ANGELA LANSBURY

    Nieta del candidato a Primer Ministro Laborista George Lansbury, Angela Brigit MacGill Lansbury nació en Londres el 16 de octubre de 1925. Es hija de la actriz irlandesa Moyna MacGill (1895-1975). Su padre murió cuando tenía nueve años. Estudió drama en la Webber Douglas Academy of Dramatic Arts. En 1939 su hermanastra Isolde Denham (hija del actor Reginald Denham) se casó con Peter Ustinov, y durante la fiesta de bodas su madre tramitó la posibilidad de abandonar el Reino Unido por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, a bordo del último buque que atravesó el Atlántico. Moyna, Angela y sus dos hermanos mellizos (Bruce y Edgar, nacidos en 1930) se instalaron en Estados Unidos en 1941. Según la propia Angela el rodar la película «La bruja novata» (donde se hacía cargo de tres niños evacuados de los bombarderos de Londres) le recordó enormemente a su infancia.
    Los primeros años de Angela en Estados Unidos transcurrieron en Nueva York, donde inició sus estudios de interpretación en la Escuela de Arte Dramático Feagin; su debut se produjo a los 16 años en Canadá en el género del music hall. Posteriormente la familia se mudó a Los Ángeles donde su madre y ella trabajaron en tiendas como cajeras y vendedoras. Allí aceptó papeles secundarios en varias películas de éxito que pronto le darían fama. En «Fuego de juventud» (1944) encarnó a la hermana de Elizabeth Taylor. En «Luz que agoniza» (George Cukor 1944) interpretó al ama de llames de Ingrid Bergman, papel que le valió su primera candidatura a los Oscar. Al año siguiente repetiría la hazaña al ponerse en la piel de una joven actriz que se suicidaba al ser abandonada por su novio en «El retrato de Dorian Gray», donde trabajó también su madre.

    Ese mismo año se casó con el actor Richard Cromwell, de quien se divorciaría un año después, ya que Richard era homosexual. Angela sólo tenía diecinueve años y en un acto de arrepentimiento, su marido termina confesandole su orientación sexual. Angela agradece su honestidad y, tras el divorcio, mantienen amistad hasta la muerte de Richard en 1960. En 1949 contrae segundas nupcias con el productor Peter Shaw (1918-2003). Su marido pasó a ocuparse de la carrera de la prometedora carrera de su esposa. Unos pocos años después, Angela da luz a su primer hijo, Anthony Pullen Shaw. La actriz decide dedicarse a su familia, por lo que durante la década de los 50 se reduce notablemente su aparición por la gran pantalla. En lo profesional mantenía un contrato con la Metro Goldwyn Mayer, compañía bajo la cual rodó «El estado de la Unión» (en la que encarnó a una mujer amargada por el recuerdo de su padre difunto), «Sansón y Dalila» (Cecil B. DeMille, 1949), donde interpretó a Semadar, la hermana mayor de Dalila; y «Los tres mosqueteros» (George Sidney, 1948), interpretaba a Ana de Austria. Dos años más tarde obtuvo la nacionalidad estadounidense. Entre las escasas películas que rueda en los años 50 destacan la disparatada «El bufón del rey» (1955) con Danny Kaye, Basil Rathbone y Glynis Johns, «Mamá nos complica la vida» (Vincente Minnelli, 1957), y «El largo y cálido verano», donde interpretó a la amante alcohólica de Orson Welles. Y la actriz tiene su segundo y último hijo, Deidre Angela Shaw,

    En 1962 se produjo su regreso con «El mensajero del miedo» (John Frankenheimer). Su papel de madre posesiva, ferviente anticomunista, casi le proporciona un Oscar a la mejor actriz de reparto que a último momento recayó en Patty Duke. Con la popularidad cinematográfica recuperada, Angela Lansbury vuelve al teatro donde protagoniza el mayor éxito de Broadway de las temporadas 1966-1969: el musical «Mame» que la consagra como estrella absoluta y por el que gana el Premio Tony como la mejor actriz en un musical mientras espacia sus intervenciones cinematográficas, entre ellas la llevada a cabo en «La historia más grande jamás contada» (1965).
    El éxito de «Mame» no se repitió con «Dear World», un musical basado en la pieza teatral «La loca de Chaillot» de Jean Giraudoux pero Lansbury recibió excelente críticas y finalmente un Premio Tony a mejor actriz del año como la Condesa Aurelia.
    Los años setenta arrancaron con el estreno de «La bruja novata» (Robert Stevenson, 1971), cinta de la Disney en la que Lansbury interpretó a la Señorita Price, una solterona que emplea sus conocimientos de brujería para combatir ―con la ayuda de unos niños huérfanos que acoge en su casa― a las tropas nazis que asuelan Reino Unido. Doce meses después recibía una candidatura a los Globos de Oro. En 1973 regresa al musical con «Gypsy», estrenado en Londres con gran éxito y luego llevado a Broadway; será su penúltima creación para un papel de musical. Gana su tercer Premio Tony como mejor actriz del año en Broadway.

