RECLUTA CON NIÑO

    25
    Titulo original: Recluta con niño
    Año: 1955
    País: España
    Duración: 90 min.
    Dirección: Pedro L. Ramírez.
    Guión: Vicente Escrivá y Vicente Coello.
    Música: Federico Contreras.

    Intérpretes

    José Luis Ozores, Manolo Morán, Miguelito Gil, Encarnita Fuentes, Julia Caba Alba, Manuel Aguilera, Ángel Álvarez, Vicente Bañó, Félix Briones, Carlos Díaz de Mendoza, Ramón Elías, Rosario García Ortega, Julio Goróstegui, María Isbert, Mariano Ozores, José Prada, Joaquín Roa, Angelines Serena, Carlos Miguel Solá, Ángel Ter y Pepa Velázquez.

    Sinopsis

    El campesino huérfano Miguel Cañete (José Luis Ozores), que vive en el perdido pueblo de Rencalejo, es llamado a filas, pero no tiene con quién dejar a su hermano pequeño Pipo (Miguelito Gil). El niño se escapa de la casa de la interesada y fea novia de Miguel, Jacinta (María Isbert) y se va con su hermano a Madrid. Miguel le deja en casa de la encopetada tía Enriqueta (Rosario García Ortega), de donde también se escapa, apareciendo en el cuartel de Cuatro Vientos al que ha sido destinado su hermano. Mientras Miguel Cañete es objeto de bromas por parte de sus compañeros, que le llevan a que, bajo engaños, regale un pollo a su sargento Miguel Palomares (Manolo Morán), por una sucesión de casualidades, el muchacho deja al niño en casa de la simpática y guapa ciega Julia Palomares (Encarnita Fuentes), a la que pipo no tarda en conquistar, como también a su madre Rosario (Julia Caba Alba) y a su padre, que resulta ser el no tan duro sargento Palomares. El recluta Miguel Cañete se enamora de la ciega, se aplica en el estudio y llega a ser sargento, pero cuando Julia es operada y recobra la vista, el recluta no quiere volver a verla por temor a desilusionarla y solo se encontrarán después de ser condecorado por salvar la vida de su capitán durante un accidentado vuelo de rutina.

    Comentario

    Una de las más significativas comedias españolas de los 50, que puso de moda la fórmula del cine con niño. El malogrado José Luis Ozores aportó su gran humanidad al personaje del ingenuo provinciano que tiene que cumplir su Servicio Militar y no sabe con quién dejar a su hermano menor, por lo que decide llevárselo consigo al campamento. Humor, melodrama y apología castrense estuvieron hábilmente conjugados en el guión de Vicente Escrivá y Vicente Coello que conocería un buen número de imitaciones. Frente a otras películas semejantes, aquí la humanidad, la sensibilidad y el humor logran ocultar la habitual carga reaccionaria y llena de moralina del cine español de la época, quedando como una película simpática, divertida y muy válida.