REGRESA UN DESCONOCIDO (1961)

    Titulo original: Regresa un desconocido
    Año: 1961
    País: España
    Duración: 88 min.
    Dirección: Juan Bosch.
    Guión: Juan Bosch y Ángel G. Gauna.
    Música: José Solá.

    Intérpretes

    Arturo Fernández, Edith Elmay, Jorge Rigaud, Pedro Osinaga, Luis Induni, Rafael Navarro, Adriano Domínguez, Diana Lorys, María Mayer, José Sanchusterling y Garpar González.

    Sinopsis

    Juan Valdés (Arturo Fernández) conoce en un cabaret a un grupo de gente muy animada. Destaca Laura (Edith Elmay), una muchacha muy bella. Ignacio (Jorge Rigaud), un individuo maduro y elegante, parece dirigir la reunión. Abandonan el cabaret y van a la costa, a la torre de Laura. Bailan, y luego se juega una partida de cartas. Juan advierte que Pedro Pardo (Pedro Osinaga), un joven de aspecto innoble, hace trampas. Discute con él y llegan a las manos. En la pelea, Pardo cae violentamente sobre la chimenea. Ignacio, que es médico, lo examina y anuncia que ha muerto. Juan queda aterrado. Ignacio, sin perder la serenidad, busca una solución y telefonea a Mario (Rafael Navarro), un individuo que hará desaparecer el cadáver de Pardo, librando al grupo del escándalo y a Juan de la cárcel. Mario percibe una fuerte suma por hacer desaparecer el cadáver de Pardo. Juan se ve precisado a cometer un desfalco en la empresa en que es gerente, a fin de atender al pago de Mario. Excitado por las fuertes emociones, sufre un accidente con su coche y se descubre el desfalco. Juan va a la cárcel, y a los cuatro años abandona la prisión con una mentalidad distinta. Su vida ha quedado destrozada. Una noche tiene la impresión de que alguien le sigue. Aguarda en una esquina y sorprende a un individuo que se precipita sobre él. Luchan, y al entrar en una zona de luz, descubre que aquel hombre es Pardo a quien el creía haber matado varios años atrás. Desde este instante, Juan, que ha sido víctima de una cruel estafa, buscará uno a uno a quienes le arruinaron la vida.

    Comentario

    El director Juan Bosch debutó con una trilogía policíaca formada por Sendas marcadas (1957), A sangre fría (1959) y ésta película, la última de las tres, rodada en 1961, de compleja trama, que produce Germán Lorente, años antes de que éste debutase también como director. Arturo Fernández encabeza un reparto en donde hay bastantes nombres foráneos.