CHUS LAMPREAVE

    María Jesús Lampreave Pérez, conocida como Chus Lampreave nació en Madrid el 11 de diciembre de 1930. Aunque nunca tuvo vocación de actriz, fue una de las más reconocidas y apreciadas del cine español, especialista en papeles de actriz secundaria. Participó en más de setenta películas y numerosos trabajos en televisión, colaborando con los más importantes directores del país.
    Tras cursar el bachillerato y movida por su gran afición a la pintura, ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde coincidió con el futuro pintor de éxito Antonio López. Por medio de Jaime de Armiñán, en 1958, Chus hizo su debut como actriz en televisión en el mediometraje escrito por Luis García Berlanga «Se vende un tranvía», de Juan Esterlich. Sus comienzos en el cine fueron de la mano de Marco Ferreri («El pisito», «El cochecito»), José María Forqué («La becerrada») y Luis García Berlanga, con quien trabajó después en películas tan emblemáticas como «El verdugo» y en la trilogía Nacional: «La escopeta nacional», «Patrimonio nacional» y «Nacional III». Otros filmes de su primera etapa son «Mi querida señorita» y «El amor del capitán Brando», ambas de Jaime de Armiñán.

    Pero los mayores éxitos le iban a llegar en la década de 1980 y de la mano del director Pedro Almodóvar. Si bien rechazó papeles en «Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón» y en «Laberinto de pasiones», Lampreave accedió a participar en «Entre tinieblas» (1983), y a partir de entonces colaboró en casi todos los filmes de Almodóvar: «¿Qué he hecho yo para merecer esto?» (1984), «Matador» (1986), «Mujeres al borde de un ataque de nervios» (1988), «La flor de mi secreto» (1995), «Hable con ella» (2002), «Volver» (2006), «Los abrazos rotos» (2009)… Cabe destacar que fue la única actriz que trabajó con el cineasta manchego con regularidad a lo largo de toda su filmografía.
    Actuó también para Fernando Trueba, en «Sé infiel y no mires con quién» (1985) y en «El año de las luces» (1986), aquí con un papel que supone la primera de sus seis candidaturas al Premio Goya. Especializada en personajes ingenuos o despistados, adquirió mayor protagonismo en «Espérame en el cielo» (Antonio Mercero, 1988). Renovó su complicidad con Berlanga participando en «Moros y cristianos» (1987) y «Todos a la cárcel» (1994).

    Su historial incluye otros títulos tan populares como «Teresa de Jesús» (1984) de Josefina Molina, «Epílogo» de Gonzalo Suárez, «Amanece, que no es poco» (1988) de José Luis Cuerda, «El pecador impecable», de Augusto Martínez Torres (1987) «La vida alegre» (1987), «Miss Caribe» (1988) y «Bajarse al moro» (1989), de Fernando Colomo.

    Volvió a colaborar con Fernando Trueba en «Belle Époque» (1992), película ganadora del Óscar a la mejor película de habla no inglesa y por la que Chus obtuvo el Goya a la mejor actriz de reparto. Actriz y director repitieron colaboración en «El artista y la modelo» (2012).
    Siguió participando en filmes de gran aceptación popular hasta sus últimos años. Con Fernando Fernán Gómez trabajó en «Siete mil días juntos» (1995). En 1998 tuvo un papel destacado (como madre del co-protagonista, Javier Cámara) en la comedia «Torrente, el brazo tonto de la ley», de Santiago Segura, cuyo enorme éxito de taquilla daría origen a una larga y lucrativa saga sobre el pintoresco personaje de José Luis Torrente. Lampreave retomaría dicho papel en 2014 en «Torrente 5: Operación Eurovegas». También tuvo un papel en la exitosa comedia «Fuera de carta» (2008) de Nacho García Velilla y grabó diversos spots publicitarios.
    En 2001 el Gobierno de España le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. La actriz falleció el 4 de abril de 2016 en un hospital de Almería, donde residía con su hijo desde la muerte de una hija en los años 90. Con una legión de admiradores, Chus Lampreave fue una de las actrices mejor valoradas por el público, que siempre destacaba de ella su naturalidad y cercanía y simpatía.