SER O NO SER

    Titulo original: To be or not to be
    Año: 1942
    País: EE.UU.
    Duración: 99 min.
    Dirección: Ernst Lubitsch
    Guión: Edwin Justus Mayer, según un argumento de Melchior Lengyel.
    Música: Werner R. Heymann. Temas musicales: "Polonaise in A major, Op.40 Nº.3, Military", de Frédéric Chopin; y "German National Anthem (Das Lied der Deutschen)", de Joseph Haydn.

    Intérpretes

    Carole Lombard, Jack Benny, Robert Stack, Felix Bressart, Lionel Atwill, Stanley Ridges, Sig Ruman, Tom Dugan, Charles Halton, George Lynn, Henry Victor, Maude Eburne, Halliwell Hobbes, Miles Mander, Rudolph Anders, Paul Barrett, Sven Hugo Borg, Peter Caldwell, Alec Craig, Helmut Dantine, Leslie Denison, James Finlayson, James Gillette, Leyland Hodgson, Olaf Hytten, Charles Irwin, John Kellogg, Adolf E. Licho, John Meredith, Maurice Murphy, Russ Powell, Frank Reicher, Otto Reichow, Gene Rizzi, Hans Schumm, Roland Varno, Ernö Verebes, Armand “Curly” Wright y Wolfgang Zilzer.

    Premios

    Nominada al Oscar a la Mejor Música

    Sinopsis

    Polonia, en 1939. En Varsovia, los componentes de una compañía de teatro regentada por María (Carlole Lombard) y Joseph Tura (Jack Benny), representa Hamlet y, a la vez, ensaya su próximo estreno, “Gestapo”, un montaje sobre la Alemania nazi. Un actor de segunda fila quiere demostrar que tiene un gran parecido con Hitler, personaje al que deberá representar en su nueva obra, y sale a pasear por la calle con su uniforme de escena, provocando una gran confusión entre el público. Pero la historia se funde con la ficción y Hitler invade Polonia. Es la guerra. Gestapo, a punto de ser estrenada, es prohibida por la censura. Un joven aviador polaco, el teniente Stanislav Sobinski (Robert Stack), que cortejaba a Maria Tura a espaldas de su celoso marido, se encuentra enrolado en el escuadrón polaco de la Royal Air Force, en Londres. Los pilotos del escuadrón han ofrecido una cena al profesor Alexander Siletsky (Stanley Ridges), una figura del exilio polaco que resulta ser un espía traidor, colaborador de los nazis. Sobinski, aprovechando la supuesta misión secreta del profesor a Varsovia, le pide que transmita un extraño mensaje amoroso a Maria Tura: Ser o no ser, contraseña que usaban para sus citas en el camerino de ella durante el famoso y largo monólogo de Hamlet, que interpretaba el marido de esta y que le retenía en la escena durante varios minutos. En realidad, el verdadero motivo del viaje del profesor a Varsovia es entregar a la Gestapo, que ocupa la capital, toda la documentación secreta sobre la resistencia polaca. El teniente Sobinski, que ha descubierto las actividades del profesor como espía, vuela también a Varsovia para impedir el contacto del traidor con los componentes de la Gestapo. La solución la encuentra con la complicidad de la compañía teatral. Sus actores, disfrazados con los trajes de los personajes de su obra sobre los nazis, suplantan a altos cargos de la Gestapo, incluido el mismo Hitler, esforzándose por impedir que el profesor entregue la documentación de la que es portador, lo que pondría en peligro a los patriotas polacos. Pero Siletzky muere, la resistencia polaca es salvada por la acción de sus compatriotas y el honor de Joseph Tura, marido celoso y supuestamente engañado, queda también a salvo. Una vez que todos los integrantes de la compañía, sanos y salvos, llegan a Inglaterra, Joseph Tura ve por fin realizado su sueño, representar Hamlet en el país de Shakespeare. Pero nuevos motivos de dudas le llenarán de inseguridad mientras se encuentra en escena representando el célebre monólogo.

    Comentario

    Uno de los clásicos de la comedia de la historia del cine universal, una parodia del fascismo realizada en un momento histórico delicado, que demuestra la capacidad del humor para hacer reflexionar sobre las situaciones más dramáticas que afectan a seres humanos de todas las condiciones. Se trata de la comedia más representativa del cine de un maestro del género como fue Ernst Lubitsch, responsable de títulos míticos como “La viuda alegre”, “Ninotchka” o “El bazar de las sorpresas”. La película resume muchos de los elementos que caracterizaron el cine de Lubitsch, como el hecho de que cada escena esté lo suficientemente pensada como para tener entidad en sí misma; o la estereotipación en que caen los personajes, definidos con rasgos muy precisos; pero sobre todo, el estilo y el gusto que adopta el director en su punto de vista, repleto de ironía y sutileza. En un momento en el que Hitler se había apoderado de casi toda Europa, Lubitsch decidió hacer propaganda antinazi de una manera irónica y divertida. Una obra maestra inmune al paso del tiempo, que hoy conserva más claras y evidentes aquellas virtudes que en su día no fueron apreciadas.