SOBRAN LAS PALABRAS (2013)

    Titulo original: Enough Said
    Año: 2013
    País: EE.UU.
    Duración: 93 min.
    Dirección: Nicole Holofcener
    Guión: Nicole Holofcener
    Música: Marcelo Zarvos Temas musicales: “Neon Night”, interpretado por Craig Erickson; “Way with Words”, interpretado por Mideau; “Those Who Live for Love Will Live Forever”, interpretado por Prince Rama; “Harlot”, interpretado por Misun; “Venetian Ecstasy”, interpretado por Moo Industries Collective; “Digging Shelters”, interpretado por Neil Halstead; “Love Alone”, interpretado por Sola Rosa; “Red Star”, interpretado por Musetta; “So Come with Us”, interpretado por Lasse Boman; “Comic Strip Bubbles”, interpretado por Monsoon; “Songs Without Words Op. 19, No. 1”, de Felix Mendelssohn; y “I Like the Way This Is Going”, interpretado por Eels.

    Intérpretes

    James Gandolfini, Julia Louis-Dreyfus, Catherine Keener , Lennie Loftin, Jessica St. Clair, Chris Smith, Tracey Fairaway, Toni Collette, Ben Falcone, Michaela Watkins, Phillip Brock, Tavi Gevinson, Nick Williams, Ivy Strohmaier, Natasha Sky Lipson, Rick Irwin, Amy Landecker, Alina Adams, Luke Grakal, Anjelah Johnson-Reyes, Barry Jenner, Eve Hewson, Sarah Burns, Rebecca Drysdale, Rob Steiner, Rob Mayes, Toby Huss, Kathleen Rose Perkins, Alexa Hollander y Elizabeth Schmidt.

    Premios

    Nominada al Globo de Oro a la la Mejor Actriz de Comedia o Musical (Julia Louis-Dreyfus)

    Sinopsis

    Eva (Julia Louis-Dreyfus), una madre divorciada que sigue sin casarse, pasa los días disfrutando de su trabajo como masajista aunque atemorizada por la inminente partida de su única hija hacia la universidad. Cuando descubre que tiene que hacer frente a la vida ella sola por primera vez cuando se aproximarse la partida de su hija, conoce y se siente cautivada por Albert (James Gandolfini), un hombre dulce, divertido y afín a ella, que también tiene que lidiar con un nido vacío. Al tiempo que se establece una relación entre ella y Albert, Eva se hace amiga de una nueva clienta, Marianne (Catherine Keener), una poetisa delicada, bella y con talento que le inspira envidia y admiración. Sin embargo, y por desgracia, Marianne se queja sin cesar de su ex esposo, al que siempre le está sacando faltas, convirtiendo a Eva en su confidente. En el preciso momento en que Eva está enamorándose de Albert, comprende que Albert es, en realidad, el ex esposo de Marianne. Presa del pánico y envuelta en un conflicto, Eva se guarda la verdad y comienza a dudar de sus propias percepciones y sentimientos para con su nuevo novio.

    Comentario

    Si no fuera por algunos tantos fuertes que esconde, con “peliculita agradable, de perfil bajo” quedaba despachada. Pero “Sobran las palabras” hace honor a su título y regala más, mucho más, de lo que ahí se habla y ocurre. Porque sin ser nada despreciable el guión (y más, los diálogos) de esta historia corriente -no vulgar-, su autora, Nicole Holofcener –acreditada guionista de televisión- la redime con la brillante selección y dirección de actores, una tropa que da gusto verla y que funciona como una orquesta de cámara de altamente cualificada. De entrada, esos personajes rebosan normalidad por los cuatro costados, están bien dibujados, se comportan como cualquier hijo de vecino y eso le otorga al conjunto una enorme carga de simpatía, de proximidad. Y hablando de simpatía: se agradece que “todos esos pequeños dramas cotidianos que están a la orden del día” (y a la vuelta de cualquier pantalla que nos los refrota, a veces de mala manera) aquí se solventan con más humor que lágrima, contrarrestando las habituales cargas de desdichas romanticonas con un golpe seco de inteligencia. Pero a lo que ibamos: si descubrir a estas alturas el lado más tierno de James Gandolfini no es moco de pavo -un “adiós” entrañable y cordial- resulta aún más meritorio destacar la maravilla de Julia Louis-Dreyfus, otra flor televisiva, que lo borda en las distancias cortas. Todo lo demás: la hija, la amiga, el cliente o la vecina…cierran un escenario de carne y hueso, bien montado y aún mejor animado. Y es que el mérito no está en coser un traje de gran calidad, sino en armarlo con materiales de de andar por casa.