DEANNA DURBIN

    Edna Mae Durbin, conocida artísticamente como Deanna Durbin, nació el 4 de diciembre de 1921 en Winnipeg (Canadá) de padres británicos, con quien se trasladó a California en su infancia. Su voz llamó la atención de los estudios, y a los catorce años apareció junto a Judy Garland. Con papeles de adolescente en producciones edulcoradas, muy al gusto de la época, logró gran popularidad y llegó a salvar a los Estudios Universal de la bancarrota.
    Fue descubierta de adolescente por un cazatalentos de Hollywood en un festival escolar mientras cantaba en la radio. Debuta con la MGM en a los catorce años, junto a Judy Garland en la película «Every sunday», para pasar inmediatamente después a la Universal gracias al productor Joe Pasternak, con papeles de adolescente en producciones edulcoradas, muy al gusto de la época.

    En los años 30 del siglo XX interpreta una serie de películas de enorme éxito popular a las órdenes de Henry Koster, gracias a su grata voz y a su alegre aire juvenil. Con papeles de adolescente en comedias románticas consigue una gran popularidad y llega a salvar a los Estudios Universal de la bancarrota con películas como «Loca por la música», «Reina a los catorce años» o «Mentirosilla», por la que es nominada al Oscar. En 1938 recibe, junto a Mickey Rooney, un Oscar juvenil especial por «su significativa contribución a llevar a la pantalla el espíritu y la personificación de la juventud». A los 25 años, era la segunda mujer mejor pagada de Hollywood, por detrás de Bette Davis, percibiendo un sueldo de 323.477 dólares, desbancando de la taquilla incluso a nombres como Shirley Temple, y su club de fans era el más numeroso durante los años cuarenta.
    En «Primer amor», su primer papel como adolescente, se realizó un publicitado casting para encontrar el actor que diera el primer beso a la actriz en pantalla. El agraciado fue Robert Stack que años más tarde sería Elliot Ness, en la serie «Los intocables». El beso fue todo un acontecimiento para los periódicos de la época. Entre sus películas, además de las citadas, destacan «Tres diablillos», «Su última diablura», «Casi un ángel», «Feliz y enamorada», «La dama del tren» o «El diablillo ya es mujer».

    Sus discos, sus recortables y fotografías inundaron no sólo Estados Unidos sino también Europa. En España tuvo un notable éxito, y en Italia fue éste de tal envergadura que Benito Mussolini le escribió una carta abierta en Il Popolo pidiéndole que intercediera ante el presidente Roosevelt para que Estados Unidos no participara en la guerra. El Premier británico Winston Churchill era un entusiasta de sus películas en los años de la II Guerra Mundial, mientras que Anne Frank colgó una foto de Durbin en la pared de la buhardilla en la que ella y su familia se ocultaron de los nazis en Amsterdam. Su popularidad hizo que incluso se crearan muñecas con su imagen.

    El problema para Durbin fue superar el papel de actriz infantil, ya que ni los críticos ni los espectadores aceptaron sus interpretaciones adultas, como en «Luz en el alma», una película de cine negro en la que encarnaba a una prostituta. En 1949 Durbin se retiró del cine, tras «For the love of Mart». Su trayectoria incluyó 21 películas. Con el tiempo se convirtió en una figura de culto. Nunca regresó a la pantalla, ni se arrepintió de ello, manifestándose en contra del sistema de estrellas o star-system de Hollywood. En cierta medida, la aparición de figuras como Kathryn Grayson, June Allyson y Jane Powell llenaron el vacío que dejó.
    La actriz tuvo tres matrimonios, Vaughn Paul (1941 – 1943), Felix Jackson (1945 – 1948) y Charles David con el que se casó en 1950 (fallecido en 1999). Éste último, un director francés, fe quién la alejó de los platós en 1949 y desapareció de la vida pública. «No podía ser siempre la pequeña miss Fixit que irrumpió en la canción», dijo entonces.
    Deanna Durbin se recluyó en la localidad francesa de Neauphlé-le-Château, y durante décadas rechazó todas las ofertas para regresar al cine (Mario Lanza lo intentó desesperadamente). Su voz fue descrita a menudo como «bella y natural», y su versión de «Un bel di vedremo», de la ópera «Madame Butterfly», fue un éxito de ventas.

    La actriz falleció en los últimos días de abril de 2013 (sin que se especificase la fecha exacta) en Neauphlé-le-Château. Deanna Durbin concedió una única entrevista, en 1983, y tres años antes había mandado publicar su fotografía para desmentir que estuviese gorda. Fue ésta su última aparición pública.