SIMBAD Y EL OJO DEL TIGRE

    Titulo original: Simbad and the Eye of the Tiger
    Año: 1977
    País: Gran Bretaña
    Duración: 113 m.
    Dirección: Sam Wanamaker.
    Guión: Beverly Cross.
    Música: Roy Budd.

    Intérpretes

    Patrick Wayne, Jane Seymour, Taryn Power, Margaret Whiting, Patrick Troughton, Kurt Christian, Nadim Sawaiha, Damien Thomas, Bruno Barnabe, Bernard Kay, Salami Coker, David Sterne y Peter Mayhew.

    Sinopsis

    Simbad (Patrick Wayne) llega al puerto de Charak para pedir la mano de la princesa Farah (Jane Seymour) a su hermano el príncipe Kassim (Damien Thomas), quien va a heredar el trono del Califa. Simbad se entera que Kassim no ha sido coronado porque es víctima de un embrujo de su madrastra Zenobia (Margaret Whiting), una peligrosa hechicera que pretende que su propio hijo, el príncipe Rafi (Kurt Christian), se convierta en el próximo califa. Para ello ha empleado sortilegios de magia negra que convierten a Kassim en un mandril. Simbad sólo sabe de una persona capaz de contrarrestar la brujería de Zenobia, Melanthius (Patrick Troughton), un viejo sabio de la isla de Casgar. Simbad y sus amigos ponen rumbo a Casgar donde encuentran a Melanthius y a su hija Dione (Taryn Power). Estos acceden a guiar al marino en un peligroso viaje al país del Viento del Norte, en el fin del mundo, donde podrán descubrir el misterio de los Arimaspi, los ya desaparecidos habitantes de la ciudad sagrada de Hyperborea y acabar con los poderes de Zenobia. Sabiendo que Simbad se dirige a la Pirámide del templo de Arimaspi, Zenobia pone en marcha su más maléfica creación, el Minotón (Peter Mayhew), un gigante de bronce que la propia Zenobia lleva consigo para llegar antes que ellos y detenerles.

    Comentario

    La tercera y última de las adaptaciones llevadas a cabo por Ray Harryhausen y su amigo Charles Schneer en torno al legendario personaje de Las mil y una noches, con los efectos especiales convertidos en la gran estrella de una película en la que forman pareja Patrick Wayne, el hijo del fabuloso John Wayne, y Taryn Power, hija del inolvidable Tyron Power. Harryhausen comenzó a pensar en la idea de un príncipe convertido en simio durante el rodaje de El viaje fantástico de Simbad, la segunda entrega de esta trilogía sobre el mítico marino. Con algunas influencias de El ladrón de Bagdad en versión de Michael Powell, esta película está dirigida por el también actor Sam Wanamaker, aunque aquí renuncia a cualquier aparición ante la cámara. Harryhausen busca el más difícil todavía. Su talento no se demora en exceso y ya a los pocos minutos de película, Simbad y su tripulación son atacados por tres esqueletos invocados por Zenobia, en realidad tres pequeños muñecos movidos fotograma a fotograma e intercalados en sobreimpresión a la acción real. Una de las creaciones de las que Harryhausen se ha mostrado siempre más satisfecho, es el mandril que aparece en esta película, que come plátanos, juega al ajedrez y suele tener muy mal genio. Sus movimientos revistieron gran complejidad. La otra gran criatura fue el Minotauro, que protagoniza una escena antológica en el género, aquella en que ensarta con su lanza a uno de los hombres de Simbad. Los otros elementos de la historia fueron los actores, un Patrick Wayne muy funcional y unas vaporosas Jane Seymour y Taryn Power, además de unos magníficos decorados naturales de los lugares de rodaje, Jordán, Malta y el Mediterráneo.