SIGUIENDO MI CAMINO

    Titulo original: Going my way
    Año: 1944
    País: EE.UU.
    Duración: 130 min.
    Dirección: Leo McCarey.
    Guión: Frank Butler y Frank Cavett, basado en un argumento de Leo McCarey.
    Música: Robert Emmett Dolan y Joseph J. Lilley. Temas musicales: Going My Way, interpretado por Rise Stevens, Swinging on a Star, interpretado por Bing Crosby, Too-Ra-Loo-Ra-Loo-Ral, interpretado por Bing Crosby, The Day After Forever, interpretado por Bing Crosby, Going My Way, interpretado por Bing Crosby, Silent Night, interpretado por Bing Crosby, Ave Maria, de Franz Schubert, interpretado por Bing Crosby y Rise Stevens y Habanera, interpretado por Rise Stevens

    Intérpretes

    Bing Crosby, Barry Fitzgerald, Frank McHugh, James Brown, Gene Lockhart, Jean Heather, Porter Hall, Fortunio Bonanova, Risë Stevens, Jimmie Dundee, Stanley Clements, Adeline De Walt Reynolds, Tom Dillon, William Frawley, Martin Garralaga, Julie Gibson, Gibson Gowland, William Henry, Sybil Lewis, Hugh Maguire, Eily Malyon y George McKay.

    Sinopsis

    Historia de un simpático cura católico llamado Chuck O’Malley (Bing Crosby), que es destinado a la parroquia de Saint Dominic. Las ideas de éste nuevo párroco entrarán en colisión con las de otro sacerdote mayor y más severo, el padre Fitzgibon (Barry Fitzgerald), mucho más tradicional. Pero la labor de reinserción de delincuentes, con los que forma el coro de la parroquia, y que incluso llegarán a grabar un disco, y su apoyo a una joven que ha decidido embargar su casa y que acabará enamorándose del hijo del prestamista que quiere embargar a la parroquia, provocarán que el padre O’Malley se gane, poco a poco, el cariño de todos. Incluso conseguirá que su colega el padre Fitzgibon vuelva a reencontrarse con su madre, a la que no veía desde hacía largo tiempo.

    Comentario

    Una de las películas más populares de Bing Crosby, que interpreta a un sacerdote católico, personaje por el que logró el Oscar (la película logró siete estatuillas). Es una película producida en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, cuando Hollywood buscaba transmitir un mensaje optimista y de apoyo a los valores de los Estados Unidos (religión, familia), encontrando en Bing Crosby su mejor portavoz. La película logró convertir a su personaje del su papel del padre O'Malley en el más popular de Norteamérica. Sin embargo, el propio Crosby reconoció que no era el mejor actor del año y que el premio se debía más que nada a la simpatía y popularidad de que gozaba.