Un joven emigrante austriaco llamado Sigmund Romberg (José Ferrer) llega a principios de los años 20 del pasado siglo a Nueva York. Su primer trabajo lo consigue en el Café Viena, que regenta Ana Muller (Helen Traubel), una mujer ya entrada en años con una maravillosa voz de soprano que nadie supo aprovechar. Sigmund hace de camarero y de pianista acompañante de las nostalgias de los clientes habituales del café, pero tiene estudios superiores de música y sueña con insertarse en la tradicción de los Strauss y los Delibes, llevando al Central Park neoyorquino las melodías del Prater vienés o del Bosque de Bolonia. Conoce a los grandes de los musicales de Broadway, y por fin logra estrenar una obra, pero tras un primer éxito, las siguientes son sucesivos fracasos.
Inicio PROFUNDAMENTE EN MI CORAZÓN (1954)










