VAMOS A LA LUNA

    36
    Titulo original: Fly Me to the Moon
    Año: 2008
    País: Bélgica
    Duración: 84 min.
    Dirección: Ben Stassen
    Guión: Domonic Paris, basado en una idea de Gina Gallo y Domonic Paris
    Música: Ramin Djawadi

    Sinopsis

    Prólogo: 1961. Los coches con grandes motores V-8 pasean por las autopistas de Norteamérica. La canción “Sugar, Sugar” de Los Archies ha llegado a los primeros puestos de la música pop y el programa espacial de la NASA está en pleno auge. En un montaje inicial lleno de acción en 3D, volamos junto a Ham, el primer primate, en su viaje al espacio, al que seguirá el Apolo 10 orbitando alrededor de la Luna y volviendo a la Tierra. 1ª Acto: 1969. Nuestra historia comienza con una mosca pre-adolescente llamada Nat y sus dos mejores amigos I.Q. y Scooter que están construyendo un cohete “tamaño mosca” en un campo cerca del Cabo Cañaveral, en Florida, donde el Apolo 11 está listo en su plataforma de lanzamiento. Uno de los recuerdos más vividos que tiene nuestro héroe, Nat, es de su abuelo Amos, contándole cómo había rescatado a Amelia Earhart en su vuelo histórico a través del Atlántico. Deseando ser un gran aventurero como su abuelo, ¡Nat sabe muy bien lo que tiene que hacer! Desafiando la idea de que «a los soñadores, los aplastan” le cuenta a sus amigos el plan que tiene: ¡entrar en el Apolo 11 y llegar a la Luna! Con algo de reticencia, ¡sus amigos acceden! La mañana siguiente, para cuando sus familias se dan cuenta de que no están, nuestras tres moscas ya han llegado al Centro Espacial. En sus improvisados trajes espaciales Nat, I.Q. y Scooter se acomodan dentro de los cascos espaciales de los Comandantes Armstrong, Aldrin y Collins. ¡Cuando se encienden los motores, nuestros tres pequeños aventureros están listos para escribir su propia historia! 2º Acto: En la Tierra, el abuelo, la madre y los demás están viendo la televisión para informarse de la aventura de sus pequeños. Cuando aparecen los astronautas en la cámara, nuestras moscas heroicas saludan desde atrás, algo que es visible a otras moscas, pero que a penas pueden ver los seres humanos, excepto por un atento miembro de la NASA que le informa a Armstrong de que parece haber “contaminantes” a bordo. Otro problema: Muy lejos, en Rusia, otras moscas están viendo la televisión. Las moscas Rusas no pueden permitir que las moscas Americanas sean las primeras en llegar a la Luna. Diseñan un plan y enlistan a los operadores para interferir con la misión norteamericana. La Madre Rusia coloca toda sus esperanzas de triunfo en un antipático operador llamado Yegor. Afortunadamente, una linda mosca rusa llamada Nadia también está trabajando en la operación y escucha a Nat pronunciar el nombre de su abuelo, el mismo nombre de la mosca que Nadia conoció en París y de la que se enamoró muchos años atrás. A bordo de la nave espacial, y a medida que penetran en la órbita de la Luna, ¡la cápsula espacial comienza a AGITARSE de forma violenta! ¡Se ha producido un cortocircuito en el panel de control que debe ser arreglado manualmente, o la nave no podrá completar su misión! En una loca secuencia en 3D, Nat e I.Q. vuelan a través de un amasijo de cables, encuentran el problema y lo reparan justo a tiempo. Sin saber nada acerca de la ayuda que les han proporcionado las moscas, la nave entra en órbita. ¡Todo está bien! O por lo menos, eso piensan. Justo cuando se felicitan por su buen trabajo, les rocían con un aerosol paralizador y las mantienen cautivas en un tubo de ensayo, ¡como contaminantes! En una emocionante secuencia de eventos, las moscas logran romper el tubo de ensayo (¡lo que no resulta nada fácil a gravedad cero!) y Nat se mete en el casco de Armstrong justo a tiempo. El módulo lunar aluniza sobre la superficie de la Luna. Desde dentro del casco, Nat está muy emocionado con cada uno de los históricos pasos. I.Q. y Scooter lo acompañan dentro del casco de Aldrin. Hoy se ha escrito la historia de verdad. En la Tierra se preparan otros planes. Tras no verse durante más de 50 años, Nadia encuentra al abuelo, aunque la alegría del encuentro les dura poco. Nadia le cuenta al abuelo y a la madre de Nat sobre el plan de los Rusos para hacer que la misión fracase y se estrelle directamente sobre ¡Mount Rushmore! ¡Deben detener a Yegor! La madre de Nat se desmaya, mientras el abuelo se lanza con renovados bríos a salvar a su nieto. En el Centro de Control de la Misión, los operadores Rusos han penetrado los circuitos y están listos para alterar los códigos para el descenso. Sin saber el peligro potencial que les acecha, los astronautas y nuestras pequeñas moscas se sientan y se preparan para volver a casa ¡como héroes! 3º Acto. En un final repleto de acción, el abuelo, la madre de Nat y Nadia, unen fuerzas para detener a Yegor y el plan Ruso, mientras el Apolo 11 se aproxima cada vez más hacia la Tierra. En una serie de movimientos que desafían a la muerte y escenas de lucha, logran aplastar a la amenaza Rusa y ¡salvar a nuestros diminutos campeones! El Apolo 11 aterriza como estaba previsto en el Océano Pacífico y el mundo aún desconoce la existencia de las tres moscas que viajan a bordo y que hicieron que esto fuera posible. Cuando vuelven como héroes, nuestras tres pequeñas moscas comparten un secreto que todos aceptan: “Aventureros para siempre. ¿Que a los soñadores los aplastan? ¡Ni pensarlo!!!!”

    Comentario

    Película de animación belga en 3D que desarrolla la idea de tres moscas que se cuelan en el Apolo XI, que llevó al hombre a la Luna. Es la primera película de animación por ordenador que se hace únicamente en tres dimensiones. El director Ben Stassen (que ya había experimentado con las 3D en sus cortometrajes) y su equipo ha creado aquí una técnica muy depurada que permite al espectador sentir que esta interactuando con los personajes de la película.