UN DÍA ES UN DÍA

    Titulo original: Un día es un día
    Año: 1968
    País: España
    Duración: 85 min.
    Dirección: Francisco Prosper
    Guión: Pedro Gil Paradela, Fernando Majón, Francisco Prósper y Manuel Ruiz Castillo, según un srgumento de Manuel Ruiz Castillo.
    Música: Ángel Arteaga. Temas musicales: Un día es un día y Tres palabras.

    Intérpretes

    Alberto Closas, Sonia Bruno, Tomás Zori, Fernando Santos, Manuel Codeso, Elisa Ramírez, Antonio Casal, Teresa Gimpera, Fernando Guillén, Agustín González, Mary Paz Pondal, Fiorella Faltoyano, Carmen Lozano, Manuel Tejada, Marcelo Arroita-Jáuregui, Fernando Montes, Doris Coll, Olga Omar, Luis Barbero, Chiro Bermejo, Felipe Martín Puerta y Milagros Guijarro.

    Sinopsis

    Varios vecinos de una ciudad, afectados por un proyecto de autopista, se trasladan a Madrid para discutir las expropiaciones. Terminada la gestión, quedan citados para el regreso aquella misma noche, y se disponen a llenar sus horas libres en la capital según los planes que cada uno se trazó. Así, Manuel no acompaña a Inés, su mujer, a la visita oficial y se dirige a un abogado para tramitar su separación matrimonial. Juanito y Ramón, dos solteros sin compromiso, se disponen a practicar las teorías donjuanescas aprendidas en libros y revistas. Paco se apresta a aburrirse, pues tiene miedo a su celosísima esposa, que ha dispuesto su vigilancia. Lorenzo, solterón talludito y romántico, quiere reconquistar un viejo amor. Don Honorio, seguro, fuerte, adinerado, se encamina a la casa de un asunto que tiene para estas ocasiones. En la cita del regreso, unos procuran disimular sus fracasos, y el buen humor de otros denota que las cosas no les salieron mal. Y faltan Manuel e Inés, que han decidido quedarse en Madrid a celebrar un nuevo e inesperado vieja de novios.

    Comentario

    Una comedia arrevistada, al servicio de Zori, Santos y Codeso, famoso trío cómico de la revista teatral de la época. La acción tiene lugar entre los vecinos que un pequeño pueblo por el que quieren que pase una futura autopista, para lo que se trasladan a Madrid para formular sus peticiones. Y aprovechando que están en la capital, se disponen a echar una canita al aire. Fue la última de las cuatro películas que dirigió Francisco Prosper, un cineasta que pasó por gran parte de los oficios del cine.