MUERTE SÚBITA

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    Titulo original: Sudden Death
    Año: 1995
    País: EE.UU.
    Duración: 110 min.
    Dirección: Peter Hyams.
    Guión: Gene Quintano, basado en una historia de Karen Baldwin.
    Música: John Debney. Temas musicales; Rock And Roll, Part II, interpretado por Gary Glitter; ESPN National Hockey League Theme; y Arena Themes, interpretado por Sorcerer

    Intérpretes

    Jean-Claude Van Damme, Powers Boothe, Raymond J. Barry, Whittni Wright, Ross Malinder, Dorian Harewood, Kate McNeil, Michael Gaston, Audra Lindley, Brian Delate, Steve Aronson, Michael R. Aubele, Karen Elise Baldwin, Jennifer D. Bowser, Pat Brisson, Glenda Morgan Brown, Jophery C. Brown, William Cameron, Bernard Canepari, Jay Caufield y Alan Clement.

    Sinopsis

    Un comando de elite terrorista asalta un estadio durante una final de hockey sobre hielo y toma como rehén al vicepresidente de los Estados Unidos (Raymond J. Barry). Los agresores demandan un billón de dólares que se deberá entregar antes de que termine el partido. Darren McCord (Jean-Claude Van Damme), un ex bombero de pasado turbulento y dotado de gran experiencia en situaciones límite que ha llevado a sus dos hijos para presenciar el encuentro, debe enfrentarse completamente solo a los secuestradores, en una carrera turbulenta contra el tiempo, al ver que su hija también ha sido raptada y abortar la explosión inminente de varias bombas, colocadas en los sótanos del estadio, antes de que finalice el partido al que asisten 17.000 aficionados.

    Comentario

    Pater Hyams, director de títulos como Capricornio uno, Atmósfera cero, 2010, odisea dos, El fin de los días, El mosquetero, dirige y hace la fotografía en este filme al servicio de Jean-Claude Van Damme, al que había dirigido el año anterior en Timecop. Van Damme emula al Bruce Willis de La jungla de cristal en donde el actor belga se las tendrá que ver solo, con un grupo de terroristas armados que secuestran, durante la final del campeonato de hockey sobre hielo, al vicepresidente de Estados Unidos. Encerrados todos en un estadio con varias bombas en los sótanos y miles de espectadores en las gradas, Jean Claude reparte patadas a diestro y siniestro en medio de unos efectos especiales impresionantes.