UN ADULTERIO DECENTE

    Titulo original: Un adulterio decente
    Año: 1969
    País: España
    Duración: 93 min.
    Dirección: Rafael Gil
    Guión: Rafael J. Salvia, basado en la obra homónima de Enrique Jardiel Poncela.
    Música: Manuel Parada.

    Intérpretes

    Carmen Sevilla, Fernando Fernán Gómez, Manolo Gómez Bur, Jaime de Mora y Aragón, Andrés Pajares, Mónica Randall, José Orjas, Guadalupe Muñoz Sampedro, Matilde Muñoz Sampedro, Mary Begoña, Venancio Muro, María Isbert, Julio Riscal, Rosa Palomar, Manuel Alexandre, Erasmo Pascual, Maribel Hidalgo, Rafael Hernández, Vicente Haro y José Alfayate.

    Sinopsis

    A Fernanda le va bastante mal en su matrimonio con Eduardo, un compositor famosísimo, ególatra y excesivamente convencido de su valor. Fernanda tiene un amante, Federico -un joven escritor que también empieza a conocer la popularidad-, al que ha hecho creer que es viuda de un personaje imaginado por ella, y que Eduardo sólo es un viejo amigo de su desaparecido esposo, al que admira únicamente como compositor. Esta circunstancia es lo que hace creer a Fernanda que su adulterio es decente. Pero llega un momento en que todo se descubre. Lo pintoresco es que quien más se ofende es Federico, al considerarse engañado por un marido que nunca creyó que existiera. Hasta tal punto se desespera, que sufre un ataque en la casa del matrimonio. Esto da lugar a la intervención del Doctor Cumberri, sabio eminente y distraído, que mantiene la teoría de que el adulterio lo produce un virus contagioso. El lo denomina «adulterococo», y para anular sus efectos ha montado una clínica a la que van a parar los personajes de esta historia. Conviven con otra serie de matrimonios atacados del mismo mal, hasta llegar a un imprevisto desenlace.

    Comentario

    Adaptación de la famosa obra de Enrique Jardiel Poncela, en la que Carmen Sevilla ofrecía un cambio de imagen con respecto a su trayectoria anterior, ahora más sexy, con escotes, minifaldas y contoneos. La película cuenta con la habitual excelente puesta en escena de Rafael Gil.