MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO

    Titulo original: Memorias del subdesarrollo
    Año: 1968
    País: Cuba
    Duración: 93 min.
    Dirección: Tomás Gutiérrez Alea.
    Guión: Tomás Gutiérrez Alea, basado en la novela homónima de Edmundo Desnoes.
    Música: Leo Brouwer.

    Intérpretes

    Sergio Corrieri, Daisy Granados, Eslinda Nuñez, Omar Valdés, René de la Cruz, Yolanda Farr, Ofelia González, José Gil Abad, Daniel Jordán, Luis López, Rafael Sosa, Eduardo Casado Revuelta, René Depestre, Edmundo Desnoes, Jack Gelber, Tomás Gutiérrez Alea, Gilda Hernández, Fausto Pinelo, Beatriz Ponchova, Gianni Toti, Julio Vega, René Villareal, David Viñas y Pello el Afrokán.

    Sinopsis

    Cuba,1962, Sergio (Sergio Corrieri), un joven burgués desgarrado por sus contradicciones, decide permanecer en La Habana como un espectador impasible de la Revolución, mientras su familia parte exiliada hacia los Estados Unidos. Su inconsistencia ideológica lo mantiene como simple espectador de una sociedad convulsa, en permanente cambio y llena de ideas nuevas. Perdido su antiguo mundo, al que siente que ya no pertenece, no se adapta pero tampoco alcanza a incorporarse al proceso revolucionario implantado en amplias capas sociales. Vive de las rentas de unos inmuebles que le van siendo expropiados y acepta con resignación la marginación de que son objeto los de su clase tras el triunfo de las tesis revolucionarias.

    Comentario

    Tragicomedia de la vida cotidiana y uno de los mejores instrumentos para entender la transición en la sociedad cubana. Una historia llena de ironía ambientada durante el triunfo de la Revolución Cubana, cuando todas las contradicciones de aquella sociedad afloraron de forma estrepitosa. A Gutiérrez Alea le interesa tanto el perfil psicológico del protagonista como la descripción de un entorno social cambiante, donde se recogen secuencias de documentales que ilustran sucesos puntuales, como el juicio seguido contra un grupo de oficiales contrarrevolucionarios o la crisis de los misiles. Pero el director tampoco cae en el discurso apologético, mostrando la sociedad cubana con espíritu crítico. Se trata de una película clave en el cine latinoamericano y que ha influido mucho en su desarrollo posterior. El New York Times la eligió como una de las diez mejores películas exhibidas en Estados Unidos en 1973, y la Federación Internacional de Cineclubs la colocó en el lugar 91 entre los 150 filmes que conforman la historia del cine mundial, según una encuesta de 1985.