THE DEEP BLUE SEA (2011)

    Titulo original: The Deep Blue Sea
    Año: 2011
    País: Gran Bretaña
    Duración: 98 min.
    Dirección: Terence Davies
    Guión: Terence Davies, basado en una obra teatral de Terence Rattigan
    Música: Samuel Barber. Temas musicales: “Concierto para violín y orquesta, Op. 14", de Samuel Barber, interpretado por Hilary Hahn & the Saint Paul Chamber Orchestra.

    Intérpretes

    Rachel Weisz, Tom Hiddleston, Simon Russell Beale, Ann Mitchell, Jolyon Coy, Karl Johnson, Harry Hadden-Paton, Sarah Kants, Oliver Ford Davies, Barbara Jefford, Mark Tandy, Stuart McLoughlin y Nicolas Amer.

    Premios

    Seleccionada para la competición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Nominada al Globo de Oro a la Mejor Actriz Dramática (Rachel Weisz)

    Sinopsis

    Durante los años 50 en Londres ser la esposa de un magistrado del Tribunal Supremo es considerado todo un privilegio. Así lleva su vida Hester (Rachel Weisz) en compañía del juez Sir William Collyer (Simon Russell Beale), del Tribunal Supremo. De cara a los demás nada parece ir mal, pero vive atrapada en un matrimonio infeliz, lo que la llevará a enamorarse de un ex piloto de la RAF llamado Freddie Page (Tom Hiddleston). Este amor imposible acabará por escandalizar a una sociedad que vive en el absoluto cinismo.

    Comentario

    Terence Davies regresa a la posguerra británica (una constante en gran parte de su filmografía) con una historia basada en una obra de Terence Rattingan ambientada en el Londres de los 50, con algunos flash back hacia el pasado. Con una estupenda y muy contenida Rachel Weisz como protagonista, lo interesante de la película no está en lo que Terence Davies cuenta sino en como lo cuenta: La belleza de los tonos ocres de la fotografía, los encuadres, los movimientos de cámara, las muy escogidas, hermosísimas y significativas músicas, protagoniza la narración, revisando la memoria de la sociedad desde las emociones personales y, como en sus anteriores obras, rescatando de nuevo la historia cotidiana desde un punto de vista opuesto a los grandes acontecimientos oficiales, con un discurso tan lírico como contundente.