SHEENA, REINA DE LA SELVA (1984)

    Titulo original: Sheena
    Año: 1984
    País: EE.UU.
    Duración: 117 min.
    Dirección: John Guillermin.
    Guión: Lorenzo Semple Jr. y David Newman, según un argumento de David Newman y Leslie Stevens basado en el cómic Sheena, Reina de la Selva, de S. M. Eiger.
    Música:

    Richard Hartley.


    Intérpretes

    Tanya Roberts, Ted Wass, Donovan Scott, Elizabeth of Toro, France Zobda, Trevor Thomas, Clifton Jones, John Forgeham, Errol Jones, Sylvester Williams, Bob Sherman, Michael Shannon, Nancy Paul, Kathryn Gant, Kirsty Lindsay, Nick Brimble, Paul Gee y Dave Cooper.

    Sinopsis

    Una niña americana queda huérfana al separarse de sus padres en las profundidades de la selva africana, siendo adoptada por la hechicera de una tribu, que la reconoce como la realización de una antiquísima profecía y la llama Sheena, Reina de la Selva. Sheena (Kirsty Lindsay), crece en pleno contacto con las leyes de la naturaleza, logrando entrar en una gran armonía con el reino animal, que preside. Pasan los años y la niña se convierte en una bellísima mujer (Tanya Roberts). Desde Nueva York, un reportero de programas deportivos de televisión llega, Vic Casey (Ted Wass) a Africa para hacer un reportaje a un futbolista de la realeza, el príncipe Otowani (Trevor Thomas). Este reportero se embrolla en una intriga política internacional y acaba conociendo a Sheena, quedando subyugado por su belleza. A la vez, la idílica vida del lugar se ve cada vez más amenazada por operaciones militares e ideológicas, frente a las que Sheena deberá tomar partido.

    Comentario

    Película de aventuras y de amor a la naturaleza, con el romance entre un hombre de ciudad y una mujer primitiva, con la solvencia y garantía de John Guillermin como director, que lleva a la pantalla el famoso cómic de S. M. Eiger Sheena, Reina de la Selva, que ya había conocido una adaptación como serie de televisión. La película se rodó en escenarios naturales de Kenia y aunque se contó con muchos animales del lugar, se tuvieron que llevar desde Los Angeles, un rinoceronte, un elefante, cinco leones, cuatro leopardos y varios chimpancés debidamente entrenados y acostumbrados a moverse ante una cámara.