UNA SONRISA COMO LA TUYA

    Titulo original: A Smile Like Yours
    Año: 1997
    País: EE.UU.
    Duración: 93 min.
    Dirección: Keith Samples
    Guión: Kevin Meyer y Keith Samples.
    Música: William Ross.

    Intérpretes

    Greg Kinnear, Lauren Holly, Joan Cusack, Jay Thomas, Jill Hennessy, Christopher McDonald, Donald Moffat, France Nuyen, Marianne Muellerleile, Sheridan Samples, Barbara Larsen, Tony Abou-Ganim, Nick Scoggin y Gene Nakashita.

    Sinopsis

    Danny y Jennifer Robertson (Greg Kinnear y Lauren Holly) son una pareja perfecta a quienes les falta un bebé para que su vida sea perfecta. Danny no está muy convencido, pero la adoración que siente por Jennifer le anima a desear al niño con una sonrisa como la suya. Con mucha pasión deciden traer al mundo un retoño, pero la fertilidad no está a su favor, lo que les provoca una situación de inestabilidad sentimental permanente, sobre todo por las tensiones que les provoca la clínica de fertilidad y la tentación de nuevos romances que surgen en las vidas de ambos. Jennifer, que es propietaria de una tienda de aromas terapéuticos junto a su amiga Nancy (Joan Cusack) confía en que estos harán el resto de su empeño por quedarse embarazada. Sin embargo Danny descubre que tiene una deficiencia denominada nadador perezoso que hace imposible la fertilidad de su mujer. Juntos deben hacer frente a la tarea, a veces desalentadora, de formar una familia.

    Comentario

    Una comedia romántica que se inicia allí donde otras terminan. Mientras que otras comedias de este tipo hablan de la búsqueda del hombre o la mujer perfecta, aquí se narra lo que ocurre después, los problemas que encuentra una pareja perfecta a la hora de consolidar su amor y conseguir descendencia. La película cuenta con un reparto muy cuidado, con Greg Kinnear, que venía de protagonizar Sabrina junto a Harrison Ford y que después sería nominado como mejor secundario por Mejor... imposible, y Lauren Holly (Beautifull Girls, Dos tontos muy tontos) al frente, dirigidos por el debutante Keith Samples, que se muestra como un maestro en la dirección de actores, cuidando siempre los diferentes matices de cada uno.