UN DÍA PERDIDO (1954)

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    Titulo original: Un día perdido
    Año: 1954
    País: España
    Duración: 84 min.
    Dirección: José María Forqué
    Guión: Noel Clarasó y José María Forqué
    Música: Isidro B. Maiztegui

    Intérpretes

    Ana Mariscal, Elvira Quintillá, María Dulce, José Isbert, Irene Caba Alba, Félix Dafauce, Antonio Garisa, Carmen Vázquez Vigo, Antonio Ozores, Félix Fernández, Milagros Leal, Gustavo Re, Xan das Bolas, Miguel Pastor, Mercedes Muñoz Sampedro, Manuel Bermúdez “Boliche”, José Luis López Vázquez, Diana Cortesina, José Calvo, Josefina Bejarano, Ana María Ventura, Lina Canalejas, Virgilio Teixeira, Elena Barrios, Noel Clarasó, Fernando Guillén y Rosario Royo.

    Sinopsis

    Tres monjas, la madre Lucía (Ana Mariscal), la hermana Matilde (Elvira Quintillá), y la hermana Rosa (María Dulce), procedentes de Francia y de paso por Madrid y camino de las misiones de África deben pernoctar en el convento de su orden y esperar al día siguiente para marchar a sus respectivos destinos. Pero por un error en la fecha de llegada, no les espera el mandadero del convento en la Estación del Norte. Al recoger sus maletas en la estación, descubren un cesto con un niño recién nacido y deciden entregarlo a la inclusa; para ello cuentan con la complicidad de Paco (Pepe Isbert), el mejor taxista que podían imaginar. Pero en el trayecto el vehículo choca con un coche donde viaja una pareja de recién casados (Carmen Vázquez Vigo y Antonio Ozores), y todos terminan en comisaría donde deberán declarar. De nuevo hacia la inclusa, el niño se hace pis y el taxista Paco conduce a las monjas a su casa para que lo cambien, pero su mujer Filo (Irene Caba Alba), en un principio no quiere dejarle la roja de su difunto hijo. Mientras tanto, Conchita (Elena Barrios), la madre soltera de la criatura, que trabaja como bailarina en la sala de fiestas El Cabriolé, busca a Andrés (Virgilio Texeira), el padre del niño, para contarle lo que ha hecho, pero no consigue ablandarle el corazón. Las monjitas y el taxista se han encariñado con el bebé y deciden encontrar a la madre. Guiadas por las etiquetas de la ropa van primero a Galerías Preciados, y después a un hogar cuna, donde les dan las direcciones de las posibles madres, y luego la buscan en casa de unos subarrendados y de un escultor de ex votos con once hijos, antes de llegar a la pensión donde vivía la madre. Avisada por una amiga (Lina Canalejas), los espera a la puerta de la inclusa para recoger a su hijo y, con la ayuda de la madre Lucía, convence a Andrés para que se casen, mientras que el taxista y su mujer quieren ser los padrinos.

    Comentario

    Dividida en dos partes muy diferenciadas, esta película de José María Forqué (“Atraco a las tres”, “091, policía al habla”) combina sainete madrileño y melodrama excesivamente ternurista. Destaca la presencia de José Isbert como el taxista que recorre las calles de la capital y que lleva a las monjitas de un sitio a otro. El filme fue uno de los que afianzó el prestigio de José María Forqué dentro de la comedia española de los años 50.