NUEVE REINAS (2000)

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    Titulo original: Nueve reinas
    Año: 2000
    País: Argentina
    Duración: 114 min.
    Dirección: Fabián Bielinsky
    Guión: Fabián Bielinsky
    Música: César Lerner. Temas musicales: "Il Ballo del Mattone", interpretado por Rita Pavone.

    Intérpretes

    Ricardo Darín, Gastón Pauls, Leticia Brédice, María Mercedes Villagra, Gabo Correa, Pochi Ducasse, Luis Armesto, Ernesto Arias, Amancay Espíndola, Isaac Fajm, Jorge Noya, Graciela Tenenbaum, Oscar Nuñez, Ignasi Abadal, Carlos Lanari, Roberto Rey, Tomás Fonzi, Celia Juárez, Alejandro Awada, Antonio Ugo, Leo Dyzen, Elsa Berenguer, Carlos Falcone, Ricardo Díaz Mourelle, Ulises Celestino, Norberto Arcusín, Gabriel Molinelli y Emanuel Mercado.

    Premios

    Premio al Mejor Guion en el Festival de Cine Fantástico de Oporto (Fantasporto)

    Sinopsis

    A primera hora de una mañana, Marcos (Ricardo Darín) observa a Juan (Gastón Pauls) timar exitosamente a una cajera de un minishop, y luego ser atrapado intentando realizar el mismo truco con la siguiente cajera. Marcos se entromete, argumentando ser policía, y lleva a Juan fuera de la tienda. Una vez que están en la calle, Marcos revela ser un estafador e invita a Juan a ser su compañero de andanzas. Juan se muestra escéptico al principio, pero luego acepta la oferta por un día, después de que este lo impresionara con algunos métodos de estafa sofisticados. Desde este momento, ambos conforman una atractiva pareja de maestro-aprendiz que desprende una significativa química. De repente, al dúo se le presenta una oportunidad única, o de «una en un millón», como insiste en llamarla Marcos. Este recibe una llamada de su hermana, Valeria (Leticia Brédice) quien, pidiéndole que vaya al hotel en donde ella trabaja, le informa que Sandler (Óscar Nuñez), viejo estafador y compañero de Marcos, se encuentra allí. Como el anciano de 73 años había sufrido un ataque cardíaco, y no podía encargarse del negocio, recluta a Marcos para vender una colección de sellos de correos falsos de un valor de medio millón de dólares, las «nueve reinas», provenientes de la República de Weimar. Al enterarse de esta cifra, Juan, que necesita 70.000 pesos para sacar de la cárcel a su padre, le pide ingresar en el negocio a Marcos, quien acepta su ayuda por 2.500 pesos. El objetivo es vendérselas a Vidal Gandolfo (Ignasi Abadal), un empresario español que estaba alojado en el hotel y que va a ser deportado del país al día siguiente, «jugando» de esta manera con su apuro. Como en un juego de cajas chinas, las enseñanzas de Marcos a su joven e inexperto colega Juan se van pareciendo cada vez más a lo que en realidad les va sucediendo a cada paso de esa inusual jornada. Cada revelación parece esconder una mentira, cada promesa descubre una trampa. Porque cuando el engaño es el oficio, la verdad se convierte en un estorbo. Cuando ambos estafadores deben ir a buscar las estampillas a la casa de la anciana esposa de Sandler (Celia Juárez), Juan inventa una excusa para que esta los deje pasar. En este momento, Juan extorsiona a Marcos para quedarse con una mayor parte del dinero, y acuerdan que obtendrá un 30%. Se reúnen con Vidal Gandolfo y negocian la venta de los sellos por 450.000 dólares. Nada más salir del hotel, dos ladrones en una motocicleta les roban el maletín con las estampillas y luego, presuponiendo que el contenido de éste carecía de valor, las arrojan al río. Juan y Marcos, desesperados y deprimidos, no saben cómo podrán efectuar la transacción. Marcos concluye que deberán conseguir las verdaderas estampillas, en manos de Berta (Elsa Berenguer), la hermana de Sandler. Arreglan con ella comprarlas a 250.000 dólares. Más tarde, Marcos, hablando sobre el negocio con Juan, le comenta que, aunque él tiene 200.000 dólares, le faltan 50.000 dólares. La reacción de Juan es violenta, pues cree que Marcos lo está engañando. Luego se muestra a Juan caminando por las calles de Buenos Aires, reflexionando sobre el negocio. Posteriormente, estos compran las «nueve reinas» y se dirigen al hotel para realizar la venta. Una vez allí, Vidal Gandolfo pide a Marcos incluir que él tenga relaciones sexuales con su hermana en la transacción, pues de lo contrario anulará todo. Debido a esto, Marcos expone el asunto a Valeria, quien decide acceder una vez que él sea capaz de contar la verdad sobre su proceder acerca de la herencia de sus abuelos, a su inocente hermano menor, Federico, quien lo idolatra. Finalizado el acuerdo, Vidal Gandolfo realiza el pago con un cheque de caja certificado por el banco. Mientras se dirigen allí, Marcos, a través de un estafador llamado Castrito (Roly Serrano), realiza un intento frustrado de quitar a Juan del negocio. Ambos llegan al Banco Sudamericano de Crédito para cambiar el cheque, pero se encuentran con una gran manifestación en la puerta el mismo. Marcos se acerca y encuentra a un conocido, Cárdenas (Gabriel Molinelli), quien le explica que los once integrantes del directorio se escaparon con 135 millones de pesos. Mientras la gente se abalanza sobre la puerta, Marcos, abatido, se acerca a Juan, quien entiende la situación de inmediato y se va con tristeza. Marcos, ahora desesperado, corre hacia el banco a unirse con la gente que protesta. Poco después Juan llega a un lugar en el que se encuentran reunidos Sandler, Vidal Gandolfo, sus principales colaboradores, los dos «ladrones» que manejaban la moto desde la que robaron las falsas «nueve reinas», y Berta. Mientras se reparten lo obtenido de la estafa a Marcos, Berta dice a Juan: «Llamó el muchacho del banco, el que te pasó el dato del cierre. Dice que hay bronca y que va venir a cobrar más tarde», y le entrega a este último su parte del dinero. Finalmente se encuentran Valeria y Juan, y mientras están besándose, Juan de repente se acuerda de la melodía de una canción que trató de recordar durante todo el día.

    Comentario

    Primero de los dos largometrajes (el otro fue "El aura") que dirigió el argentino Fabián Bielinsky, falecido prematuramente en 2006 a la edad de 47 años. Con guion del propio Bielinsky, la cinta, una intriga con toques drama tremendamente ingeniosa, que narra la historia de dos estafadores que se conocen por casualidad y deciden unirse para trabajar juntos, se convirtió en el gran éxito del cine argentino de 2000, con más de un millón y medio de espectadores y consagró internacionalmente a Ricardo Darín. La película está considerada la obra maestra de su director y un clásico insoslayable de la cinematografía de su país.