DAVID WARK GRIFFITH

    El gran creador de la narrativa cinematográfica, considerado el padre del cine tal y como se lo conoce ahora, nació en La Grange, en la zona rural de Kentucky, el 22 de enero de 1875. De ascendencia irlandesa, se educó bajo las influencias dominantes en el Sur de los Estados Unidos de aquella época, con toda la carga de racismo que esto conllevaba, y que le influyeron poderosamente en su carrera. Hay que destacar de este prolífico director que realizó más de 500 filmes y colaboró en la creación de muchos otros.

    Su padre, Jacob Wark Griffith, había abandonado la carrera de medicina para unirse a las filas del ejército norteamericano en la guerra contra México. Se casa en 1848 con Mary Perkins Oglesby, tiene dos hijas y dos hijos (uno de ellos muere al poco tiempo de nacido) y participa en la Guerra de Secesión (1861), donde es herido en batalla; regresa al hogar para enfrentarse a la miseria arrastrada por cinco años de guerra. Miseria y tradiciones, memorias de un pasado victorioso y ruina física y moral son el entorno de la infancia de David Griffith.

    David es ascensorista en J.C. Lewi’s Dry Goods Store, empleado en la Flexner Bookstore Brothers, vende suscripciones de la Western Recorder y también de la Encyclopaedia Britannica. Comienza a escribir poemas, pequeñas obras de teatro, entrevistas y artículos periodísticos que publica en el Louisville Courier Journal, el diario más importante de la ciudad. Toma clases de canto y forma una compañía de teatro, con su amigo Edmund Rucker, representando piezas escritas por Griffith. David ingresa como actor en la compañía teatral Meffer Stock, interpretando pequeños papeles en el Temple Theatre de Louisville, utilizando el seudónimo de Lawrence Griffith, en 1897. En los diez años siguientes, recorrerá la Unión Americana con la compañía, seguirá escribiendo piezas teatrales, novelas, poemas. En el Burbank Theatre conoce a una joven actriz, Linda Arvidson Johnson, con quien se casa en Boston, el 14 de mayo de 1906. El matrimonio se instala en Nueva York, y mientras él consigue un trabajo en la construcción del metro, sigue escribiendo piezas de teatro que no logran el interés de ningún productor. Con escasos fondos, la pareja se tiene que mudar a Virginia.
    En 1903, el realizador más importante del naciente cine norteamericano era un camarógrafo de la Edison Company, que, utilizando la técnica del montaje cinematográfico en «El Gran Robo de un tren» («The Great Train Robbery»), mejoró la forma de contar historias de un modo nada estático o teatral, además de iniciar el western como género en el cine. Era Edwin S. Porter e inventó el primerísimo plato con un pistolero disparando directamente a cámara. Griffith y su esposa adaptan en una noche, «La Tosca» de Sardou, y al día siguiente, Griffith se anima a visitar a Porter, sabiendo que busca nuevos argumentos para sus películas. El trabajo es rechazado, porque Porter odia las adaptaciones y se inclina por los argumentos originales. Sin embargo, Griffith obtiene un empleo en el próximo filme de Porter, «Rescatado del Nido de un Águila» («Rescued From an Eagle’s Nest», 1907). Así, bajo su seudónimo teatral, Lawrence Griffith rescatará a un niño de las garras de un águila, entre escenarios pintados, y por cinco dólares diarios. Al ver que en la Edison Co. no podrá vender sus historias, Griffith llega a los Estudios Biograph, en Nueva York.

    Diez años antes, en 1897, Edison había iniciado una «guerra» por controlar las patentes de exhibición, en contra de las compañías Biograph y American Mutoscope. Hacia 1907, las copias seguían siendo robadas, nada había cambiado. La Biograph carece de un realizador que ocupe la vacante dejada por Mc Cutcheon, director de escena de la firma. Vacante ofrecida a Griffith por cincuenta dólares semanales, más porcentaje de ganancias, si su desempeño era satisfactorio. Así es como Griffith debuta como realizador en los estudios Biograph en 1908 (después de aclarar que si su trabajo como director no era bueno, volvería a su labor como guionista), asistido por los dos camarógrafos de la firma, Arthur Marvin (quien instruye a Griffith en «cómo hacer una película», fotografía sus primeros veinte filmes y muere en el hundimiento del Titanic, en 1912), y por Gottlieb Wilhelm BillyBitzer (nacido en 1874, Bitzer trabajará con Griffith casi sin interrupciones, hasta que su relación se termina en 1929 con «The Lady of the Pavements». Después perderá su dinero en la bolsa de valores, se alejará del mundo del cine, y morirá en 1944). Por aquellos años, el ritmo de producción de la Biograph es de una o dos películas por semana. Los logros de esta época son mínimos, pues a pesar de los experimentos de Porter, el cine era muy acartonado, exageradamente teatral, la cámara permanecía estática, los actores debían moverse en forma horizontal a la cámara y las escenas empezaban con una entrada y terminaban con una salida.

