AKIRA KUROSAWA

    Ha sido uno de los grandes de la historia del cine y el director más conocido de la cinematografía japonesa. Dirigió más de 30 películas, entre ellas algunas tan populares como «Los siete samuráis», «Rashomon» o «Dersu Uzala». En 1990 recibió un Óscar honorífico por su trayectoria.
    Akira Kurosawa nació el 23 de marzo de 1910 en el distrito de Omori en Tokio. Fue el séptimo hijo de Isamu y Shima Kurosawa. Su madre, tenía cuarenta años cuando nació Akira, y su padre, que era oficial del ejército, Isamu, cuarenta y cinco. Akira Kurosawa creció en una casa llena de parientes, ocupada por sus padres, uno de sus hermanos mayores y tres de sus hermanas. De los hermanos restantes, uno había fallecido antes de que naciera Akira, y otros dos (uno de los hermanos y una de las hermanas) ya se habían independizado. Su madre era una mujer abnegada a la que no le importaba sacrificarse por su marido y sus hijos. Procedía de una familia de comerciantes de Osaka y su padre llegó a ser el director de un instituto del ejército japonés, y la propia familia Kurosawa descendía de una línea de antiguos samuráis.

    Desde el punto de vista económico, su situación era superior a la media. Kurosawa era un admirador de la cultura occidental, tanto en los programas deportivos que organizaba, como en su afición al cine, que acababa de ser introducido en Japón en aquella época. Incluso cuando más adelante la cultura japonesa renegó de las películas occidentales, siguió pensando que constituían una experiencia educativa positiva.
    En la escuela primaria comenzó a dibujar bajo la tutela de un profesor que se interesó por su talento. Su hermano mayor, Heigo, tuvo también un profundo impacto en él: Heigo era muy inteligente, ganó varias competiciones académicas, pero tenía también lo que podría denominarse un «lado oscuro» o «cínico». En 1923, el gran terremoto de Kantō destruyó Tokio y mató a más de 100.000 personas. Heigo, de 17 años, y Akira, de 13, pasearon juntos entre la devastación. Los cadáveres de humanos y animales se apilaban en cualquier rincón. Cuando Akira intentó apartar la vista, su hermano Heigo le obligó a sostenerla. Kurosawa recordaría más tarde que esta experiencia le enseñó que mirar de frente a lo que lo aterraba, era el modo de vencer su propio miedo. No pudo terminar sus estudios de pintura y Kurosawa cominza a ganarse la vida realizando carteles e ilustraciones.

    SUS INICIOS
    Heigo pronto comenzó una carrera en los cines de Tokio como benshi, o narrador de películas mudas para el público japonés, lo que fascina a Akira Kurosawa, ya muy interesado por el cine. Sin embargo, con la llegada del cine sonoro, el trabajo de los benshi comenzó a desaparecer, lo que llevó a Heigo a intentar organizar una huelga que fracasó. Akira también estaba implicado en las luchas de sindicatos, escribiendo varios artículos para un periódico, al mismo tiempo que perfeccionaba su destreza como pintor. Cuando acababa de cumplir los 20 años, Heigo se suicidó, y cuatro meses más tarde murió el mayor de sus hermanos, dejando a Akira como el único hijo varón sobreviviente. La hermana inmediatamente mayor de Akira, a la que él llamaba «pequeña hermana mayor», también había muerto repentinamente cuando él sólo tenía diez años de edad.
    En 1938 Kurosawa se enteró de la existencia de un programa de aprendices de director, en un gran estudio de cine, PCL, que más tarde se convertiría en Tōhō, que llegaría a ser no sólo la gran productora de Japón sino de toda Asia. Fue contratado y trabajó como ayudante del director Kajiro Yamamoto. Tras su debut tras las cámaras con «Sanshiro Sugata» («La leyenda del gran judo»), sus siguientes películas fueron cuidadosamente supervisadas por el entonces belicista gobierno japonés, e incluyeron frecuentemente temas nacionalistas. Así por ejemplo, «Ichiban utsukushika» («La más bella») era una película de propaganda sobre unas mujeres trabajando en una fábrica militar. También la segunda parte de la saga de «El gran Judo» ha sido interpretada como una película explícitamente anti-estadounidense, por retratar al judo japonés como superior al boxeo estadounidense u occidental.

