FANNY ARDANT

    Fanny Ardant nació el 22 de marzo de 1949 en Saumur, departamento de Maine y Loira (Francia). Su nombre completo es Fanny Margherite Judith Ardant. Era hija de un oficial de la caballería francesa. Al poco de nacer su familia se trasladó al principado de Mónaco. Más adelante, a la edad de dieciséis años, se trasladó a Aix-en-Provence con el fin de estudiar Ciencias Políticas, pero abandonó la carrera.
    Culta e inquieta, leyó a los místicos castellanos antes de ingresar de novicia en un convento en Aravaca, localidad próxima a Madrid en 1973. Apenas aguantó un año. «Era demasiado joven- reconoció-. Está claro que me equivoqué». A mitad de los años 70 en París, recibió clases de arte dramático por parte de Jean Périmony con la intención de dedicarse por completo al mundo de la interpretación, debutando como actriz de teatro.
    En 1976 hizo su debut en el cine con la película dirigida por Joël Séria, «Marie-Poupée». Asimismo tres años más tarde fue popular en Francia gracias a la serie de televisión «Les dames de la côte». A principios de los 80 conoce al director de cine francés François Truffaut con el que inicia una relación sentimental de la que nacería en 1983 su hija Josephine. Fanny ya tenía una hija llamada Lumir de una relación anterior en 1975 y posteriormente en 1990 tendría a su última hija, Baladine. Fanny Ardant ha tenido tres hijas en total: Lumir (04.04.1975) de Dominique Leverd, Josephine (28.09.1983) de François Truffaut, y Baladine (24.04.1990) de Fabio Conversi.

    En 1981 alcanza fama internacional con «La mujer de al lado», película dirigida por Truffaut, que la convierte en su musa y en la que comparte el protagonismo con Gérard Depardieu. Este mismo año recibió su primera nominación a los premios César. Durante la década de los 80 además de con Truffaut, Fanny será protagonista en las películas de otros directores conocidos: Alain Resnais, Costa-Gavras, Ettore Scola o Volker Schlöndorf. En 1983, por «Vivamente el domingo», sería de nuevo nominada a los César, pero otra vez como dos años antes, el premio sería para Isabelle Adjani.
    A raíz de desvelar su paso por un convento madrileño como novicia en una tumultuosa rueda de prensa en Madrid tras una pregunta de Boquerini, diferentes directores españoles se fijan en ella y la llaman para trabajar en el cine español. Jaime Chávarri la convierte en la abadesa de un convento en «El año del diluvio» y Agustín Díaz Yanes en un ángel del cielo en «Sin noticias de Dios».

    En 1995 hizo su presentación en Hollywood con Sabrina de «Sydney Pollack», película protagonizada por Harrison Ford y Julia Ormond. Por fin en 1996 recibió el premio César a la mejor actriz por su interpretación en la comedia Todos están locas dirigida por Gabriel Aghion.
    En este período pudo ser vista en «Amok” (1993), película que llevaba al cine la novela homónima de Stefan Zweig, «El Coronel Chabert” (1994), adaptación de Honoré de Balzac co-protagonizada por Gérard Depardieu, «Más allá de las nubes” (1995), película dirigida por Michelangelo Antonioni y Wim Wenders, «Ridicule. Nadie Está a Salvo” (1996), título de Patrice Leconte, o «Elizabeth” (1998), un film histórico protagonizado por Cate Blanchett. Por «Todos Están Locas” (1996), comedia realizada por Gabriel Aghion, Fanny logró el César a la mejor actriz francesa del año.
    Durante la última etapa de su carrera ha destacado en películas como «Ocho mujeres», comedia de misterio dirigida por François Ozon, por la que tendría su última nominación a los premios César y en «Callas Forever» de Franco Zeffirelli en la que daba vida a la famosa cantante de opera Maria Callas.

    En 2010, dirigió su primero cortometraje llamado «Quimeras ausentes» («Chimères absentes») en el que también protagonizó. Hizo este corto para defender los derechos del pueblo gitano, una causa que defiende personalmente.