    Griffith (para quien el cine no era ninguna cuestión agradable, por lo que siguió utilizando su seudónimo teatral) utilizaba temas increíblemente variados: recurre a Tennyson, Tolstoi, Maupassant, Poe; de la novela popular a las historias policiacas, además de los sucesos históricos que le atraían. El mayor logro en los años de la Biograph, para Griffith, fue el asimilar los experimentos de otras escuelas y realizadores y sintetizarlos en un sistema dramático de montaje. Mientras descubría el «lenguaje» del cine, también descubrió a muchas estrellas de la naciente industria fílmica norteamericana: las hermanas Lillian y Dorothy Gish (que debutan en «The Musketeers» de Pig Alley), Mae Marsh, Blanche Sweet, Michael Sinnott, (cómico canadiense imitador de Max Linder, mejor conocido como Mack Sennett) y muchos más. Pero la más importante fue una niña de bucles dorados, ojos azules y rostro aniñado, que debuta a los 16 años, bajo las órdenes de Griffith, en «The Violin Maker of Cremona» (1909). Gladys Mary Smith, con el nombre artístico de Mary Pickford, se convertirá en «La novia de América», una niña adorable que escondía a la astuta mujer de negocios que sería años después. En «The Adventures of Dolly» (1908), su ópera prima, sobre una niña raptada por gitanos, Griffith utilizó por primera vez el flash-back (escena insertada en la trama principal, donde se recuerda un suceso pasado), en «For Love and Gold» (1908), fragmenta las escenas con planos cerrados sobre sus actores; y será en «The Lonely Villa» (1909) donde introduce uno de sus hallazgos más importantes: «la salvación en el último minuto» que consistente en unir acciones paralelas, aumentando la tensión dramática (el suspense) y el ritmo del montaje: unos bandidos acosan a una mujer y sus hijas; el esposo se lanza al rescate, utilizando todo medio de transporte existente: autos, trenes o caballos. Griffith alterna los planos, alarga la situación, cada vez más rápido. De esta forma, las acciones paralelas se incorporan maduramente a la técnica cinematográfica.
    En 1911, Griffith firma su tercer y último contrato con la Biograph, y en el mes de noviembre se separa de Linda Arvidson. En ese año, realizó para Biograph la enorme cantidad de 288 películas de no más de dos rollos de duración. En 1913, Griffith rodará sus últimas películas para la Biograph: «The Baffle of Elderbush Gulch» y «Judifh de Betulia, primer largometraje del cine norteamericano, que era una extraña interpretación de las Sagradas Escrituras, influenciada por los filmes italianos como «Quo Vadis?» o «Cabiria», vigorosa, personal y sin la pretensión de sus influencias italianas. La Biograph le reclama los elevados costos de su producción, además de que la excesiva duración del filme lo volvía inexplotable. «Judith de Betulia» se exhibió hasta 1915, proyectando un rollo por semana. El contrato con Biograph expira en octubre de 1913, y con Griffith se marchan las hermanas Gish, Mae Marsh, Blanche Sweet y el fotógrafo Billy Bitzer.

