TE AMARÉ HASTA QUE TE MATE

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    Joey Boca (Kevin Kline), casado con Rosalie (Tracey Ullman), es dueño de una pizzería y de unos apartamentos. Rosalie tiene el convencimiento de que Joey dedica todo su tiempo al trabajo y a la familia. Pero un día le descubre en la biblioteca pública dándose un morreo con una de sus inquilinas. A partir de entonces, Rosalie también se entera de que Joey es un mujeriego empedernido e irrefrenable que mantiene desde hace años una variada colección de amantes, de las que a la mayoría las conquista mientras repara las averías de los apartamentos de su propiedad que tiene alquilados. Al principio, desesperada, Rosalie piensa en el suicidio, pero aconsejada por su madre Nadja (Joan Plowright), decide cambiar de planes. Y como al ser una ferviente católica no está dispuesta a divorciarse, decide matar a Joey. La gente a la que contrata para llevar a cabo su objetivo es de lo más variopinta e inútil así que, con la ayuda de su cocinero, le cocina un plato de pasta condimentado con narcóticos que no produce el efecto deseado. Más tarde, le pide ayuda a Deco Nod (River Phoenix), uno de los empleados del negocio algo lunático que, enamorado como está de Rosalie, haría cualquier cosa por ella. Una vez más no tiene suerte y decide contratar a profesionales. Éstos resultan ser dos drogadictos, Harlan (William Hurt) y Marlon (Keanu Reeves), que entran en la casa y golpean el primer bulto que se encuentran tendido en la cama del dormitorio para descubrir más tarde como Joey entra al salón de la casa indemne, sano y más vivo que nunca. Todos sus esfuerzos parecen inútiles cuando se trata de acabar con el infiel Joey. Lo intenta hasta cinco veces, pero el hombre sobrevive y al final vuelven juntos.