HENRY KING

    UNO DE LOS GRANDES PIONEROS DEL CINE ESTADOUNIDENSE

    Henry King nació el 24 de enero de 1886 en Christiansburg, Virginia. Y falleció ochenta y seis años después mientras dormía, a consecuencia de un ataque al corazón, el 29 de junio de 1982, en Toluca Lake, California. Estuvo casado dos veces: su primera esposa fue la actriz de cine mudo Gypsy Abbott, que falleció en 1952; siete años después se casó con Ida, con quien vivió hasta su muerte (la de él)
    FUNDADOR DE LA ACADEMIA
    Director, actor, guionista, productor…, a King se le califica con todo merecimiento de «clásico” y de «pionero del cine puro americano”: fue uno de los 36 miembros fundadores de la Academia de Cine de Hollywood y recorrió todas las épocas del Séptimo Arte, empezando desde luego por el cine mudo y el blanco y negro. Desde joven tuvo muy clara su vocación: no había cumplido los veinte años y ya trabajaba como actor para los grandes estudios; fichó pronto por la Fox, con la que rodó títulos representativos, como «El cisne negro” (1942), «La canción de Bernardette” (1943), «El pistolero” (1950), o «La colina del adiós” 1955. Siempre buscando el equilibrio entre el cine de calidad, de cierto nivel, y el rentable, popular o abiertamente taquillero; y siempre navegando entre el género intimista o romántico y el heroico o claramente patriótico. La diversidad le caracterizó y la «no-etiqueta” fue su casi auténtica definición. No le interesaba tampoco demasiado abordar los géneros en estado puro, sino aportar alguna novedad, dar un paso más allá de lo establecido: «El pistolero”, por ejemplo (interpretada por Gregory Peck, uno de sus actores fetiche) no resulta «una del Oeste” al uso y aporta serias elucubraciones sobre la violencia, desmitifica al héroe armado (es menos brutal y más romántico) y traza un innovador estudio psicológico en torno a su soledad y su declive personal. Algo de esto vuelve a repetir en «El vengador sin piedad” tal vez el mejor western de los que rodó.
    A lo largo de sus casi cincuenta años de actividad King resultó de una fecundidad insólita: más de 115 películas, algunas lamentablemente perdidas, en las que abordó, casi todos los géneros: desde el western -como queda dicho-, al cine de aventuras («El cisne negro”, «El capitán de Castilla”…) desde el melodrama («La colina del adiós”) a las adaptaciones de escritores americanos: Hemingway («Fiesta «) y Scott Fitzgerald («Suave es la noche”) y Alice Tisdale Hobart («Esta tierra es mía”) sin ir más lejos.
    NUNCA GANÓ UN OSCAR
    No puede decirse que fuera un cineasta justamente valorado en su momento, más bien al contrario. Su talla como creador de imágenes y narrador de historias ha ido creciendo con el paso del tiempo y también algunos de sus títulos, mucho más apreciados ahora que cuando se estrenaron. King nunca ganó un Oscar, como tantos otros…y en todo caso, las décadas de los cuarenta y cincuenta fueron para él las más creativas y las que le reportaron mayor reconocimiento.
    Dos veces consecutivas estuvo nominado al Oscar como Mejor Director, por «La canción de Bernardette” y «Wilson”, sólo ganó por la primera un Globo de Oro al Mejor Director. En 1943 concretamente el Oscar se lo llevó Michael Curtiz por «Casablanca”; fue aquel un año en el que competían, además de King, Ernst Lubitsch («El diablo dijo no”) Clarence Brown («La comedia humana”) y George Stevens («El amor llamó dos veces”) nada menos…y al siguiente, 1944, el Oscar al Mejor Director se lo birló Leo McCarey con «Siguiendo mi camino”, aunque bien es cierto que de nuevo coincidieron con King nominados de verdadero prestigio: Billy Wilder con «Perdición”, Otto Preminger con «Laura” y Alfred Hitchcock con «Náufragos”.
    ANECDOTARIO
    En el capítulo de Anécdotas queda una bastante definitoria: King (hijo de un sesudo ingeniero del Sur) fue un joven inquieto y algo extravagante que abandonó su casa para unirse a una compañía de circo; y así se familiarizó con los escenarios.