    Su siguiente contrato es con la Mutual Film Corporation, con la que realizará cuatro filmes, todos técnicamente iguales a los de la etapa Biograph. «The Avening Conscience» es la mejor de esa etapa.
    Alejándose de la legión de abogados y pistoleros contratados por Edison para impedir que se hagan películas sin sus patentes, Griffith sigue la senta de otros directores independientes y se instala en la Costa Oeste, en un barrio de Los Angeles conocido como Hollywood. Allí Griffith forma su propia compañía productora, junto con Harry Aitken (socio de Mutual), la Epoch Producing Co., para realizar «El nacimiento de una nación» («The Birth of a Nation», 1915). Basada en la novela The Clansmany, escrita por el reverendo esclavista Thomas Dixon, este filme narraba la derrota sureña en la Guerra de Secesión, a través de los Stoneman y los Cameron, dos familias de Pennsylvania y Carolina del Sur, respectivamente. Inició el rodaje el 4 de julio de 1914, con locaciones en las colinas y valles del sur de California, consultando reportes históricos para la máxima veracidad en las escenas del combate civil, y terminó el rodaje hasta octubre, más tres meses para su edición. El costo real del proyecto fue superior a los 300.000 dólares, muchos más de los 120.000 dólares que oficialmente Griffith declaró. La película, un largometraje que Griffith rodó con total libertad, se convierte en una de las más importantes en la historia del cine. Se estrenó el 8 de febrero en Los Angeles, y el 3 de marzo en Nueva York, durando en cartelera 44 semanas, a dos dólares la entrada. Pero su racismo, elogiando el nacimiento del Ku-Kux-Klan, y mostrando a las personas de raza negra como animales sin piedad ni educación, le acarreó prohibiciones en algunos estados, críticas adversas y manifestaciones violentas entre espectadores y la policía.
    En 1915, los tres grandes directores del cine norteamericano de la época, David W. Griffith, Thomas H. Ince y Mack Sennett, se unen para la formación de la Triangle Pictures Corporation (Fine Arts), donde cada uno de ellos sería su propio productor y trabajaría en sus estudios. Bajo el sello Triangle, Griffith realiza su segunda superproducción, «Intolerancia» («Intolerance», 1916), con un costo de más de dos millones de dólares, que buscaba responder a las críticas de racismo vertidas sobre «El nacimiento de una nación». Sobre la historia de un obrero huelguista acusado del homicidio de su patrón, durante las sangrientas huelgas de 1912, Griffith realizó en «Intolerancia» un enorme fresco acerca de la intolerancia a través de los tiempos: en la antigua Babilonia, donde las luchas sacerdotales harán caer la gran ciudad; en la Francia de los Médicis, cuando los enfrentamientos entre católicos y protestantes desembocarán en la sangrienta matanza de la Noche de San Bartolomé; y finalmente, la Pasión de Cristo, juzgado y crucificado por el Imperio Romano. Pero resultó un tremendo fracaso económico, llevando a la Triangle a la ruina.

    En 1919 nace United Artists, compañía productora que distribuiría sus películas sin intermediarios y que será importante en el desarrollo futuro del cine norteamericano. Fue fundada por Charles Chaplin, Mary Pickford y su esposo Douglas Fairbanks, y de la cual se hizo socio Griffith. El cineasta logra cierto éxito con «Corazones del mundo» («Hearts of the World», 1918), película realizada en Londres, y también con «Lirios rotos» («Broken Blossoms», 1919), que cuenta la historia de la hija de un boxeador en desgracia (Lillian Gish) y su atracción por el amor y la ternura del chino Chen Huan (Richard Sarthelmess). Su padre alcohólico la maltrata y la golpea hasta matarla; el chino mata al boxeador y se quita la vida ante el cadáver de su amada. Un antecedente del Kammerspielfilm alemán, una historia que ocurre en un ambiente sórdido, en la miseria, pero a la vez muestra a un Griffith íntimo, equilibrado, para hacer de este filme uno de los más bellos del cine mudo.

    Otro éxito será «Rumbo al este» («Way Down East», 1920), en el que empleó a la naturaleza, desatada e incontrolable, para subrayar la culminación emocional de la acción, como la escena de Lillian Gish sobre los témpanos de hielo que van sin remedio hacia una gran cascada. Fracasa económicamente una vez más con «Las dos huérfanitas», también conocida como «Las dos tormentas» («Orphans of the Storm», 1921 ), en la que nunca recupera la inversión.

    Griffith, ya amargado y alcoholizado, siguió realizando películas con su sello especial hasta el fin del cine mudo. Sólo realizó dos películas sonoras, sistema en el que nunca creyó y para el que auguraba un rápido final: «Abraham Lincoln», 1930, y «The Struggle», 1931. El cine sonoro significó su fin como director.
    La noche del 23 de julio de 1948, olvidado por todos, en un sucio cuarto del hotel Knickerbocker de Hollywood, moría David Wark Griffith, víctima de una hemorragia cerebral. Entre los pocos asistentes que acudieron a su velorio, estaban Cecil B. De Mille, John Ford y Mae Marsh. Fue enterrado en el panteón familiar de la iglesia de Mount Tabor, en Kentucky.

    Griffith fue el creador del lenguaje cinematográfico, por usar técnicas tales como el primer plano o el flashback. La importancia de Griffith como realizador fue su capacidad de utilizar y combinar todas las técnicas. Su imaginación y su gran destreza detrás de las cámaras lo hacen el director de cine más importante de esa época. Griffith crea tres conceptos o elementos que son a la vez heurísticos y estéticos —siendo también polémicos—. En sus películas, Griffith se separa del modelo fotográfico-teatral que se hacía en aquellos primeros años del cinematógrafo, transformando radicalmente el espacio fotográfico-teatral.