SILENCIO EN LA NIEVE

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    Frente de Rusia, invierno de 1943. Un batallón de la División Azul se topa con una serie de cabezas de caballos esparcidas sobre la superficie congelada de un lago. Los cuerpos están sumergidos bajo el hielo. Junto a uno de los caballos, el cadáver de un soldado español. Un tajo le atraviesa el cuello de lado a lado, y en el hombro tiene una inscripción grabada a cuchillo: “Mira que te mira Dios”. Los mandos encargan la investigación al soldado Arturo Andrade (Juan Diego Botto) ex inspector de la policía, que asume la tarea con rigor y profesionalidad, al que le ponen como ayudante al sargento Estrada (Carmelo Gómez), falangista que sabe que la guerra está perdida. Pronto surgen más cadáveres y cada uno de ellos completa, gabada a cuchillo sobre el pecho, la oración infantil: “Mira que te mira Dios, mira que te está mirando, mira que te has de morir, mira que no sabes cuándo”. Ambos pronto descubren que detrás de este asesinato se oculta una perversa venganza, que se remonta a agravios acontecidos en el pasado, y que no parece que se vaya a detener en un único cadáver. Nadie está libre de sospecha ni nadie puede sentirse seguro. Y así, en medio de la cruel contienda, se inicia la caza del asesino, una búsqueda donde hasta el final no se descubrirá quién es el cazador y quién el cazado.