Leopoldo Contreras (Fernando Fernán Gómez) vive en Madrid a base de hacer pequeñas traduccioncillas de los clásicos. Está al borde de la ruina y además le venden el piso. Tiene un único tesoro, su importante biblioteca jurídica. Un día se encuentra fortuitamente a un antiguo alumno, Gonzalo (Agustín González), y a su mujer, María (Carmen Elías). A Leopoldo se le ocurre una idea salvadora: ofrecerse como esclavo a Gonzalo, a cambio de vestido, alimento y techo, pero se ofrece con todas sus consecuencias: pone su propia vida en la balanza como posible contraprestación. Claro que eso de tener un esclavo en casa tiene terribles inconvenientes, sobre todo cuando el esclavo es sagaz y agudo. Stico, nombre que adopta el profesor, se adueña progresivamente de importantes parcelas en la casa de Gonzalo, y no es fácil librarse de un esclavo cuando existe un pacto entre caballeros que sella el singular trato.
Inicio STICO (1985)











