CLARA BOW

    Clara Gordon Bow nació el 29 de julio de 1905 en el barrio neoyorquino de Brooklyn, aunque también citan como día de su nacimiento el 25 de agosto. Fue una de las actrices más famosas del cine mudo y el arquetipo de flapper y la Chica It original. Marcó un estilo propio que fue copiado por muchas mujeres de la época. Clara Bow creció en una familia disfuncional afectada por enfermedades mentales, pobreza y abuso emocional. Era la tercera hija de la familia, pero sus otros hermanos nacieron muertos. Su madre, pensando que Clara también acabaría muriéndose, no se molestó en hacerle un certificado de nacimiento. De pequeña solía jugar con los chicos en la calle, pues las niñas no querían jugar con ella a causa de sus ropas viejas y sucias. Un amigo suyo, Johnny, murió quemado en sus brazos cuando ella tenía 10 años. Años después, Bow fue capaz de llorar a voluntad durante una película recordando este suceso.

    Su madre, Sarah Gordon, era una prostituta ocasional que sufría epilepsia. Su padre, Robert Bow, raramente hacía acto de presencia y supuestamente era un disminuido psíquico. Solía maltratar tanto a su mujer como a Clara y se ha dicho que llegó a violar a ésta cuando tenía unos 15 años de edad.
    En 1921, Clara ganó un concurso de una revista de cine, cuyo premio era participar en una película. Había mandado dos fotos de sí misma a la revista, fotos que ella odiaba pero que impresionaron al jurado, que la seleccionó como ganadora. Así, le fue concedido un pequeño papel en la película «Beyond the rainbow», pero para desilusión de Clara todas sus escenas fueron suprimidas y sólo se añadirían de nuevo a la película años más tarde. Sin embargo, para este trabajo, Bow se tuvo que enfrentar a su madre, que pensaba que «actuar es para prostitutas» y por ello incluso llegó a amenazar de muerte a su propia hija. Sarah Gordon moriría más tarde en 1923, cuando su hija Clara empezaba a abrirse camino en el cine.

    La primera aparición de Bow en el cine mudo fue en la película «Down to the sea in ships»; a partir de entonces aparecería en multitud de papeles secundarios en películas mudas. Bow decidió entonces probar fortuna en Hollywood, donde gracias a B.P. Schulberg consiguió varios pequeños papeles por los que fue elegida una de las WAMPAS Baby Stars en 1924.
    En cuanto hizo un poco de dinero, Clara se llevó a su padre a vivir con ella en Hollywood, e intentó encontrarle un trabajo aunque todos sus proyectos fracasaron. El hombre se dedicaba a emborracharse e intentar llamar la atención de las chicas diciéndoles que era el padre de Clara Bow. A pesar de todo, Bow gozó de muy buena fama durante este período debido a su carácter amable y siempre humilde, agradecida por la oportunidad que se le había presentado. En 1925, Bow consiguió su primer papel importante en «Días de colegial», que fue un gran éxito y la convirtió de la noche a la mañana en la estrella más popular del momento. Además, empezó un romance con el actor Gilbert Roland, con el que llegaría a salir al mismo tiempo que con el director Victor Fleming, que la contrató para la película «Flor de capricho».

    En 1927, Bow llegó a la cima de su popularidad con la película «It» («Ello»). Bow ya había sido llamada «Chica It» por la escritora Elinor Glyn en su libro homónimo; «Ello, ese extraño magnetismo que atrae a ambos sexos… Descaradamente, con autoconfianza, indiferente al efecto que produce». «Ello, demonios. Ella lo tenía» dijo Dorothy Parker. Esta imagen fue además muy difundida por la prensa que seguía con ansiedad cada nuevo romance de la actriz. Entre algunos de sus amantes, se dice que se encontraban Gary Cooper, John Gilbert, John Wayne e incluso Béla Lugosi. Era la estrella pelirroja más pizpireta de todo Hollywood, llamada la más ardiente hija del jazz. Sus deudas en el juego o sus romances con señores casados eran tan conocidos como sus películas. Esta reputación de devorahombres, unida a sus problemas con las drogas y el alcoholismo le hicieron perder popularidad entre sus compañeros de trabajo. Además, Clara comenzó a quejarse de la falta de profundidad de sus personajes, ya que los estudios se limitaban a vestirla en trajes exóticos para conseguir audiencia, sin preocuparse más por el contenido del personaje.
    Todo ello, sumado a su inestabilidad emocional fruto de tantos sucesos horribles en su infancia, comenzó a mermar las fuerzas de Clara Bow, que además tuvo que soportar la humillación de que los estudios Paramount cancelaran sus películas y le reclamaran el dinero de los vestidos que se quedaba de los rodajes (mientras que otras actrices se los quedaban sin más), además de hacerle pagar sus propias fotos publicitarias. Su contrato incluyó también una «cláusula de moralidad» ofreciéndole un plus de 500.000 dólares si «se portaba como una dama en público y procuraba no salir en los tabloides».

    En 1927, Bow protagonizó la película «Alas», que ganó el primer Oscar de la historia a la mejor película, a la que siguieron títulos como «Una de tantas» (1928), «La loca orgía» (1928) o «Curvas peligrosas» (1929). Más tarde, ya en el cine sonoro, la actriz mantuvo un discreto éxito, aunque nunca parecido al de otros tiempos, ya que su fuerte acento de Brooklyn empañaba el aura mística, de mujer fatal que se le daba en sus películas.
    Una exsecretaria, que había anotado durante años todos los hombres que habían entrado en su casa, hizo píblica la lista por la que le pagaron muy bien. Clara la llevó a los tribunales. Tras intercambiarse acusaciones, la secretaria fue acusada y declarada culpable de apropiación indebida de grandes cantidades de dinero de la actriz. Pero su carrera se derrumbó ya que no se le perdonó el escándalo.

    Los estudios no le renovaron el contrato y cayó víctima de graves depresiones nerviosas y del insomnio. Tras ingresar en una clí­nica se retiró de Hollywood y se asentó en Nevada. El dolor que le supuso el final de su carrera -tampoco logró adaptarse al sonoro- y el final de todo aquello que hasta ahora era su vida desembocó en la locura.
    Clara Bow se había casado en 1932 con el actor Rex Bell, con quien tuvo dos hijos, Tony y George. En 1948 apareció en el programa de radio «Truth or Consequence», pero después su única aparición pública fue en el funeral de su marido, en 1962. Tras intentar suicidarse, fue tratada de esquizofrenia en 1949 y la actriz fue sometida a duros tratamientos incluyendo electroshock. «Incluso ahora sigo sin poder confiar en la vida. Me hizo demasiadas cosas horribles cuando era pequeña», había dicho en una ocasión.
    La actriz pasó sus últimos años viviendo en una casa modesta con su familia. Murió el 27 de septiembre de 1965 a causa de un ataque al corazón en Los Angeles. Está enterrada en el cementerio ‘Forest Lawn Memorial Park’ en Glendale, California.