además otras dos hijas, las gemelas Isabella (que también se convertiría en actriz) e Isotta. Finalmente, se separara de Rossellini en 1957. De su época en Italia destaca su trabajo en seis películas dirigidas por su entonces marido, entre ellas «Europa 51» (1951), «Te querré siempre» (1953) y «Giovanna d’Arco al rogo» (1954).

    En 1955 se separa de Rossellini, quién se marcha a la India con una nueva amante. Jean Renoir la llama para «Elena y los hombres», que había concebido para ella y la Fox le ofrece un sueldo de 200.000 dólares para prtotagonizar «Anastasia», por la que vuelve a ganar el Óscar a la mejor actriz, siendo su amigo Cary Grant quien recoge el premio en su nombre. En 1958 vuelve por primera vez a Hollywood después del escándalo de su matrimonio para presentar el Óscar a la mejor película en la 31ª Edición de la ceremonia de entrega de los Premios de la Academia. La sala la recibe con una cerrada ovación. Ese mismo año se casa con el productor sueco Lars Schmidt, del que se separará en 1975.

    En 1958 protagoniza «Indiscreta» a las órdenes de Stanley Donen y «El albergue de la sexta felicidad», de Mark Robson. En 1961 hace «No me digas adios» de Anatole Litvak, en 1964 «La visita del rencor», de Berhard Wicki y «El rolls royce amarillo», de Anthony Asquith. Comienza así a alternar películas en Estados Unidos y en Europa, así como apariciones ocasionales en dramas televisivos y en obras de teatro.
    En 1974, Ingrid Bergman recibe su tercer Oscar, esta vez en la categoría de mejor actriz de reparto, por su participación en la película «Asesinato en el Orient Express». Su última candidatura a los Óscar la recibió en 1978 por su papel en «Sonata de otoño», que marca el anhelado encuentro de la actriz con su compatriota, el director sueco Ingmar Bergman.

    A lo largo de su vida, tres directores marcaron su carrera cinematográfica: Gustaf Molander, quien la dirigió en siete películas y con el que fue proclamada mejor promesa del cine sueco en 1935; Roberto Rossellini, quien la dirigió en seis películas y que fue su marido; y Alfred Hitchcock, que la dirigió en tres ocasiones siendo ya una consolidada actriz.

    Recibió el galardón italiano Ruban d’Argento a la mejor actriz extranjera en dos ocasiones, por las películas «Stromboli», de 1951, y «Europa 51», de 1953. También ganó el Premio Emmy de televisión por sus trabajos en «Turn of the screw» (1959) y «Una mujer llamada Golda» (1982) en la que daba vida a la que fuese jefa del gobierno israelí Golda Meir. Por esta miniserie (su último papel) obtuvo además el Globo de Oro a la mejor actriz en Miniserie o telefilme.
    Ingid Bergman murió de cáncer en Londres el 29 de agosto de 1982, el día de su 67º cumpleaños. Cary Grant había dicho de ella: «En el mundo hay únicamente siete estrellas de cine cuyo solo nombre induce a los banqueros americanos a invertir dinero en películas. La única mujer de la lista es Ingrid Bergman».