¿QUIÉN ES ESA CHICA?

    16
    Titulo original: Who's that girl
    Año: 1987
    País: EE.UU.
    Duración: 90 min.
    Dirección: James Foley
    Guión: Andrew Smith y Ken Finkleman
    Música: Stephen Bray. Temas musicales: “Who's that girl”, interpretado por Madonna; “Causing a commotion”, interpretado por Madonna; “Look of love”, interpretado por Madonna; “24 hours”, interpretado por Duncan Faure; “Step by step”, interpretado por Club Nouveau; “Turn it up”, interpretado por Michael Davidson; “Best thing ever”, interpretado por Scritti Politti; “Can't stop”, interpretado por Madonna; y “El coco loco(so so bad)”, interpretado por Coati Mundi

    Intérpretes

    Madonna, Griffin Dunne, Haviland Morris, John McMartin, Bibi Besch, John Mills, Robert Swam, Drew Pillsbury, Coati Mundi, Dennis Burkley, James Dietz, Cecile Callan, Karen Elise Baldwin, Kimberlin Brown, Crystal Carson, Elaine Wilkes, Tony La Fortezza, Thomas Pinnock, Alvin Hammer, Sean Gregory Sullivan, Helen Lloyd Breed y Dalton Dearborn.

    Premios

    Nominada al Globo de Oro a la Mejor Canción Original (“Who's That Girl”).

    Sinopsis

    Nikki Finn (Madonna) ha pasado cuatro años encerrada en la cárcel, acusada del asesinato de su mejor amigo Johnny. Éste había obtenido unas fotografías que demostraban el robo de dinero de una compañía financiera. Johnny logró esconder las fotografías en una caja de seguridad y entregarle la llave a Nikki, pero no consiguió esquivar a los esbirros que tras descubrir sus secreto lo asesinan, escondiendo después sus restos en el maletero del coche de Nikki. Ahora, esta joven inconformista y desenfadada acaba de salir de prisión bajo la tutela de Loudon Trott (Griffin Dunne), un serio y responsable abogado, a quien su jefe y futuro suegro, Simon Worthington (John McMatin), ha encomendado su custodia. Loudon, que va a casarse esa misma tarde, es un manojo de nervios a quien su suegro, tiene dando vueltas por toda la ciudad realizando recados mientras la novia, e hija del juez, Wendy (Haviland Morris) está inmersa en los más nimios detalles del enlace. El sumiso prometido debe ir a buscar un león de las montañas para después ir a recoger a Nikki a prisión y asegurarse de que llega a la estación de autobuses donde debe subirse el autobús que la llevará a Filadelfia. Pero Nikki, una rubia explosiva, inconformista y desenfadada que parece arrollar allí por donde pasa, tiene otros planes. Decide ir en busca de los verdaderos asesinos de su amigo Johnny, lo que va a provocar el caos en la ordenada y lineal existencia del sensato abogado. Cuando Loudon la recoge en prisión Nikki insiste en conducir el Rolls Royce del señor Worthington, cargado con todas sus pertenencias, incluido el león al que a partir de ese momento Nikki llama Murray. Además, convence a Loudon para parar en unos grandes almacenes y hacer algunas compras para su madre, porque ésta cree que la joven ha estado los últimos cuatro años de compras. Adquiere algo de ropa y algunos discos mientras le cuenta al abogado su historia en la que queda claro que no sólo no es una asesina sino que además es inocente. Louden se compromete a ayudarla, y se dirigen al banco donde se encuentra la caja de seguridad. Poco a poco se van enamorado, pero Nikki se da cuenta de que debe regresar a Filadelfia, no sin antes dejar a Murray con su verdadero propietario.Ya en el autobús, la joven abre el sobre que contenía la caja de seguridad y descubre que el señor Worthington es un malversador que está detrás de todo desde el principio. Sale corriendo y consigue que Worthinton sea arrestado impidiendo la boda de Loudon que, finalmente, decide iniciar una nueva vida con ella en Filadelfia.

    Comentario

    James Foley (“Confidence”, “The corruptor”, “Cámara sellada”, “Glengarry Glen Ross”, “Hombres frente a frente”) dirige a Madonna en esta entretenida comedia en la que, además, canta cuatro de los temas de la banda sonora. En “¿Quién es esa chica?” nos encontramos con Griffin Dunne, que volvía a la pantalla grande tras el éxito de “Jo, ¡qué noche!” (1985), así como al oscarizado John Mills, que llevaba casi cinco años sin trabajar en una película.