SOSPECHA (1941)

    Titulo original: Suspicion
    Año: 1941
    País: EE.UU.
    Duración: 99 min.
    Dirección: Alfred Hitchcock
    Guión: Samson Raphaelson, Joan Harrison y Alma Reville, basado en la novela "Before the Fact", de Francis Iles (Anthony Berkeley).
    Música:

    Franz Waxman.
    Tema musical: «Vienna Blood watlz», de Johann Strauß.


    Intérpretes

    Joan Fontaine, Cary Grant, Cedric Hardwicke, Nigel Bruce, Dame May Whitty, Isabel Jeans, Heather Angel, Auriol Lee, Reginald Sheffield, Leo G. Carroll, Billy Bevan, Faith Brook, Leonard Carey, Clyde Cook, Alec Craig, Carol Curtis-Brown, Vernon Downing, Rex Evans, Edward Fielding, Gavin Gordon, Lumsden Hare, Alfred Hitchcock y Gertrude Hoffman.

    Premios

    Oscar: Oscar a la Mejor Actriz Principal (Joan Fontaine). Nominada al Oscar a la Mejor Película y Mejor Música


    Sinopsis

    La multimillonaria Line McLainland (Joan Fontaine), hija de un general retirado (Cedric Hardwicke), entrada ya en esa edad en que la gente empieza a llamarla solterona, conoce casualmente a un atractivo playboy sin dinero llamado Johnny Aysgarth (Cary Grant) y se enamora de él. Poco después contraen matrimonio y, al regresar de una feliz luna de miel, Line va descubriendo el verdadero carácter de su marido. Una serie de acontecimientos llevan a la infortunada mujer al convencimiento de que a su marido solo le importa su dinero. Profundamente afectada, Line comienza a contemplar la realidad desde un punto de vista deformada e inestable en la que hunde su ánimo, y la acumulación de pruebas en contra de su esposo le hacen pensar que posiblemente sea un delincuente que se ha propuesto asesinarla para quedarse con su fortuna.

    Comentario

    Una de las películas más famosas de Alfred Hitchock, con una escena inolvidable, aquella en que un solícito y algo perverso Cary Grant sube por las oscuras escaleras de su casa y refulgente vaso de leche, quién sabe si envenenado, a su mujer, que casi agoniza en la cama, convencida de que su marido desea matarla para quedarse con su fortuna. Aunque en la historia original que quería contar Hitchcock, aparecía Cary Grant como un asesino, la censura de Hollywood lo impidió, dejando un ambiguo final mucho más inquietante. Hitchcock maneja al espectador a su antojo, colocando a un deslumbrante y tramposo Cary Grant y a la eternamente sufridora Joan Fontaine como la pareja protagonista, ella millonaria, él mujeriego, que se casa con ella posiblemente por su fortuna. El director muestra su magia jugando con los detalles, las miradas y las ambigüedades de los personajes, enganchando así al espectador hasta el último minuto.