PARÍS, PARÍS

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    Titulo original: Christophe Barratier
    Año: 2008
    País: Francia – Alemania- República Checa
    Duración: 120 min.
    Dirección: Christophe Barratier
    Guión: Christophe Barratier y Julen Pappeneau, con diálogos de Pierre Philippe.
    Música: Reinhardt Wagner

    Intérpretes

    Gérard Jugnot, Clovis Cornillac, Kad Merad, Nora Arnezeder, Pierre Richard, Bernard-Pierre Donnadieu, Maxence Perrin, François Morel, Élisabeth Vitali, Christophe Kourotchkine, Eric Naggar, Eric Prat, Julien Courbey, Philippe Du Janerand, Marc Citti, Christian Bouillette, Thierry Nenez, Frédéric Papalia, Stéphane Debac, Jean Lescot, Daniel Benoin, Wilfred Benaïche, Reinhardt Wagner, Manuela Gourary, Violette Barratier, Gregoire Clamart, Thibaut Clamart, Gérard Robert Gratadour, Sophie Knittl, Eric Laugérias y Pierre Peyrichout.

    Premios

    Nominada a los Premios César de la Academia del Cine Francés a la Mejor Fotografía, al Mejor Vestuario, a la Mejor Música, a los Mejores Decorados y al Mejor Sonido.

    Sinopsis

    Primavera de 1936, en un distrito de clase obrera en el norte de París, no encontramos un barrio que seguramente tuvo un nombre en otro tiempo, pero que ahora todo el mundo conoce simplemente como Faubourg. Está situado en lo alto de una colina, con una vista de París a un lado y, al otro, de los florecientes suburbios de la ciudad. Una pequeña plaza, unas cuantas tiendas, edificios desiguales, calles adoquinadas y la fachada desconchada del teatro de variedades del barrio, el Chansonia. En este barrio obrero, el triunfo en las elecciones del Frente Popular es recibido con entusiasmo y la esperanza de un futuro mejor, pero despierta a la vez toda clase de extremismos. Entre las promesas del nuevo gobierno se encuentra la famosa ley sobre vacaciones pagadas, que permitirá a numerosos trabajadores ver el mar por primera vez. A principios de mayo, tres habitantes de Faubourg, trabajadores del mundo del espectáculo y amigos íntimos, se encuentran en una situación que no les permite participar de las desbordadas esperanzas de los demás. El Chansonia, el teatro de variedades que les daba empleo, lleva ya cuatro meses cerrado y los ha dejado a todos en el paro. Pigoil (Gérard Jugnot), es tramoyista, con 30 años de experiencia en el Chansonia a sus espaldas. Si no consigue trabajo, podría perder la custodia de su hijo de 12 años, Jojo (Maxence Perrin) y tendría que renunciar a sus planes de llevarlo a ver el mar. Milou (Clovis Cornillac), es un electricista impetuoso que va detrás de todas las faldas que se le cruzan. Símbolo de la “aristocracia obrera”, portavoz de reivindicaciones de todo tipo, está decidido a “cambiar el mundo”. Jacky (Kad Merad), era el hombre-anuncio del Chansonia. Tras llevar durante años los nombres de estrellas en sus cartelones, Jacky ha empezado a soñar que algún día él mismo será el rey del music hall. Convencido de estar dotado de gran talento para las imitaciones, anda continuamente en busca de actuaciones que nunca consigue. Con el apoyo de los vecinos, que viven al ritmo de la radio de monsieur TSF (Pierre Richard), los tres amigos deciden tomar las riendas de su propio destino: intentan forzar su suerte y ocupar el Chansonia para producir el musical de éxito que les permita comprar el local. Cada uno de ellos tiene sus propios motivos para embarcarse en este proyecto, pero todos comparten una misma meta: poner nuevamente en orden sus vidas. Sin embargo, además de su falta de experiencia, tendrán que vérselas con el hostil antagonismo del “padrino” del barrio, Galapiat (Bernard-Pierre Donnadieu), y acostumbrarse a la presencia de una recién llegada: la misteriosa, atractiva y joven cantante Douce (Nora Arnezeder). Y todo el vecindario sueña con que el Chansonia resurja de sus cenizas.

    Comentario

    Christophe Barratier y Gérard Jugnot, director y protagonista, respectivamente de “Los chicos del coro” vuelven a coincidir en este filme que habla de drama, humor, ternura, denuncia política, nostalgia y homenaje al mundo del espectáculo, con música y números de baile. Un fresco épico de un París obrero que ya no existe, con toda su humanidad, melodías, pintorescos personajes, hechos triviales, grandes expectativas y, bajo todo ello, las señales premonitorias del caos sin precedentes en que, poco tiempo después, se sumiría el mundo. Aunque la película no se enmarca en el género musical como tal ya que los diálogos no están cantados y las escenas musicales están siempre rodadas en contexto, la música está omnipresente, a veces está fuera de campo, como el eco de un cantante callejero o el distante sonido de una radio encendida.