ÁNGELA MOLINA

    Ángela Molina nació en Madrid en 1955 en una familia dedicada por completo al mundo del espectáculo presidida por su padre, Antonio Molina, una de las grandes figuras de la canción.
    Hija mayor de un grupo de hermanos dedicados al cine y a la canción -Micki, Paula, Mónica- Ángela es a su vez madre de una de las jóvenes promesas del nuevo cine español, Olivia.
    La leyenda, confirmada por la propia Ángela en varias ocasiones, afirma que su carrera empezó con un reportaje de fotos publicado en la revista Fotogramas cuando aún no tenía 18 años.
    Pero Ángela demostró muy pronto que era algo mucho más serio que una cara bonita, sobre todo cuando Luis Buñuel la escogió para hacer de ella la Conchita sensual y caprichosa de «Ese oscuro objeto del deseo”, frente a la Conchita gélida y represora que interpretaba Carole Bouquet.
    INTERNACIONAL 
    Pasional e instintiva, se adapta a los personajes que hace suyos sin ningún esfuerzo. Chávarri la ha dirigido en cinco ocasiones, Gutiérrez Aragón la tuvo de actriz fetiche en tres, Borau la hizo sabia en «La Sabina”, mientras Bigas Luna la convertía en una «Lola” llena de fuerza. Ha trabajado en Italia y Francia, pero es en España donde ha alcanzado sus más grandes éxitos.
    Actriz de una belleza potente, a la que no le da miedo dejar ver las huellas del tiempo, demostró en «Carne trémula» de Almodóvar, que seguía siendo capaz de provocar grandes pasiones.
    Entre sus últimos trabajos destacan «El Mar”, de Agustí Villaronga, y «Punto de mira”, de Karl Francis, «Al sur de Granada”, de Fernando Colomo, «Los Borgia”, de Antonio Hernández, «La caja”, de Juan Carlos Falcón o «La casa de las alondras”, de los hermanos Taviani.
    Entre los muchos galardones recibidos, destaca el premio de interpretación del Festival de San Sebastián, que ganó en 1986 por «La mitad del cielo”.