MICKI Y MAUDE

    13
    Titulo original: Micki & Maude
    Año: 1984
    País: EE.UU.
    Duración: 118 min.
    Dirección: Blake Edwards
    Música: Lee Holdridge y Michel Legrand. Temas musicales: Something new in my life, interpretado por Stephen Bishop, On the sunny side of the street, interpretado por Frank Sinatra y Witchcraft, interpretado por Frank Sinatra.

    Intérpretes

    Dudley Moore, Amy Irving, Ann Reinking, Richard Mulligan, George Gaynes, Wallace Shawn, John Pleshette, H.B. Haggerty, Lu Leonard, Priscilla Pointer, Robert Symond, George Coe, Gustav Vintas, Ken Olfson, Philippe Denham, Emma Walton, Ruth Silveira, André Rousimoff, Jack Wildman Armstrong, John Minton, Joe Scarpa y John J. Flynn Jr. Guión: Jonathan Reynolds.

    Sinopsis

    Rob Salinger (Dudley Moore) es un periodista de televisión, casado desde hace siete años, que quiere desesperadamente tener un hijo, pero su mujer Micki (Ann Reinking) se encuentra demasiado centrada en su trabajo como abogado. Va a ser nombrada juez y apenas tienen tiempo para estar juntos. Será entonces cuando una noche en la que Micki deja plantado a Rob, éste conoce a Maude (Amy Irving), una joven concertista a la que debe entrevistar. El romance surge entre ellos inmediatamente. Maude anuncia a Rob que se ha quedado embarazada y que se quiere casar con él para formar la familia que siempre había soñado. Rob no sabe como solucionar su problema: quiere casarse con Maude, pero no quiere divorciarse de Micki, cosa que al final logra. Para colmo, poco después Micki anuncia a su marido que está esperando un niño. A partir de ese momento Rob se las tiene que ingeniar para atender a sus dos esposas sin que la una sospeche de la existencia de la otra.

    Comentario

    Blake Edwards hace gala de nuevo a su fama de genio del humor y de creador de geniales gags con esta comedia de enredo con la que Dudley Moore ganó su segundo Globo de oro como mejor actor de comedia por su impecable interpretación de un periodista que tiene que afrontar su crónica más disparatada. El inolvidable actor, fetiche de muchas comedias de Blake Edwards, vuelve a demostrar que fue un maestro en el género cómico, dando a sus personajes un cierto aire de perdedor patán con el que siempre logró captar el cariño del espectador.