UN BUEN DÍA PARA UNA EJECUCIÓN (1959)

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    Titulo original: Good Day for a Hanging
    Año: 1959
    País: EE.UU.
    Duración: 85 min.
    Dirección: Nathan Juran
    Guión: John Reese, Daniel B. Ullman y Maurice Zimm.
    Música: Mischa Bakaleinikoff, George Duning, George Greeley, Heinz Roemheld y Leith Stevens.

    Intérpretes

    Fred MacMurray, Margaret Hayes, Robert Vaughn, Joan Blackman, James Drury, Wendell Holmes, Edmon Ryan, Stacy Harris, Kathryn Card, Emile Meyer, Bing Russell, Russell Thorson, Denver Pyle, Phil Chambers, Howard McNear, Rusty Swope, Gregg Barton, John Barton, William Baskin , Robert Bice, Chet Brandenburg, Joseph Breen, Bill Clark, Heinie Conklin, George DeNormand, Paul Donovan, William Fawcett, Duke Fishman, Michael Garth, Herman Hack, Signe Hack, Joseph Hamilton, Ed Hinton, Helen Jay, Ann Kunde, Harry Lauter, Tom London, Kermit Maynard, Dal McKennon, Kansas Moehring, Jack Montgomery, Sol Murgi, George Nardelli, “Snub” Pollard, Keith Richards, Cap Somers, George Sowards, Lem Sowards, Ted Thorpe y Frank Wilcox.

    Sinopsis

    El banco de Springdale es atracado por una banda bien organizada. Uno de sus integrantes es Eddie Campbell (Robert Vaughn), un huérfano criado en parte por Ben Cutler (Fred MacMurray), un antiguo agente de la ley convertido en ranchero. Mientras persigue a los ladrones, el sheriff Hiram Cain (Emile G. Meyer) es asesinado por Campbell que, a su vez, es herido y capturado por Cutler, a quien el ayuntamiento de la ciudad nombra sheriff temporal. Todo parece indicar un juicio temporal, puesto que la culpabilidad de Eddie Campbell parece estar fuera de toda dura, hasta que se presenta su abogado, William Selby (Edmon Ryan). Cutler es el único que puede con certeza identificar al asesino y tendrá que declarar ante un jurado contra Campbell, que es el novio de su hija Laurie (Joan Blackman).

    Comentario

    A finales de los años 50, los estudios americanos rodaron cientos de westerns de bajo presupuesto, protagonizados por estrellas en declive, para competir con los productos televisivos, aún más baratos. Para distinguirlos de éstos, los llamaron "westerns adultos", lo que significaba que la trama era para gente de más de 21 años. Vistos con la óptica actual, pocos de estos filmes tienen demasiado interés o sobresalen por encima de la media, aunque siguen siendo películas correctas, bien filmadas y competentemente interpretadas. Sin embargo, este es un buen western adulto del director Nathan Juran que contó con un excelente guion de Daniel B. Ullman y Maurice Zimm, basado en una historia corta de John Reese, Convincentes interpretaciones de todo el reparto, que también incluye a Joan Blackman, James Dury y Kathryn Card.