NO SOMOS ÁNGELES

    Titulo original: We’re No Angels
    Año: 1955
    País: EE.UU.
    Duración: 106 min.
    Dirección: Michael Curtiz.
    Guión: Randal MacDougall basado en la obra de teatro de Albert Husson.
    Música: Frederick Hollander. Temas musicales: Sentimental Moments y Ma France Bien-Aimee.

    Intérpretes

    Intérpretes. Humphrey Bogart, Aldo Ray, Peter Ustinov, Joan Bennett, Basil Rathbone, Leo G. Carroll, John Baer, Gloria Talbott, Lea Penman, John Smith y Torber Meyer.

    Sinopsis

    Tres convictos, Joseph (Humphrey Bogart), Albert (Aldo Ray) y Jules (Peter Ustinov) escapan de la prisión de la Isla del Diablo el día de Nochebuena, permaneciendo en la isla, confundidos con otros reclusos en régimen abierto, en espera de un barco en el que se puedan esconder para salir de allí. Albert lleva consigo una serpiente venenosa llamada Adolphe, en una cesta. Los tres hombres llegan a la tienda de Félix Ducotel (Leo G. Carroll), un comerciante bondadoso que regenta un almacén de su primo, André Trochard (Basil Rathbone), un tipo avariento. La señora Ducotel (Joan Bennett) toma a los tres fugados por carpinteros y les contrata para que les repare el techo de la tienda. Los tres aceptan con la idea de esconderse hasta que se puedan instalar en un barco, y robar lo que puedan. Felix está preocupado, ya que el negocio no marcha tan bien como era de esperar. Llega por fin André con su sobrino Paul (John Baer). Cuando el primero examina las cuentas y observa las pérdidas piensa que su primo le ha robado. Es más, al ver el cesto de Albert cree que dentro de él hay dinero, y es mordido por la serpiente. Es el fin de André. Inmediatamente su sobrino Paul reclama la herencia de su tío, ignorando el hecho de que hay un testamento que deja la mitad de la propiedad a los Ducotel. El testamento ha sido reclamado por los evadidos, que desde el tejado han ido siguiendo paso a paso los acontecimientos y que han cogido cariño a los Ducotel.

    Comentario

    Una comedia con envoltura de thriller, que, sin ser de lo más destacado de Humphrie Bogart, si que funciona muy bien. La versatilidad de Bogart es uno de los elementos más destacados ya que no ha sido demasiado frecuente contemplarse en un papel cómico, donde sale igualmente triunfante. A su lado Aldo Ray y Peter Ustinov, compinches evadidos de la cárcel, se mueven con igual desenvoltura y alegría por el género. Como director, Michael Curtiz, que ya había dirigido a Bogart unas cuantas veces, entre ellas en la mítica Casablanca, potencia los aspectos más vistosos de la historia, alejándola de un posible lastre teatral a base de imprimirle un excelente ritmo.