AURORA BAUTISTA

    Aurora Bautista nació en Villanueva de los Infantes (Valladolid), el 15 de octubre de 1925, pero cursó sus estudios primarios en Madrid y cuando estalló la Guerra Civil, se vio obligada a trasladarse junto con su familia, primero a la localidad murciana de Archena, y más tarde a Barcelona. En esta ciudad realizó el bachillerato, tras el cual ingresó en el Institut del Teatre con Marta Grau para estudiar arte dramático.
    Aunque no tenía intención de ser más que una aficionada, en 1944 debutó con «La malquerida» de Jacinto Benavente, con la compañía de Lola Membrives y, un año después, fue descubierta y contratada por Cayetano Luca de Tena para la compañía del Teatro Español de Madrid, con la que debutó en «El sueño de una noche de verano» de William Shakespeare y en «La conjuración de Fiesco» (1948) de Friedrich Schiller.

    Mientras trabaja en obras del repertorio clásico, en 1948 Juan de Orduña le ofrece interpretar a la reina Juana en la película «Locura de amor», junto a Fernando Rey, convirtiéndose rápidamente en una de las estrellas más destacadas del cine español del momento. El papel le valió el Premio a la Mejor Actriz del Sindicato Nacional del Espectáculo. Después del éxito obtenido con esta película interpretó, de nuevo con Orduña y por el contrato en exclusiva con la productora Cifesa, «Pequeñeces» (1949) y «Agustina de Aragón», película con la que repitió galardón dos años después.
    Para el teatro actuó en «El burlador de Sevilla» de Tirso de Molina y en 1953 volvió al cine en el filme «Condenados», dirigido por Manuel Mur Oti. Posteriormente trabajó en «La gata» de Margarita Alexandre y Rafael María Torrecilla y en Italia en «El marido» («Il marito»), de Nanni Loy y Ruggero Maccari, junto a Alberto Sordi. A las órdenes de Juan Antonio Bardem participa en «Sonatas» (1959) y de nuevo con Juan de Orduña en «Teresa de Jesús» (1961).

    La crisis de Cifesa la devuelve al teatro a las órdenes de José Tamayo o Luis Escobar, casi siempre con textos clásicos («Antígona», «Requiem por una mujer») salvo excepciones como «La gata sobre el tejado de zinc», de Tennessee Williams o «Yerma», de Federico García Lorca, en una de sus primeras representaciones tras la Guerra Civil.
    A continuación parte de gira por América, donde puso en escena «La maestra milagrosa» y «La zapatera prodigiosa», de García Lorca. Filmó en Argentina «Las ratas» y después se trasladó a México, donde contrajo matrimonio, para en 1964 regresar a España para rodar con Miguel Picazo una de sus mejores interpretaciones, «La tía Tula», por la que obtuvo su tercer Premio de Interpretación del Sindicato Nacional del Espectáculo en 1965.

    Dos años después trabaja en México en una nueva versión de «El derecho de nacer» de Tito Davison, y ya de vuelta en España, en 1968, vuelve a interpretar a una reina española (en este caso Isabel La Católica) en la mini-serie para la televisión «Cristobal Colón», de Vittorio Cottafavi. Le siguen las películas «Uno a uno sin piedad» (1968), de Rafael Romero Marchent; «Pepa Doncel» (1969), de Luis Lucia (adaptación de la obra de Jacinto Benavente con guión de Antonio Gala); «Una vela para el diablo» (1973), de Eugenio Martín; «Los pasajeros» (1975), de José Antonio Barrero, junto con Paul Naschy y Henry Gregor; y «El mirón» (1977), de José Ramón Larraz.

    En 1977 regresa a los escenarios con la obra de Fernando Arrabal «Oye patria, mi aflicción», por la que es galardonada con el Premio Mayte en 1979. En 1982 estrena la primera obra teatral de Mario Vargas Llosa, «La señorita de Tacna», por la que recibió dos años más tarde el galardón a la mejor actriz de los Premios de Teatro Ciudad de Valladolid. A continuación hace la serie «Cómicos» (1985) para televisión, la película «Extramuros» de Miguel Picazo (Premio ACE de Nueva York a la mejor actriz de reparto), y la obra «Paso a paso» de Richard Harris (en versión de Nacho Artime).

    De nuevo en el cine, en 1987 rueda «El polizón del Ulises», de Javier Aguirre, «Divinas palabras», a las órdenes de José Luis García Sánchez y, al año siguiente, «Amanece, que no es poco», de José Luis Cuerda. Otros trabajos suyos durante este período fueron la serie para televisión «El olivar de Atocha», las obras de teatro «Cartas de mujeres» y «Morirás de otra cosa», que dirigió Manuel Gutiérrez Aragón, y «Bodas de Sangre», de García Lorca, en el que fue su debut en Buenos Aires.

    «Hermana, pero ¿qué has hecho?» (1995), de Pedro Masó; «Adiós con el corazón» (1999), de José Luis García Sánchez; «Octavia» (2002), con la que Basilio Martín Patino cerraba su trayectoria cinematográfica; y la crónica cotidiana de la posguerra que es «Tiovivo c.1950» (2005), de José Luis Garci, fuern sido sus últimas películas.

    La actriz obtuvo el Premio Toda una vida 2009 otorgado por la Unión de Actores. además de los reconocimientos ya citados conseguidos a lo largo de su carrera, cabe mencionar también la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes, la Medalla de Plata de la ciudad de Zaragoza, la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos (por «Locura de Amor» y por toda su carrera), el Premio Sant Jordi a la mejor interpretación por «La tía Tula» y por toda su trayectoria, el Premio de la Fundación Aisge y el Fotogramas de Plata. Aurora Bautista falleció en Madrid a los 86 años en la noche del 27 de agosto de 2012 a consecuencia de una infección.