    Sin embargo su primera película tras la segunda guerra mundial, «Waga seishum ni kuinashi» («No añoro mi juventud») es ya muy crítica con el anterior régimen japonés, ya que trata sobre la mujer de un disidente izquierdista, arrestado por sus tendencias políticas. En 1948 realiza con «El ángel ébrio», su primera obra de caracter personal, y en ella retrataba el Japón de su tiempo. Tres años después, en «Rashomon», abre la cinematografía nipona al mundo occidental. La película, de género policial, que protagonizó su actor fetiche, Toshiro Mifune, fue la que le haría conocido internacionalmente, al ganar el León de Oro en el Festival de cine de Venecia en 1951.
    En «Vivir» («Ikiru») Kurosawa critica fuertemente a los funcionarios publicos y sus políticas, así como la forma en que malgastan el tiempo. Kurosawa hizo muchas otras películas que trataban del Japón de su tiempo, como «Nora inu» («El perro rabioso»).
    Kurosawa tenía una técnica cinematográfica propia, que desarrolló en la década de 1950, y que le había dado a sus películas un aspecto único. Le gustaba emplear lentes de teleobjetivo, por el modo en que aplanaban el encuadre y porque creía que situando las cámaras lejos de los actores se lograban mejores interpretaciones. También le gustaba usar varias cámaras al mismo tiempo, lo que le permitía filmar un mismo plano desde distintos ángulos. Otra peculiaridad del estilo de Kurosawa era el empleo de los elementos meteorológicos en sus películas, como la fuerte lluvia en la escena inicial de «Rashōmon» y en la batalla final de «Los siete samuráis», el calor intenso en «El perro rabioso», el viento helado en «Yojimbo» («El mercenario»), la lluvia y la nieve en «Ikiru» («Vivir») o la niebla en «Kimonosu-jo» («Trono de sangre»).
    PERFECCIONISTA

    Akira Kurosawa es también conocido como Tenno (literalmente, «El Emperador»), por su estilo dictatorial como director. Era un perfeccionista que dedicaba enormes cantidades de tiempo y esfuerzo para lograr el efecto visual deseado. En «Rashōmon», por ejemplo, tiñó el agua con tinta negra para lograr el efecto de lluvia intensa, y terminó empleando todo el suministro de agua de la zona para crear una tormenta. En «Trono de sangre», en la escena final en la que Toshirō Mifune es alcanzado por las flechas, Kurosawa empleó flechas reales disparadas por arqueros expertos desde cerca, que se clavaron a sólo unos centímetros del cuerpo de Toshiro Mifune. En «Ran» hizo construir todo un castillo en las laderas del Monte Fuji, sólo para quemarlo hasta los cimientos en la escena clímax de la película.
    Otras historias similares sobre el perfeccionismo de Kurosawa hablan de que mandó que se invirtiera el sentido del flujo de un arroyo, para lograr un mejor efecto visual, o que hizo eliminar el tejado de una casa (para tener que reponerlo después) sólo porque le pareció que la presencia de ese tejado estropeaba una breve secuencia filmada desde un tren. Su perfeccionismo también se manifestaba en su elección del vestuario: le parecía que dar al actor un traje recién hecho, restaba autenticidad al personaje. Para solucionarlo, repartía el vestuario a los actores semanas antes de la filmación, y les obligaba a usarlo diariamente para «establecer un vínculo» con la ropa. En algunos casos, como en «Los siete samuráis», en el que la mayor parte del reparto eran granjeros pobres, se instruyó a los actores para que se aseguraran de desgastar y destrozar la ropa antes del rodaje. Kurosawa también pensaba que una música «acabada» no pegaba en el cine. Al elegir una pieza musical para acompañar a una escena, solía reducirla a un solo elemento (por ejemplo, sólo trompetas). Únicamente al acercarse el final de sus películas se escucha música más «acabada».

