BUSTER KEATON

    Joseph Francis Keaton nació en Pickway (Kansas) el 4 de octubre de 1895. Sus padres eran cómicos de orígenes escoceses e irlandeses, por lo que el pequeño Keaton vivió el mundo del teatro desde que nació. Su primera aparición sobre un escenario tuvo lugar cuando apenas había cumplido un año, y con tres formaba parte ya con sus padres Joe y Myra de The Three Keatons, recorriendo los escenarios del medio oeste americano. Este aprendizaje le permite dominar los secretos de la acrobacia y desarrollar su personalidad de cómico.

    En 1906 interpreta en el teatro «The Little Lord Fauntleroy” y en 1917 conoce a Roscoe «Fatty” Arbuckle, un encuentro determinante en su vida: rescinde el contrato que tenía con el Winter Garden (Nueva York) y abandona la escena por el cine, actuando en 17 cortometrajes de dos bobinas dirigidas y protagonizadas por el propio Fatty para Joseph M. Schenck, en las que Keaton era el contrapunto del protagonista. En 1920 «Fatty” Arbuckle deja a Schenck, y éste ofrece a Keaton sus estudios, en los que rueda, con completa libertad 19 cortometrajes de dos o tres bobinas. Esta asociación finalizaría en 1929, después de dirigir una docena de largometrajes.

    PAMPLINAS

    Es la edad de oro de Keaton, al que se le conoce en España como Pamplinas, El gran cara de palo o El hombre que nunca se ríe, por la impasividad de los personajes que encarnaba metidos siempre en las más complicadas y extravagantes situaciones. En Francia se le conoce como Malec y en Italia como Saltarello. Su primer largo, «Las tres edades”, es de 1923. Le siguen una serie de obras maestras de la comedia, «La ley de la hospitalidad”, «El moderno Sherlock Holmes”, «El navegante”, «Las siete ocasiones”, «El maquinista de La General”, «El héroe del río” o «El cameraman”.

    Pero la llegada del sonoro le sienta mal a Keaton, cuyo humor se basaba en su impasividad y en los gags visuales para los que no hacía falta diálogos. Se rompe su asociación con Schneck, quedando ligado a la MGM hasta ser despedido en 1934. Es una mala época para Keaton, a lo que se une el divorcio de su primera esposa, Natalie Talmadge y un segundo y fugaz matrimonio con Mae Scribbens, que apenas dura dos años. Keaton sobrevive haciendo cortometrajes didácticos de una, dos o tres bobinas para la Educational Pictures, para la MGM y para Columbia Pictures, hasta que en 1941 emprende su primera gira teatral desde 1917, con «The Gorilla”, a la que sigue «The Three Men On a Horse” (1946), por el este de Estados Unidos. Antes, en 1940, se casa por tercera y última vez con Eleanor Norris, que le acompañaría hasta su muerte.

    En 1947 obtiene un gran éxito con sus actuaciones en el circo Medrano de París, al que regresaría en 1953 dentro de una larga gira por Europa. A su regreso a Estados Unidos actúa en night clubs, aparece en spots publicitarios y aparece regularmente en shows de la incipiente televisión. Diversos directores le rescatan para la pantalla, con personajes muy especiales, como Billy Wilder en 1950 con «El crepúsculo de los dioses” o Charles Chaplin, sin gran rival durante el cine mudo, en «Candilejas” (1952).

    En 1959 recibe un Oscar Especial «por su talento único con que encarnó comedias inmortales en la pantalla y por su contribución al arte cinematográfico”. En 1963 aparece en «El mundo está loco, loco, loco”, en 1964 en «Guerra a la italiana” y, ya enfermo, con un soplo cardiaco, rueda en España, en 1965, a las órdenes de Richard Lester «Golfus de Roma”, que sería su última película. Buster Keaton fallece en Hollywood (California) el 1 de febrero de 1966, sin que llegase a conocer la enorme popularidad que volverían a alcanzar sus películas mudas, cuando una nueva generación en los años 70 le reivindicase, primero en Europa y después en el resto del mundo, como uno de los más grandes cómicos de la historia.