PAN, AMOR Y CELOS

    Titulo original: Pane, amore e gelosia
    Año: 1954
    País: Italia
    Duración: 91 min.
    Dirección: Luigi Comencini.
    Guión: Luigi Comencini, Eduardo De Filippo, Ettore Maria Margadonna y Vincenzo Talarico.
    Música: Alessandro Cicognini.

    Intérpretes

    Vittorio De Sica, Gina Lollobrigida, Marisa Merlini, Roberto Risso, Maria-Pia Casilio, Virgilio Riento, Saro Urzì, Tina Pica, Tecla Scarano, Vittoria Crispo, Memmo Carotenuto, Fausto Guerzoni, Nino Vingelli, Nico Pepe, Gigi Reder, Attilio Torelli, Checco Rissone, Mario Meniconi, Yvonne Sanson, Renato Navarrini, Nino Imparato y Anna Arena.

    Sinopsis

    Don Antonio Carotenuto (Vittorio de Sica), comandante del puesto de carabineros de la pequeña localidad de Sagliena, en los Abruzzos, tiene el encargo de vigilar a su explosiva criada, la racial y emprendedora Pizzicarella, la desenvuelta (Gina Lollobrigida) debido a que su joven enamorado, el carabinero Stelluti, apocado subordinado de Carotenuto, ha sido transferido a otra unidad, situada en una población lejana. Carotenuto ha decidido jubilarse antes de la edad reglamentaria con el propósito de contraer matrimonio con Anarella (Marisa Merlini), la comadrona del lugar. El motivo de este precipitado retiro es que la novia es madre soltera, asunto muy mal visto en el intachable cuerpo de carabineros. Carotenuto y la desenvuelta, que viven en estrecho contacto, son víctimas de las habladurías de los ciudadanos, con consecuencias más o menos previsibles.

    Comentario

    Tras el gran éxito de Pan, amor y fantasía, Luigi Comencini volvió a llamar a Vittorio de Sica y a Gina Lollobrigida para esta continuación, tan deliciosa como la anterior. Es una película ligera y entrañable en dónde lo principal vuelve a estar en el excelente relato costumbrista, lleno de humor y sensibilidad en donde los presupuestos neorealistas se dulcifican para ponerse al servicio de la farsa y de unos personajes de gran raigambre popular. Una perspicaz observación del comportamiento humano en una sociedad idílica y tiernamente pícara.