    SHAKESPEARE Y OTRAS ADAPTACIONES
    Un aspecto notable de las películas de Kurosawa es la amplitud de sus influencias artísticas. Algunas de sus películas son adaptaciones de obras de William Shakespeare: «Ran» está basado en «El rey Lear», y «Trono de sangre» en «Macbeth», mientras que «Warai yatsu hodo yoku nemuru», («Los canallas duermen en paz») tiene ciertos paralelismos con «Hamlet», aunque no está claro que se base en ella.
    Kurosawa también dirigió adaptaciones de obras literarias rusas, incluyendo «El Idiota» de Fiodor Dostoievski o «Donzoko» («Los bajos fondos») una obra de Máximo Gorki. «Ikiru» («Vivir») trata hasta cierto punto las mismas cuestiones que el cuento, o novela corta, de León Tolstoi «La muerte de Iván Ilich». Algunos de los hilos argumentales de «Barbarroja» pueden encontrarse en «Humillados y Ofendidos» de Fiodor Dostoievski. «Tengoku to jigoku» («El infierno del odio») toma ideas de la obra «King’s Ransom» del escritor policíaco estadounidense Ed McBain, «Yojimbo» («El mercenario») guarda relaciones con «La Cosecha Roja» de Dashiell Hammett y también en los western. «El perro rabioso» se inspira en las novelas de detectives del belga Georges Simenon; el germen de «Los siete samuráis» se encuentra en la tragedia clásica griega de Esquilo «Los siete contra Tebas».
    Aunque algunos críticos japoneses acusaron a Kurosawa de ser «demasiado occidental», también estaba profundamente influido por la cultura de su país, sobre todo por el teatro Kabuki y Noh, y del género Jidaigeki del cine japonés. Y sgún confión propia, el director estadounidense John Ford también también tuvo una importante influencia en su obra.
    Sus películas han tenido una gran influencia en el cine mundial, y todavía inspiran a muchos directores, así por ejemplo, se han hecho muchas versiones distintas de «Los siete samuráis» en diversos géneros cinematográficos, como el western, la ciencia ficción o el cine de artes marciales. Las revisiones más importantes de esta película, que mantienen la estructura narrativa básica, incluyen «Los siete magníficos», dirigida por John Sturges en 1960, «Beach of the War Gods» de 1973, «Battle Beyond the Stars» de 1980 (cuyo título se tradujo al español como «Los siete magníficos del espacio»), «Mundo salvaje», dirigida por Lee Katzin en 1988, o «Saat Hindustani» de 1969, dirigida por Khwaja Ahmad Abbas y en la que debutó Amitabh Bachchan.
    Hay otras películas que se basan más libremente en el original de Kurosawa, incluyendo «Los tres amigos» o «Bichos». Además, esta película también ha inspirado dos películas de Hollywood y numerosas novelas, entre ellas la quinta novela de la serie «La Torre Oscura» de Stephen King, titulada «Los lobos de Calla».
    Igualmente, una escena de «Conan el bárbaro» (concretamente aquélla en que el narrador de la historia carga con las armaduras de los guerreros muertos y las ofrece a Conan para la batalla final de la película) parece estar inspirada en aquella otra del clásico de Kurosawa, en que los campesinos rescatan las armaduras de samuráis muertos, para poder enfrentarse a la nueva amenaza que se cierne sobre ellos. «Rashōmon» también fue revisitada por Martin Ritt en su película de 1964 «The Outrage», titulada en español «Cuatro confesiones».

    EL EFECTO RASHOMON
    Las películas de Kollywood (filmadas en tamil) «Andha Naal» (1954) y «Virumaandi» (2004), emplean también recursos narrativos similares a los que Kurosawa emplea en «Rashōmon». «Yojimbo» («El mercenario»), por su parte, es la base de la película de Sergio Leone «Por un puñado de dólares», la protagonizada por Bruce Willis titulada «El último hombre» o el drama urbano de Boaz Yakin, «Fresh».
    Las películas de la saga «La Guerra de las Galaxias» de George Lucas, en particular en los Episodios IV («Una nueva esperanza») y VI («El Retorno del Jedi»), y sobre todo en los personajes de C3PO y R2D2 poseen una notoria influencia de «Kakushi toride no san-akunin» («La fortaleza escondida»). Lucas también empleó en su saga la técnica cinematográfica de transiciones empleada por Kurosawa.

    «Rashōmon» no sólo logró hacer conocido el cine japonés en todo el mundo, sino que dio nombre a un tipo de narrativa fragmentada e inconsistente, conocida como «el efecto Rashōmon». Además está considerada la primera película judicial de la historia del cine. En 1980 Kurosawa dirige «Kagemusha» con la ayuda de George Lucas y Francis Ford Coppola, recibiendo por esta cinta la Palma de Oro del Festival de Cannes. En 1984 filma «Ran», en 1990 comienza el rodaje de «Los sueños de Akira Kurosawa», con la producción de George Lucas y Steven Spielberg. Sus dos últimos trabajos fueron «Rapsodia en agosto» (1991) y «Madayayo» (1993). Kurosawa falleció la noche del 6 de septiembre de 1998 mientras dormía en Setagaya, Tokio.
    Entre los muchos premios obtenidos por Akira Kurosawa destacan sus dos Oscar. En 1975 el Oscar mejor película de habla no inglesa por «Dersu Uzala», y en 1990 un Oscar Honorífico por el conjunto de su trayectoria. Además, en 1985 Kurosawa fue nominado en la categoría de mejor película de habla no inglesa por «Ran».