Un joven norteamericano llega a Londres y se casa con una chica inglesa, pero ella, cansada de los fracasos de su marido para hacerse rico, y tras el fracaso de su enésimo plan para conseguirlo, pide el divorcio. Está dispuesto a recuperarla a cualquier precio, pero transformar su casa de campo en una discoteca oriental no resulta lo más oportuno. Sin embargo, para probar su honestidad, se asocia con un compañero para tratar de vender a los árabes los planos de una perforadora electrónica de petróleo, inventada por el actual novio de su esposa. Sin embargo, y tras diversas situaciones tragicómicas, la máquina resulta un fracaso y la chica perdona a su marido, que promete buscar un trabajo serio, aunque esto no será por mucho tiempo.
Inicio ¡QUÉ DÍA TENGO! (1968)











