AMPARO SOLER LEAL

    Nacida en una familia de artistas en Madrid el 23 de agosto de 1933, era hija de los actores Salvador Soler Marí y Milagros Leal. Debuta en escena con 15 años en 1948 con la obra «No me mientas tanto», de Alfonso Paso. Más tarde se incorpora a la compañía del Teatro María Guerrero y bajo dirección de Luis Escobar cosecha éxitos como «Historias de una casa», de Joaquín Calvo Sotelo.
    Mantiene, durante los siguientes años, una intensa actividad teatral, con éxitos como «Prisión de soledad». Tras pasar por las compañías de Catalina Bárcena y Ernesto Vilches, finalmente, entrada ya la década de los sesenta, forma su propia compañía. Con ella interpretó obras de Pirandello y de Sartre.
    No obstante, y desde que en 1975 protagonizó la obra «La señorita Julia», se apartó una larga temporada de los escenarios para centrarse en su carrera cinematográfica. No volvió al teatro hasta 1994, para interpretar «El zoo de cristal», a las órdenes de Mario Gas.

    En cine había debutado en 1952 con la película «Puebla de las mujeres», de Antonio del Amo, seguida en 1953 «Así es Madrid», de Luis Marquina, y en 1960 José María Forqué le dio un «papelito» en «Usted puede ser un asesino» con el que logró el Premio Nacional de Interpretación. Su popularidad se incrementó en la década de los 60 en que participó en varios filmes de éxito popular, como «La gran familia», como esposa del protagonista Alberto Closas, y la comedia «Las que tienen que servir», junto a Concha Velasco.
    Las décadas de 1970 y 1980 la consolidaron como una de las intérpetes más sólidas del panorama cinematográfico español, en parte gracias a que alternó la comedia con otros géneros más arriesgados. Trabajó —tanto en registros cómicos como en dramáticos— a las órdenes de los más prestigiosos directores del país; entre otros: Luis Buñuel («El discreto encanto de la burguesía»), Pedro Olea («El bosque del lobo»), Jaime de Armiñán («El amor del capitán Brando»), Fernando Fernán Gómez, con quien rodó la estupenda «Mi hija Hildegart» que narra la historia real de Aurora Rodríguez (interpretada por Amparo) y su hija prodigio Hildegart, asesinada a manos de su madre, Jaime Chávarri («Las bicicletas son para el verano», a partir de la obra de Fernán Gómez), Pilar Miró («El crimen de Cuenca») y Pedro Almodóvar («¿Qué he hecho yo para merecer esto?»).

    Especialmente reseñable es su colaboración con Luis García Berlanga ya que participó en varios de sus filmes más recordados: «Plácido», «Tamaño natural», «La vaquilla», la trilogía iniciada con «La escopeta nacional» o «Todos a la cárcel». Intervino igualmente en el último filme de este director, «París Tombuctú».
    A lo largo de su carrera no se prodigó en exceso en televisión, si bien protagonizó la comedia «Tres eran tres» (1972-1973) y e hizo algunas colaboraciones, como las series «El Olivar de Atocha» (1988), para TVE; «Querido Maestro» (1996-1998), para Telecinco, y «Condenadas a entenderse» (1999), para Antena 3, así como la presentación del programa «Juego de niños» (1989). Después de muchos años de ausencia en el teatro regresó con «Don Juan Tenorio» (2001), «Las mariposas son libres» (2003) y «Al menos no es Navidad» (2005), que hizo con Asunción Balaguer.

    Amparo Soler Leal recibió el premio a la mejor actriz de la Asociación de Cronistas y Espectáculos de Nueva York por su participación en «El crimen de Cuenca» (1979), y fue galardonada con el premio del Círculo de Escritores por su interpretación en «Bearn» (1983), de Jaime Chavarri. Poseía también el premio Pepe Isbert (1995); la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1995) y el Premio Miguel Mihura (1998).
    La actriz estuvo casada con el actor Adolfo Marsillach, del que obtuvo la nulidad matrimonial en 1965, contrayendo matrimonio cuatro años después con el productor Alfredo Matas, del que enviudó en 1996. No tenía hijos. Falleció el 25 de octubre de 2013, en Barcelona, tras sufrir una insuficiencia cardíaca. La actriz había manifestado antes de morir que no quería funerales en su memoria, sino que sus amigos se reuniesen para brindar con ella.