GRACE KELLY

    Grace Patricia Kelly nació en Philadelphia (EE.UU.) el 12 de noviembre de 1928, en el seno de una conocida y adinerada familia. Fue la tercera hija del matrimonio, estudiando en un colegio católico en el que recibe una estricta educación, debutando como actriz en una función infantil a los seis años de edad. Al terminar sus estudios decide seguir clases de interpretación en la American of Dramatic Arts y después realiza trabajos como modelo, el Neigborhood Playhouse y Broadway.

    Pronto, en busca de mejores horizontes, se traslada a Nueva York donde trabajó en la publicidad, anunciando sombreros, aspiradores, tabaco y cervezas . En 1949 debutó en el teatro con «Las herederas» de Henry James; durante los años posteriores participó en varios programas televisivos hasta que Henry Hathaway le ofreció un papel en la película «Catorce horas”, con la que debutó en el cine en el año 1951. Un año después participó en el western de Fred Zinneman «Solo ante el peligro” donde compartía protagonismo con Gary Cooper. Fue ésta precisamente la película que la lanzaría a la fama, y la que daría inicio a una carrera de éxitos.

    En 1953 fue nominada al Oscar como mejor actriz secundaria por «Mogambo”, pero no lo consiguió hasta el año siguiente en la categoría de mejor actriz por «La angustia de vivir”. A pesar de que sólo trabajó en once películas durante los seis años que duró su carrera cinematográfica, se convirtió en uno de los grandes mitos de Hollywood.

    Delicada, hermosa y elegante presencia femenina en el cine de Hollywood de los años 50. Grace Kelly, musa y actriz predilecta del director Alfred Hitchcock, con quién hizo «Crimen perfecto”, «La ventana indiscreta” (ambas de 1954) y «Atrapa a un ladrón” (1955).

    DE ACTRIZ A PRINCESA

    Durante el rodaje de «Atrapa a un ladrón”, en escenarios de Mónaco y de la Costa Azul, conoce al príncipe Rainiero de Mónaco, al que volvería a ver en el Festival de Cannes, iniciando un idilio, que provocaría que su brillante carrera de éxitos finalizase en 1956 al casarse con el Príncipe Rainiero de Mónaco. Un cuento de hadas hecho realidad. Una ceremonia filmada en technicolor, que se convertiría en una de las bodas más célebres del siglo XX el 16 de abril de 1956.

    Antes de su boda aún tuvo que rodar una última película a la que le obligaba un contrato, «Alta sociedad”, de Charles Vidor. Convertida en Princesa de Mónaco, desempeña su nuevo oficio con elegancia y distinción, ayudando con su presencia a que Mónaco se convirtiese en un lugar de moda y que las maltrechas arcas del principado se llenasen pronto de divisas.

    Aunque tuvo diversas ofertas para regresar al cine, nunca lo hizo, asumiendo plenamente su nueva faceta, dedicándose en cuerpo y alma a dar esplendor al pequeño estado monegasco junto a su marido Rainiero, y a educar a sus tres hijos, la princesa Carolina, el príncipe Alberto y la princesa Estefanía, que serían los únicos que con su rebeldía le dan algún disgusto en esta etapa de su vida. Grace aporta su apoyo y sus ideas a innumerables manifestaciones caritativas. Es la Presidente de la Cruz Roja Monegasca, crea un pueblo para niños huérfanos y está al frente de numerosas actividades caritativas y culturales, como el famoso festival del circo de Montecarlo, o la creación de un premio literario.

    El 15 de septiembre de 1982 fallece en un misterioso accidente de automóvil en una carretera del Principado, sin que nunca se haya aclarado definitivamente si era ella o su hija Estefanía la que conducía el vehículo.