ANTONIO BANDERAS

    El chico malagueño tímido y callado que interpretaba en «Laberinto de pasiones” (Pedro Almodóvar, 1982) a un islamista dotado de un olfato extraordinario es hoy una de las más grandes estrellas internacionales, que ha abierto las puertas a toda una generación posterior de actores españoles que triunfan en todo el mundo.
    Antonio Banderas nació en Málaga el 10 de agosto de 1960. Hijo de una maestra y de un policía, aunque en su infancia soñaba con ser futbolista, mostró desde joven una clara inclinación por el arte dramático, disciplina que estudió en la Escuela de Arte Dramático de su ciudad natal. Trabajó con distintas compañías teatrales independientes durante unos años hasta que, tras instalarse en Madrid, decidió continuar su trayectoria artística en la capital a principios de los años 80.
    En Madrid comienza a trabajar en el teatro con pequeños papeles en producciones discretas. Sus intervenciones en las obras «Historia de los Tarantos” y «La hija del aire son las más destacables”, además de su participación a mediados de los años ochenta en el montaje de «Eduardo II de Inglaterra”, dirigido por Lluis Pascual.
    Su debut cinematográfico surge de la mano de Pedro Almodóvar, que le dio un pequeño papel en su segunda película, «Laberinto de pasiones” (1982). Trabajador incansable, Banderas fue alternando los siguientes filmes de Almodóvar, «Matador” (1986), «La ley del deseo” (1987), «Mujeres al borde de un ataque de nervios” (1988) y «¡Átame!” (1988), con otros papeles que le dieron ocasión de mostrar todas sus facetas: de la comicidad de «La corte de Faraón” (José Luis García Sánchez, 1985) al dramatismo de «Réquiem por un campesino español” (Francisco Betriú, 1985) o «27 horas” (Montxo Armendariz, 1986). De esos papeles secundarios, siempre destacados, pasó a protagonistas en «La blanca paloma” (Juan Miñón, 1989), premio al Mejor Actor en el Festival de Valladolid, «Si te dicen que caí” (Vicente Aranda, 1989), «Bajarse al moro” (Fernando Colomo, 1989) y «Contra el viento” (Paco Periñán, 1990).
    Sin duda, la relación de Antonio Banderas con Almodóvar resultó fundamental en su carrera, pues tras la buena acogida de las películas del director manchego, Banderas se convertiría en objeto de la atención de crítica y público, que establecieron una lógica asociación entre ambos. Fue la proyección internacional de sus películas con Almodóvar lo que le sirvió de tarjeta de presentación en Hollywood; así, la cantante Madonna requirió al actor malagueño para su película documental «En la cama con Madonna” (1991), dirigida por A. Keshishian, en la que aparecía con su primera mujer, la actriz Ana Leza, con la que se había casado en 1988 y de la que se divorcia en 1996).
    Su trabajo en las películas de Almodóvar, le sirve a Antonio Banderas para ser contratado para interpretar a uno de los hermanos Castillo en «Los reyes del mambo cantan canciones de amor” («The Mambo Kings”, Arne Glimcher, 1992), aunque a continuación vuelve a España para trabajar con Carlos Saura en «¡Dispara!” (1993).
    EL SALTO A HOLLYWOOD
    La popularidad que fue alcanzando y su confianza en sí mismo le llevaron a intentar establecerse en los Estados Unidos. Cumplidos los treinta años, Antonio Banderas supo ir poco a poco abriéndose paso en el complejo entramado del cine estadounidense, demostrando pronto su voluntad de afianzarse en Hollywood con papeles muy distintos, como los de «La casa de los espíritus” («The House of the Spirits”, Bille August, 1993), su celebrada intervención en «Philadelphia” (Jonathan Demme, 1993) junto a Tom Hanks, o su trabajo en «Entrevista con el vampiro” («Interview with the Vampire: the Vampire Chronicles”, Neil Jordan, 1994), al lado de Tom Cruise y Brad Pitt.
    El director Robert Rodríguez le abrió las puertas al cine de acción con «Desperado” (1995), que continuó con «Asesinos” («Assassins”, Richard Donner, 1995), ya asentado en el cine americano. Volvió a trabajar con un director español en «Two Much” (Fernando Trueba, 1995), y en el rodaje conoció a la actriz Melanie Griffith, con la que se casó en 1996 y con la que tiene una hija, Stella del Carmen.
    Instalado ya en Los Ángeles, enlazó dos de los papeles más brillantes y populares de su carrera: el Ché en el musical «Evita” (Alan Parker, 1996), demostrando sus aptitudes para cantar, y «La máscara del Zorro” («The Mask of Zorro”, Martin Campbell, 1998), reinventando con enorme gracia y vitalidad uno de los grandes personajes del cine de aventuras, que tuvo continuidad en «La leyenda del Zorro” («The Legend of Zorro”, 2005). La aventura épica en «El guerrero nº 13” («The 13th Warrior”, John McTiernan, 1999), el thriller en «Nunca hables con extraños” («Never Talk To Strangers”, Peter Hall, 1995) y «Femme fatale” (Brian de Palma, 2002), la comedia en «The White River Kid” (Arne Glimcher, 1999), el cine familiar en la saga originada por «Spy Kids” (Robert Rodriguez, 2001), el drama romántico en «The Other Man” (Richard Eyre, 2008)… ningún género se le resiste a un actor que ha huido de los encasillamientos y ha roto todos los prejuicios. Y que sólo con su voz ha sabido dar una gran identidad a otro de sus más celebrados personajes, el del Gato con Botas de «Shrek 2” (2004) y «Shrek Tercero” (Shrek the Third”, 2005).
    EL ESPAÑOL MÁS PREMIADO
    Antonio Banderas también ha triunfado en el teatro musical de Broadway, con su papel en «Nine” (2003), basado en «Fellini 8 ½”, que le reportó una nominación al premio Tony al mejor actor, además del Premio de la Crítica de Nueva York y el Drama Desk Award. Es además el primer actor español nominado al Globo de Oro, distinción que ha logrado tres veces, por «Evita” (1996), «La máscara del Zorro” y el telefilm «And Starring Pancho Villa as Himself” (Bruce Beresford, 2003). También es el primer actor español que tiene una nominación a los premios Tony, y a los Emmy por «And Starring Pancho Villa as Himself”.
    El actor ganó la Concha de Plata del Festival de San Sebastián al mejor actor por «La corte de Faraón”. El actor ha sido nominado al Goya en tres ocasiones, por «Matador”, «¡Átame!” y «Two Much” y recibido la Medalla de Oro de la Academia del Cine Español. Posee también dos premios de la Academia del Cine Europeo por «La máscara del Zorro” y «Locos en Alabama”.
    Pero, además de actor, cantante y productor (ha sido coproductor de «3 días”, ópera prima de F. Javier Gutiérrez, que ganó el Festival de Málaga), Antonio Banderas es director de películas en las que apuesta por un cine personal e innovador: «Locos en Alabama” («Crazy in Alabama”, 1999), que protagonizó su esposa Melanie y «El camino de los ingleses” (2006), que rodó en parte en su Málaga natal y fue galardonada con el premio Label Europa Cinemas en el Festival de Berlín.
    Aunque vive en Hollywood gran parte del año (sus vacaciones de verano son siembre en Málaga), nunca está demasiado lejos de España. Ha sido inversor en diferentes empresas andaluzas y utiliza su proyección internacional como medio de publicidad de marcas españolas, sobre todo en Estados Unidos.