    Sin embargo, el dorado momento que vive profesionalmente no es afín a su vida en casa. Sus hijos crecen y comienzan a crearle grandes quebraderos de cabeza. Ambos son seducidos por el aterrador Charles Manson. Deirdre era una de las joyas de la banda de Charlie, con sólo doce años de edad. Tanto ella como su hermano Anthony comienzan a consumir drogas y a relacionarse con la banda de los Manson, que hasta el momento sólo parecía una inofensiva banda hippy. Afortunadamente lograron dejar el grupo a tiempo.
    En 1978 Angela Lansbury reverdeció laureles al encarnar a Salomé Otterbourne en «Muerte en el Nilo» (John Guillermin), protagonizada por su ex cuñado Peter Ustinov, David Niven y un elenco de estrellas. Las condiciones precarias de rodaje en Egipto —la actriz tuvo que compartir camerino con Maggie Smith y Bette Davis— pronto se vieron recompensadas: su papel de escritora de novelas eróticas alcoholizada y que tenía que afrontar una posible demanda de difamación le llevó a las puertas de los Premios BAFTA. Por su parte la National Board of Review la proclamó la mejor actriz de reparto del año. La crítica incidió en la preferencia de Angela Lansbury por los papeles con mayor edad a la suya.

    Los productores de «Muerte en el Nilo», John Brabourne y Richard Goodwin, estaban tan satisfechos con su trabajo que le ofrecieron la posibilidad de interpretar a Mrs. Marple en «El espejo roto» (1980), también basada en un relato de Agatha Christie, donde compartió cartel con una larga lista de estrellas veteranas: Tony Curtis, Elizabeth Taylor, Kim Novak, Rock Hudson, Geraldine Chaplin y Edward Fox. A partir de entonces se consolidó su imagen de señora mayor, rebosante de sabiduría y humanidad, capaz de comprender los problemas de los demás de un solo golpe de vista y disminuirlos a base de buenos consejos, vitalidad, serenidad, humor, paciencia y afecto.
    En eso años también hizo cine, como la participación como la Pirata Ruth en la versión filmada de la opereta de Gilbert y Sullivan, «Los piratas de Penzance» con Linda Ronstadt y Kevin Kline (1983) y en una participación en la grabación de «The Beggar’s Opera» («La ópera del mendigo») junto a Joan Sutherland y Kiri Te Kanawa.
    Su imagen de señora mayor, sabia y algo entrometida, acuñada en «Muerte en el Nilo», se acentuó cuando su marido Peter Shaw inició la producción de la serie «Murder, She Wrote» («Se ha escrito un crimen»), de la que se grabarían múltiples temporadas en la década 1984-94. Su papel de Jessica Fletcher, escritora de novelas policíacas aficionada a resolver asesinatos, le proporcionó una notable flecha que se tradujo con múltiples candidaturas a los Premios Emmy ―si bien ninguna traducida en una estatuilla― así como varios Globos de Oro.

    En pleno éxito profesional, Neil Jordan la llamó para encarnar a Angela Carter en la película de culto «En compañía de lobos». A pesar de ello decidió avanzar en su carrera televisiva compaginando su trabajo en la serie con algún telefilme como «Mrs. Harris goes to Paris», junto a Omar Sharif, el doblaje de películas de animación («La bella y la bestia», «Anastasia») y algunas apariciones públicas como la que llevó a cabo en 1993 cuando entregó el Premio Jean Hershoft a Elizabeth Taylor por su labor humanitaria.
    En 1995 finalizó las grabaciones de «Se ha escrito un crimen», volcándose en la enseñanza del oficio de actor. Entre sus alumnos podemos destacar a Matthew Goode. Asimismo tuvo que atender a varios problemas familiares.
    En 2003 falleció su marido. Para sobrellevar la pérdida, Angela Lansbury retomó su carrera, protagonizando más telefilmes sobre Jessica Fletcher y regresando a la gran pantalla con «La niñera mágica» (Kirk Jones), sobre un guion de Emma Thompson. Pero una rotura de la rodilla le impidió participar en la adaptación de «The Last Unicorn». También ha participado en doblaje de juegos como «Kingdom Hearts 2».
    Después de veinticinco años, en 2007 regresó a Broadway en la obra «Deuce» de Terence McNally recibiendo una nominación para un premio Tony. En marzo de 2009, retornó como Madame Arcati en «Un espíritu burlón» («Blithe Spirit») de Noel Coward. En verano de 2011 regresa a la gran pantalla protagonizando la comedia «Los pingüinos del sr. Popper» junto con el actor Jim Carrey.
    En septiembre de 2013, la Junta de Gobernadores de la Academia de Hollywood le concedió el Oscar honorifico en honor a sus trayectorias en el mundo del cine, rindiendo «tributo a individuos que han hecho contribuciones indelebles en sus respectivos campos».