CONCHA VELASCO

    Concepción Velasco Verona, Conchita Velasco durante muchos años como una de las actrices más populares y queridas del cine y la escena española, y Concha Velasco en su espléndida madurez actual, nació en Valladolid el 29 de noviembre de 1939. Bailarina antes que actriz, estudia en el entonces protectorado español de Marruecos y en Madrid antes de incorporarse al ballet de la Ópera de La Coruña, de donde accedió a la compañía de Manolo Caracol como artista flamenca y, posteriormente, como artista de revista con la compañía de Celia Gámez.

    Concha Velasco se inicia en la interpretación a los quince años con «La reina mora”, de Eusebio Fernández Ardavín, Raúl Alfonso (1954), a la que seguirían «La fierecilla domada”, de Antonio Román, (1956), «Muchachas en vacaciones”, de José María Elorrieta, (1958) y «Las chicas de la Cruz Roja”, de Rafael J. Salvia, (1958), su total consagración como actriz.

    LA CHICA YEYÉ

    A finales de los años 50 y principios de los 60 consolida su carrera con «Los tramposos”, dirigida por Pedro Lazaga, en 1959, «El día de los enamorados”, a las órdenes de Fernando Palacios, (1959), «Julia y el celacanto” de Antonio Momplet, (también de 1959) o «Amor bajo cero”, de Ricardo Blasco, (1960), entre otros títulos. Con «Historias de la televisión”, de José Luis Sáenz de Heredia (1965), donde interpreta «La chica yeyé”, se convierte además en una reconocida cantante.

    En esta época trabaja junto a actores como Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Antonio Ozores, Tony Leblanc o Manolo Escobar. La comedia es su ámbito habitual en la pantalla en esta primera época, para evolucionar posteriormente hacia papeles más dramáticos demostrando su total versatilidad.

    PERSONAJES COMPLEJOS

    Ya en los años 70 participa en títulos como «Tormento” (1974) y «Pim, pam, pum… ¡fuego!” (1975), ambas de Pedro Olea, «Esposa y amante”, de Angelino Fons (1977), «La colmena”, de Mario Camus (1982), «La hora bruja”, de Jaime de Armiñán, por el que logró el premio a la mejor actriz en el Festival de Valladolid o «Esquilache”, de Josefina Molina (1989), por la que estuvo nominada al Goya a la mejor actriz de reparto.

    Esta inquietud por personajes más complejos se revela también en su carrera en los escenarios, desarrollando una actividad extensa e intensa, abordando todo tipo de géneros.

    En el cine sus interpretaciones en cine de los años 90 fueron «Yo me bajo en la próxima ¿Y usted?”, según la obra de Adolfo Marsillach dirigida por José Sacristán (1992), «Más allá del jardín”, de Pedro Olea, (1996) por la que fue nominada al Goya a la Mejor Actriz, o «París-Tombuctú”, de Luis García Berlanga, (1999). Entra en el siglo XXI con «Km. 0”, de Juan Luis Iborra (2001), «Los pasos perdidos”, de Manane Rodríguez (2001), «El oro de Moscú”, de Jesús Bonilla (2002), «Bienvenido a casa”, de David Trueba (2005), «B & B”, de Juan Luis Iborra (2006) o «Chuecatown”, de Juan Flahn (2007).

    PASIÓN POR EL TEATRO

    Su pasión por el teatro le llevó a montar su propia compañía y ha sido al teatro al que, fundamentalmente, ha consagrado estos últimos años, con éxitos como «Hello Dolly”, «Inés desabrochada” o la nueva versión de «Filomena Marturano”, que ya había interpretado en 1979.

    Trabajadora infatigable, Concha Velasco también es uno de los personajes claves y más populares de la televisión en nuestro país, desde que debutara en el año 1960 en Estudio 1 de TVE. En 1984 protagoniza «Teresa de Jesús” y, en los 90, participa en programas como «Viva el espectáculo”, «Querida Concha” o «Encantada de la vida”. En la segunda década del siglo XXI se convierte en la presentadora de Cine de Barrio, popular programa de TVE 1, que abandona en 2014 cuando se le detecta un cáncer.