NEDS

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    Titulo original: Neds
    Año: 2010
    País: Gran Bretaña - Francia - Italia
    Duración: 124 min.
    Dirección: Peter Mullan
    Guión: Peter Mullan
    Música: Craig Armstrong

    Intérpretes

    Connor McCarron, Joe Szula, Steven Robertson, Douglas Russell, Peter Mullan, Linda Cuthbert, Marcus Nash, Martin Bell, Richard Mack, David McKay y Marianna Palka.

    Premios

    Concha de Oro a la Mejor Película y Concha de Plata al Mejor Actor (Connor McCarron) en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

    Sinopsis

    Glasgow, 1973. John McGill (Connor McCarron) está a punto de empezar la secundaria. Es un chico inteligente, sensible, con ganas de aprender, pero nada parece favorecerle. Su familia es muy pobre y su padre (Peter Mullan), al que odia, un borracho y un bruto. Los profesores están en su contra desde el principio, y le castigan por los «pecados» de su hermano mayor, Benny (Joe Szula), un delincuente callejero. Los Neds, «No Educados y Delincuentes». Chicos malos armados y chulos: drogas baratas, glam rock, sexo, violencia y camaradería. Monstruos y héroes locales. La reputación de Benny protege a su hermano. Asustado, resentido y rabioso, John toma una decisión. Si nadie quiere darle una oportunidad, ¡que se jodan! Se sumerge en la salvaje vida de la calle. La rabia y la frustración le llevan cada vez más lejos, hasta quedarse solo frente a una pared vacía, frustrando su futuro como universitario. No hay futuro. Y entonces aparece una insospechada y extraordinaria oportunidad para redimirse.

    Comentario

    Un protagonista logrado, un arranque más que potente y una estupenda recreación de los años setenta son las mejores bazas de esta sofocante historia de violencias callejeras y domésticas. Peter Mullan sabe indudablemente de lo que habla y hasta se nota que ha masticado muchos de los malos humores que la película destila. Tiene además a su favor el acierto del chico, Connor McCarron, que da exactamente la estampa del aplicado con ganas de prosperar y que, harto de zancadillas, se tira a la cuneta con la misma concentración que antes estudiaba. Una forma de reinsertarse, parece ser, en la vida que resulta posible aunque bordeando la mera anécdota. No es anécdota, sino pura y tozuda realidad, la furia adolescente que rodeó y sigue rodeando a las pandillas. Y tanto debe marcar ese bebedizo que el director / guionista vuelve a sacar sus propias vivencias; pero, eso sí: coloca todo sobre la mesa, demasiadas cosas, de forma que no hay resquicio, ni respiro, para algo diferente a semejante crueldad. De ahí que “Neds” resulte excesivamente dramática, especialmente cruenta, innecesariamente desesperada. Como innecesarias son –más bien absurdas- escenas incomprensibles, como la de Jesucristo, o la de los leones del final. Dos momentos que arruinan la intentona. Entre tanta desolación, Mullan insiste curiosamente en que toda esa anárquica amalgama forma parte sus experiencias mientras él está ahí, redimido y capaz, dando ejemplo de que lo que muestra no demuestra gran cosa. Así que “Neds” interesa pero no fascina. Y es de suponer que no espere aleccionar a los chavales de ahora, un público que, como el que retrata, no ve, seguro, este tipo de dramas.